Carnaval en Río de Janeiro, la fiesta de carnaval más grande del mundo | South American Jets
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Carnaval en Río de Janeiro, la fiesta de carnaval más grande del mundo

¿Que es carnaval?

 

Antes de comenzar una dieta, seguro te regalas el último atracón. Te concedes el permiso de cometer los excesos porque, si, muy pronto, comenzarás la dieta ¿Te ha ocurrido?

¿Sabías que en eso consiste el carnaval? Desde sus inicios, el carnaval es el tiempo de permitirse uno que otro descontrol antes del inicio de la pascual.

Se trata de una celebración muy antigua, en la que el entrenamiento más común pareciera consistir en perder la vergüenza. Anular ese sentido del ridículo que nos distancia en muchas ocasiones de la diversión. Un ejercicio necesario incluso para enfrentar situaciones del día a día.

No hay consenso para explicar el origen de la palabra “carnaval”. Para algunos, proviene del latín carnem levare que significa “abandonar la carne”. En el estricto sentido dietético como simbólico, se refiere a lo que quieres hacer justo antes de haber decidido abandonar las formalidades. Significa el último día de placer antes de empezar con la rutina de la cuaresma

También se dice que su denominación podría provenir de la diosa Karna o el dios karna. Traducido del sánscrito, significa orejas, por los aretes de oro que solía utilizar.

Lo que sí se conoce con certeza, es que los carnavales son fiestas populares de carácter lúdico o de diversión. Los opositores más radicales al carnaval -seguramente fundamentalistas religiosos- lo refieren como Carne a Baal (diablo) y consideran esta celebración y lo que en ella ocurre, pecado.

El carnaval se celebra justo cuando inicia el período de cuaresma. 40 días antes de la pascua de resurrección, el mismo tiempo durante el cual Jesús ayunó en el desierto. Aunque es una fiesta pagana, es vinculado con las festividades religiosas de la Semana Santa.

Siempre he pensado que el carnaval es la muestra más completa de todas las artes. Me refiero al arte en casi todas sus manifestaciones (plásticas, escénicas y audiovisuales).

Quien ha tenido la oportunidad de disfrutar un desfile, seguro ha podido evidenciar el arte en todas sus variantes. En la misma puesta en escena: el teatro, el canto, la poesía, el baile, la pintura, la escultura y muchas otras artes plásticas.

Me gusta el carnaval porque me permite expandir mi libertad, me permite mostrarme sin formalidades. Paso el año cultivando mi identidad, pero en carnavales, es hora de dejar de ser yo.

Hoy en día se ha universalizado su concepto a un desfile de disfraces. Detrás de los disfraces y las máscaras, dicen, hay una historia no contada. ¿Qué historia tienes por contar?

 

Origen del carnaval

 

Sus orígenes, según algunos historiadores, se podría remontar a hace más de 5000 años , en los antiguo Sumeria y Egipto. Se expandió por Europa y fue llevado a América por españoles y portugueses del siglo XV. Aún se conservan elementos supervivientes de fiestas antiguas prehispánicas y afroamericanas.

Hace 5000 años en pueblo sumerio se disfrazaban para pedir a dioses que expulsaran a malos espíritus y que regalaran el don de la fertilidad de la tierra. Desde esa época, el concepto del carnaval ha evolucionado y ha sido reversionado.

Se dice que estas fiestas se realizaban en honor a Bacos, dios romano del vino. Quizá por esta referencia, su carácter haya sido siempre lúdico o pagano.

Desde sus inicios, el carnaval ha sido el espacio de inclusión. Durante las fiestas de carnaval no es fácil distinguir jerarquías sociales. Todos somos iguales.

El poder adquisitivo, el color de la piel, las inclinaciones políticas, preferencias sexuales, orientaciones religiosas en el carnaval, no tienen representatividad. El histrionismo, los talentos hacia el baile, el canto, sí que nos distinguen en estas fiestas.

 

Simbolismos

 

El carnaval es una fiesta simbólica. Tanto en su conjunto como en las individualidades. Disfrazarse implica simbolizar una historia, creíble o no; real o no, no importa. Cada uno de los elementos, por sí mismos, simbolizan una realidad.

Las corrientes espirituales les identifican con un secreto muy bien guardado. Una especie de alquimia espiritual. Se refieren al Carnaval como la época de inversión del orden establecido. Momento de liberación de la sombra personal y social.

Tiempo de efervescencia del reprimido, la eclosión de las más viles inclinaciones del ser. Según estas corrientes espiritualistas, es un momento necesario para identificar la oscuridad, previo a la obsrvancia de la luz.

En su descripción más crítica, le definen como una celebración de carácter siniestro. Bajo ese enfoque, ocurre en el carnaval la satisfacción de los vicios más propios del hombre caído, de las características más viles de su ser. El carnaval es como el ultimo atracón, el ultimo cigarrillo antes de abandonar la nicotina

Muchos elementos son símbolos imprescindibles en el carnaval. En Italia, por ejemplo, se utilizan muchos tipos de máscaras. Cada una de ellas representa un tipo de personalidad o un rol dentro de la sociedad: quien toma decisiones políticas, artistas, el personaje tonto de la comunidad, la dama de prestigio, el bufón, entre muchos otros. Con el tiempo, la simbolización de animales, elementos de la naturaleza y hasta situaciones, ha dado un vuelco a la representatividad simbólica del carnaval.

Dos personajes son fundamentales en estas celebraciones. Las fiestas de carnaval suelen ser presididas por la reina y su rey Momo.

La reina es la máxima jerarquía simbólica del carnaval. Su poder se centra en su belleza y carisma. Es el personaje que encabeza los desfiles. Su nombramiento ocurre previo al desfile e incluye la participación de la comunidad.

El Rey Momo es otro de los personajes principales. En la mitología griega, representa la personalidad del sarcasmo, la burla y agudeza irónica. En su designación, entonces, la belleza es un atributo sin mayor importancia.

Específicamente en el Carnaval de Río de Janeiro, la Garota ocupa un papel fundamental. Se trata de una dama de contextura voluptuosa con un majestuoso movimiento de danza sincronizado en la samba.

Su preparación seguramente toma muchos días de entrenamiento a lo largo del año. Requiere elevadas condiciones físicas para tolerar horas de un baile realmente exigente con movimientos de caderas y piernas que demandan mucho consumo energético.

 

Río de Janeiro

 

Con muy buenas razones, Río de Janeiro es llamada por los brasileños la ciudad maravillosa. Concentrada en una angosta franja entre el océano y las montañas, rio alberga cerca de 7 millones de habitantes. Recibe permanentemente el abrazo del Cristo Redentor, el monumento más famoso de Río, con 38 m de altura.   

En Río de Janeiro se celebra la mayor fiesta de carnaval del planeta. La describen como la máxima expresión del ser brasileño, la fiesta más famosa del planeta. La celebración de esta fiesta ha hecho de Río, la ciudad más conocida del Brasil en el mundo.

La fiesta consiste en un desfile de dos días. La procesión más fascinante de la tierra. Allí, el centro es la identidad. Se dignifica el sentido del ser brasileño.

Su espíritu surge de las tradiciones de los primeros habitantes del Amazonas. Indios autóctonos y africanos que aportaron elementos de percusión y tamboreo a la musicalización y la danza de los carnavales. Los colonizadores aportaron las procesiones en su sentido religioso.

Los carnavales más representativos del mundo impactan el ecosistema económico local.  Surgen muchos emprendimientos que dan lugar a una economía emergente. Las comunidades adyacentes ocupan buena parte de su tiempo confeccionando disfraces, comparsas, ensayando cantos y bailes.

Productos y servicios que sólo se comercializan en esas fechas, motorizan esa economía alternativa. Estos ecosistemas económicos en Río de Janeiro se fueron nutriendo por emprendedores que visualizaron una atractivas y muy diversificadas oportunidades de negocio. Algunas de esas oportunidades son la confección, la mecanización de elementos móviles del desfile, maquillaje, clases de baile, servicios de tecnología, entre muchos otros.

A estas iniciativas, a lo largo del tiempo, se ha sumado el ingenio de un pueblo que labra su vida desde un desenfrenado y apasionado sentido nacionalista y la osadía del movimiento económico de Sao Paulo.

La principal mano de obra de los carnavales vive en las favelas o barriadas. Allí se concentran casi todas las escuelas de samba. Personas de condiciones económicas muy precarias, que trabajan buena parte del año para ganar la competencia.

Al otro lado de la ciudad, en el depósito de Mangueira -una de las escuelas de samba más prestigiosas- se pueden llegar a almacenar kilómetros de telas, toneladas de pintura y tubos de acero, millones de piezas de disfraces y comparsas. Se trata de toda una industria.

Las comparsas desfilan durante dos días, en el sambódromo, una pasarela de 1.5 k de largo. Lo hacen frente a un panel de 40 jueces, encargados de evaluar la música, las letras, vestuarios y coreografías. Las escuelas de samba permiten la participación de personas externas con una preparación previa de unos tres meses.

 

El desfile: la máquina del tiempo y las fantasías

 

Te sientas a observar el desfile y comienzas a experimentar un viaje en el tiempo. Vives cada fantasía desde la pasión de la samba.

Asistir a un desfile te integras inmediatamente al mundo imaginario de cada uno de los creadores. La hayas bailado o no, al compás de la samba sentirás tus caderas reclamarte el movimiento. Es un ritmo contagioso.

Al escucharla, pareciera que el cerebro envía señales involuntarias a tus caderas. No tienes salida. Te mueves al compás del tamborileo.

Las fantasías son variadas en cuanto a su contenido histórico. También son diversas en riqueza visual y movimiento.

Haciendo un paseo virtual por distintas ediciones del carnaval de Río, desde la pasividad de mi ordenador, pude vibrar al ritmo de la electrizante samba. Me sorprendió la multiplicidad de historias, colores e innovaciones.

Vi bailarines del aire, impulsados con propulsores sobre piscinas. El despliegue tecnológico es sorprendente. La innovación y la tecnología se ha integrado de tal forma al carnaval, que nada parece ilusorio.

También observé erizantes animales gigantes, algunos con movimientos mecánicos ingenuos, y otros capaces de devorar de un solo bocado a un fornido bailarín. Vi serpientes encantadas con autonomía de movimiento delante de barcos de pescas artesanales con los que parecieran rendirle honor a su tradición económica pesquera y a la faena campesina. El contraste entre las historias te hace sentir en un vórtice del multiuniverso.

En la cima de cada fantasía, observé bailarines en una demostración de equilibrio que viola las leyes de la gravedad. Se trata de rutinas de baile realmente atléticas, por las exigencias físicas que implica.

El carnaval es inclusivo. Pude observar comparsas de discapacitados haciendo parte de este fenómeno cultural.

Los efectos visuales de las fantasías pueden tener tal nivel de tecnología aplicada, que pueden hacerte dudar de la realidad. Algunas elaboraciones pueden tener el tamaño de un edificio de tamaño medio, con movimientos que denotan una elaborada mecánica semi industrial.

La sensualidad emanada por las garotas es, definitivamente, uno de los atractivos más populares. Una Garota (chica en portugués) es una especie de diosa del baile de la samba.

Su participación va incluso más allá de lo sensual. La preparación previa es casi preolímpica. Un kilómetro y medio de sacudidas de caderas así lo exigen.

La música es una realización conjunta. Cientos de músicos se acompasan, se sincronizan al ritmo de la samba oficial.

Fantasías que hacen honor a acontecimientos históricos, te pueden llevar a recrear la vida en las cavernas. Pueden también anticiparte el futuro posible. Algunas envían mensajes religiosos, sociales, ecologistas, ambientalistas. Todas ellas denotan el componente didáctico del carnaval de Río.

Majestuosidad, creatividad, imponencia, serán sensaciones que vivirías si decides ser testigo de primera fila. El brillo, la escarcha, la lentejueja en alianza con el despliegue lumínico, hacen suplencia al sol cuando se oculta.

En mi paseo virtual me sorprendió la estampa de una rasta, cuyo cabello de más de 2 mts de largo, era trenzado entre varias garotas y bailarines. Puedes pasar con mucha facilidad de esa imagen, tan propia de los suburbios y lo cotidiano, a los advengers, que estarán allí para recordarte que estás seguro, porque ellos garantizan la paz en el universo.

Cada participante es imprescindible. En ocasiones, las comparsas contienen elementos que son dinamizados por varias personas. El peso, la destreza en los movimientos, la sincronía impecable, dan cuenta de un trabajo en equipo bien coordinado.

 

Son protagonistas

 

Isabel es la reina del pueblo. Participa desde hace algunos años como la reina de la batería, siempre al lado de la orquesta, inspira a los grupos que la siguen. Ser reina tiene muchas exigencias de contextura física, talento para el baile y de estética.

Las reinas garotas tienen tras de sí, todo un equipo. Entrenadores, vestuaristas, maquillistas, instructores de samba; todos ellos hilan en conjunto para confeccionar cada año la mejor creación.

Las creencias extranjeras las tipifican, por ser parte de las favelas y por desconocimiento, como chicas con vidas dudosas. Pero la realidad es que muchas de ellas son madres trabajadoras, cabezas de familia, con los compromisos propios de esos oficios.

Algo las une: la pasión por el baile y el sueño de brillar en el desfile y la ambición extrema de ganar la competencia. Entre ellas no hay jerarquías, todas son reinas, todas son diosas.

 

En carnavales, Viaja en jet privado a Río de Janeiro

 

Sin dudas, el carnaval es una celebración mundial. Tenerife, las Palmas y Murcia en España; el Callao en Venezuela, Colonia en Alemania, Oruro en Bolivia, Venecia en Italia, son algunos de los lugares emblemáticos donde el carnaval tiene impacto turístico de relevancia. Sin favoritismos, pero si con un verdadero sentido de oportunidad, en este carnaval seguramente viajaré a Río de Janeiro a disfrutar esta majestuosa experiencia. Con pocos días de descanso disponibles, seguro lo haré en avión privado para aprovechar al máximo el tiempo.

Una vez allí, me entregaré a disfrutar del espectáculo de carnaval más grande y de mayor impacto en el mundo. El Carnaval de Río de Janeiro es una cita turística obligatoria en mi agenda. Río espera por mi.

¿Que es carnaval?

 

Antes de comenzar una dieta, seguro te regalas el último atracón. Te concedes el permiso de cometer los excesos porque, si, muy pronto, comenzarás la dieta ¿Te ha ocurrido?

¿Sabías que en eso consiste el carnaval? Desde sus inicios, el carnaval es el tiempo de permitirse uno que otro descontrol antes del inicio de la pascual.

Se trata de una celebración muy antigua, en la que el entrenamiento más común pareciera consistir en perder la vergüenza. Anular ese sentido del ridículo que nos distancia en muchas ocasiones de la diversión. Un ejercicio necesario incluso para enfrentar situaciones del día a día.

No hay consenso para explicar el origen de la palabra “carnaval”. Para algunos, proviene del latín carnem levare que significa “abandonar la carne”. En el estricto sentido dietético como simbólico, se refiere a lo que quieres hacer justo antes de haber decidido abandonar las formalidades. Significa el último día de placer antes de empezar con la rutina de la cuaresma

También se dice que su denominación podría provenir de la diosa Karna o el dios karna. Traducido del sánscrito, significa orejas, por los aretes de oro que solía utilizar.

Lo que sí se conoce con certeza, es que los carnavales son fiestas populares de carácter lúdico o de diversión. Los opositores más radicales al carnaval -seguramente fundamentalistas religiosos- lo refieren como Carne a Baal (diablo) y consideran esta celebración y lo que en ella ocurre, pecado.

El carnaval se celebra justo cuando inicia el período de cuaresma. 40 días antes de la pascua de resurrección, el mismo tiempo durante el cual Jesús ayunó en el desierto. Aunque es una fiesta pagana, es vinculado con las festividades religiosas de la Semana Santa.

Siempre he pensado que el carnaval es la muestra más completa de todas las artes. Me refiero al arte en casi todas sus manifestaciones (plásticas, escénicas y audiovisuales).

Quien ha tenido la oportunidad de disfrutar un desfile, seguro ha podido evidenciar el arte en todas sus variantes. En la misma puesta en escena: el teatro, el canto, la poesía, el baile, la pintura, la escultura y muchas otras artes plásticas.

Me gusta el carnaval porque me permite expandir mi libertad, me permite mostrarme sin formalidades. Paso el año cultivando mi identidad, pero en carnavales, es hora de dejar de ser yo.

Hoy en día se ha universalizado su concepto a un desfile de disfraces. Detrás de los disfraces y las máscaras, dicen, hay una historia no contada. ¿Qué historia tienes por contar?

 

Origen del carnaval

 

Sus orígenes, según algunos historiadores, se podría remontar a hace más de 5000 años , en los antiguo Sumeria y Egipto. Se expandió por Europa y fue llevado a América por españoles y portugueses del siglo XV. Aún se conservan elementos supervivientes de fiestas antiguas prehispánicas y afroamericanas.

Hace 5000 años en pueblo sumerio se disfrazaban para pedir a dioses que expulsaran a malos espíritus y que regalaran el don de la fertilidad de la tierra. Desde esa época, el concepto del carnaval ha evolucionado y ha sido reversionado.

Se dice que estas fiestas se realizaban en honor a Bacos, dios romano del vino. Quizá por esta referencia, su carácter haya sido siempre lúdico o pagano.

Desde sus inicios, el carnaval ha sido el espacio de inclusión. Durante las fiestas de carnaval no es fácil distinguir jerarquías sociales. Todos somos iguales.

El poder adquisitivo, el color de la piel, las inclinaciones políticas, preferencias sexuales, orientaciones religiosas en el carnaval, no tienen representatividad. El histrionismo, los talentos hacia el baile, el canto, sí que nos distinguen en estas fiestas.

 

Simbolismos

 

El carnaval es una fiesta simbólica. Tanto en su conjunto como en las individualidades. Disfrazarse implica simbolizar una historia, creíble o no; real o no, no importa. Cada uno de los elementos, por sí mismos, simbolizan una realidad.

Las corrientes espirituales les identifican con un secreto muy bien guardado. Una especie de alquimia espiritual. Se refieren al Carnaval como la época de inversión del orden establecido. Momento de liberación de la sombra personal y social.

Tiempo de efervescencia del reprimido, la eclosión de las más viles inclinaciones del ser. Según estas corrientes espiritualistas, es un momento necesario para identificar la oscuridad, previo a la obsrvancia de la luz.

En su descripción más crítica, le definen como una celebración de carácter siniestro. Bajo ese enfoque, ocurre en el carnaval la satisfacción de los vicios más propios del hombre caído, de las características más viles de su ser. El carnaval es como el ultimo atracón, el ultimo cigarrillo antes de abandonar la nicotina

Muchos elementos son símbolos imprescindibles en el carnaval. En Italia, por ejemplo, se utilizan muchos tipos de máscaras. Cada una de ellas representa un tipo de personalidad o un rol dentro de la sociedad: quien toma decisiones políticas, artistas, el personaje tonto de la comunidad, la dama de prestigio, el bufón, entre muchos otros. Con el tiempo, la simbolización de animales, elementos de la naturaleza y hasta situaciones, ha dado un vuelco a la representatividad simbólica del carnaval.

Dos personajes son fundamentales en estas celebraciones. Las fiestas de carnaval suelen ser presididas por la reina y su rey Momo.

La reina es la máxima jerarquía simbólica del carnaval. Su poder se centra en su belleza y carisma. Es el personaje que encabeza los desfiles. Su nombramiento ocurre previo al desfile e incluye la participación de la comunidad.

El Rey Momo es otro de los personajes principales. En la mitología griega, representa la personalidad del sarcasmo, la burla y agudeza irónica. En su designación, entonces, la belleza es un atributo sin mayor importancia.

Específicamente en el Carnaval de Río de Janeiro, la Garota ocupa un papel fundamental. Se trata de una dama de contextura voluptuosa con un majestuoso movimiento de danza sincronizado en la samba.

Su preparación seguramente toma muchos días de entrenamiento a lo largo del año. Requiere elevadas condiciones físicas para tolerar horas de un baile realmente exigente con movimientos de caderas y piernas que demandan mucho consumo energético.

 

Río de Janeiro

 

Con muy buenas razones, Río de Janeiro es llamada por los brasileños la ciudad maravillosa. Concentrada en una angosta franja entre el océano y las montañas, rio alberga cerca de 7 millones de habitantes. Recibe permanentemente el abrazo del Cristo Redentor, el monumento más famoso de Río, con 38 m de altura.   

En Río de Janeiro se celebra la mayor fiesta de carnaval del planeta. La describen como la máxima expresión del ser brasileño, la fiesta más famosa del planeta. La celebración de esta fiesta ha hecho de Río, la ciudad más conocida del Brasil en el mundo.

La fiesta consiste en un desfile de dos días. La procesión más fascinante de la tierra. Allí, el centro es la identidad. Se dignifica el sentido del ser brasileño.

Su espíritu surge de las tradiciones de los primeros habitantes del Amazonas. Indios autóctonos y africanos que aportaron elementos de percusión y tamboreo a la musicalización y la danza de los carnavales. Los colonizadores aportaron las procesiones en su sentido religioso.

Los carnavales más representativos del mundo impactan el ecosistema económico local.  Surgen muchos emprendimientos que dan lugar a una economía emergente. Las comunidades adyacentes ocupan buena parte de su tiempo confeccionando disfraces, comparsas, ensayando cantos y bailes.

Productos y servicios que sólo se comercializan en esas fechas, motorizan esa economía alternativa. Estos ecosistemas económicos en Río de Janeiro se fueron nutriendo por emprendedores que visualizaron una atractivas y muy diversificadas oportunidades de negocio. Algunas de esas oportunidades son la confección, la mecanización de elementos móviles del desfile, maquillaje, clases de baile, servicios de tecnología, entre muchos otros.

A estas iniciativas, a lo largo del tiempo, se ha sumado el ingenio de un pueblo que labra su vida desde un desenfrenado y apasionado sentido nacionalista y la osadía del movimiento económico de Sao Paulo.

La principal mano de obra de los carnavales vive en las favelas o barriadas. Allí se concentran casi todas las escuelas de samba. Personas de condiciones económicas muy precarias, que trabajan buena parte del año para ganar la competencia.

Al otro lado de la ciudad, en el depósito de Mangueira -una de las escuelas de samba más prestigiosas- se pueden llegar a almacenar kilómetros de telas, toneladas de pintura y tubos de acero, millones de piezas de disfraces y comparsas. Se trata de toda una industria.

Las comparsas desfilan durante dos días, en el sambódromo, una pasarela de 1.5 k de largo. Lo hacen frente a un panel de 40 jueces, encargados de evaluar la música, las letras, vestuarios y coreografías. Las escuelas de samba permiten la participación de personas externas con una preparación previa de unos tres meses.

 

El desfile: la máquina del tiempo y las fantasías

 

Te sientas a observar el desfile y comienzas a experimentar un viaje en el tiempo. Vives cada fantasía desde la pasión de la samba.

Asistir a un desfile te integras inmediatamente al mundo imaginario de cada uno de los creadores. La hayas bailado o no, al compás de la samba sentirás tus caderas reclamarte el movimiento. Es un ritmo contagioso.

Al escucharla, pareciera que el cerebro envía señales involuntarias a tus caderas. No tienes salida. Te mueves al compás del tamborileo.

Las fantasías son variadas en cuanto a su contenido histórico. También son diversas en riqueza visual y movimiento.

Haciendo un paseo virtual por distintas ediciones del carnaval de Río, desde la pasividad de mi ordenador, pude vibrar al ritmo de la electrizante samba. Me sorprendió la multiplicidad de historias, colores e innovaciones.

Vi bailarines del aire, impulsados con propulsores sobre piscinas. El despliegue tecnológico es sorprendente. La innovación y la tecnología se ha integrado de tal forma al carnaval, que nada parece ilusorio.

También observé erizantes animales gigantes, algunos con movimientos mecánicos ingenuos, y otros capaces de devorar de un solo bocado a un fornido bailarín. Vi serpientes encantadas con autonomía de movimiento delante de barcos de pescas artesanales con los que parecieran rendirle honor a su tradición económica pesquera y a la faena campesina. El contraste entre las historias te hace sentir en un vórtice del multiuniverso.

En la cima de cada fantasía, observé bailarines en una demostración de equilibrio que viola las leyes de la gravedad. Se trata de rutinas de baile realmente atléticas, por las exigencias físicas que implica.

El carnaval es inclusivo. Pude observar comparsas de discapacitados haciendo parte de este fenómeno cultural.

Los efectos visuales de las fantasías pueden tener tal nivel de tecnología aplicada, que pueden hacerte dudar de la realidad. Algunas elaboraciones pueden tener el tamaño de un edificio de tamaño medio, con movimientos que denotan una elaborada mecánica semi industrial.

La sensualidad emanada por las garotas es, definitivamente, uno de los atractivos más populares. Una Garota (chica en portugués) es una especie de diosa del baile de la samba.

Su participación va incluso más allá de lo sensual. La preparación previa es casi preolímpica. Un kilómetro y medio de sacudidas de caderas así lo exigen.

La música es una realización conjunta. Cientos de músicos se acompasan, se sincronizan al ritmo de la samba oficial.

Fantasías que hacen honor a acontecimientos históricos, te pueden llevar a recrear la vida en las cavernas. Pueden también anticiparte el futuro posible. Algunas envían mensajes religiosos, sociales, ecologistas, ambientalistas. Todas ellas denotan el componente didáctico del carnaval de Río.

Majestuosidad, creatividad, imponencia, serán sensaciones que vivirías si decides ser testigo de primera fila. El brillo, la escarcha, la lentejueja en alianza con el despliegue lumínico, hacen suplencia al sol cuando se oculta.

En mi paseo virtual me sorprendió la estampa de una rasta, cuyo cabello de más de 2 mts de largo, era trenzado entre varias garotas y bailarines. Puedes pasar con mucha facilidad de esa imagen, tan propia de los suburbios y lo cotidiano, a los advengers, que estarán allí para recordarte que estás seguro, porque ellos garantizan la paz en el universo.

Cada participante es imprescindible. En ocasiones, las comparsas contienen elementos que son dinamizados por varias personas. El peso, la destreza en los movimientos, la sincronía impecable, dan cuenta de un trabajo en equipo bien coordinado.

 

Son protagonistas

 

Isabel es la reina del pueblo. Participa desde hace algunos años como la reina de la batería, siempre al lado de la orquesta, inspira a los grupos que la siguen. Ser reina tiene muchas exigencias de contextura física, talento para el baile y de estética.

Las reinas garotas tienen tras de sí, todo un equipo. Entrenadores, vestuaristas, maquillistas, instructores de samba; todos ellos hilan en conjunto para confeccionar cada año la mejor creación.

Las creencias extranjeras las tipifican, por ser parte de las favelas y por desconocimiento, como chicas con vidas dudosas. Pero la realidad es que muchas de ellas son madres trabajadoras, cabezas de familia, con los compromisos propios de esos oficios.

Algo las une: la pasión por el baile y el sueño de brillar en el desfile y la ambición extrema de ganar la competencia. Entre ellas no hay jerarquías, todas son reinas, todas son diosas.

 

En carnavales, Viaja en jet privado a Río de Janeiro

 

Sin dudas, el carnaval es una celebración mundial. Tenerife, las Palmas y Murcia en España; el Callao en Venezuela, Colonia en Alemania, Oruro en Bolivia, Venecia en Italia, son algunos de los lugares emblemáticos donde el carnaval tiene impacto turístico de relevancia. Sin favoritismos, pero si con un verdadero sentido de oportunidad, en este carnaval seguramente viajaré a Río de Janeiro a disfrutar esta majestuosa experiencia. Con pocos días de descanso disponibles, seguro lo haré en avión privado para aprovechar al máximo el tiempo.

Una vez allí, me entregaré a disfrutar del espectáculo de carnaval más grande y de mayor impacto en el mundo. El Carnaval de Río de Janeiro es una cita turística obligatoria en mi agenda. Río espera por mi.

¿Que es carnaval?

 

Antes de comenzar una dieta, seguro te regalas el último atracón. Te concedes el permiso de cometer los excesos porque, si, muy pronto, comenzarás la dieta ¿Te ha ocurrido?

¿Sabías que en eso consiste el carnaval? Desde sus inicios, el carnaval es el tiempo de permitirse uno que otro descontrol antes del inicio de la pascual.

Se trata de una celebración muy antigua, en la que el entrenamiento más común pareciera consistir en perder la vergüenza. Anular ese sentido del ridículo que nos distancia en muchas ocasiones de la diversión. Un ejercicio necesario incluso para enfrentar situaciones del día a día.

No hay consenso para explicar el origen de la palabra “carnaval”. Para algunos, proviene del latín carnem levare que significa “abandonar la carne”. En el estricto sentido dietético como simbólico, se refiere a lo que quieres hacer justo antes de haber decidido abandonar las formalidades. Significa el último día de placer antes de empezar con la rutina de la cuaresma

También se dice que su denominación podría provenir de la diosa Karna o el dios karna. Traducido del sánscrito, significa orejas, por los aretes de oro que solía utilizar.

Lo que sí se conoce con certeza, es que los carnavales son fiestas populares de carácter lúdico o de diversión. Los opositores más radicales al carnaval -seguramente fundamentalistas religiosos- lo refieren como Carne a Baal (diablo) y consideran esta celebración y lo que en ella ocurre, pecado.

El carnaval se celebra justo cuando inicia el período de cuaresma. 40 días antes de la pascua de resurrección, el mismo tiempo durante el cual Jesús ayunó en el desierto. Aunque es una fiesta pagana, es vinculado con las festividades religiosas de la Semana Santa.

Siempre he pensado que el carnaval es la muestra más completa de todas las artes. Me refiero al arte en casi todas sus manifestaciones (plásticas, escénicas y audiovisuales).

Quien ha tenido la oportunidad de disfrutar un desfile, seguro ha podido evidenciar el arte en todas sus variantes. En la misma puesta en escena: el teatro, el canto, la poesía, el baile, la pintura, la escultura y muchas otras artes plásticas.

Me gusta el carnaval porque me permite expandir mi libertad, me permite mostrarme sin formalidades. Paso el año cultivando mi identidad, pero en carnavales, es hora de dejar de ser yo.

Hoy en día se ha universalizado su concepto a un desfile de disfraces. Detrás de los disfraces y las máscaras, dicen, hay una historia no contada. ¿Qué historia tienes por contar?

 

Origen del carnaval

 

Sus orígenes, según algunos historiadores, se podría remontar a hace más de 5000 años , en los antiguo Sumeria y Egipto. Se expandió por Europa y fue llevado a América por españoles y portugueses del siglo XV. Aún se conservan elementos supervivientes de fiestas antiguas prehispánicas y afroamericanas.

Hace 5000 años en pueblo sumerio se disfrazaban para pedir a dioses que expulsaran a malos espíritus y que regalaran el don de la fertilidad de la tierra. Desde esa época, el concepto del carnaval ha evolucionado y ha sido reversionado.

Se dice que estas fiestas se realizaban en honor a Bacos, dios romano del vino. Quizá por esta referencia, su carácter haya sido siempre lúdico o pagano.

Desde sus inicios, el carnaval ha sido el espacio de inclusión. Durante las fiestas de carnaval no es fácil distinguir jerarquías sociales. Todos somos iguales.

El poder adquisitivo, el color de la piel, las inclinaciones políticas, preferencias sexuales, orientaciones religiosas en el carnaval, no tienen representatividad. El histrionismo, los talentos hacia el baile, el canto, sí que nos distinguen en estas fiestas.

 

Simbolismos

 

El carnaval es una fiesta simbólica. Tanto en su conjunto como en las individualidades. Disfrazarse implica simbolizar una historia, creíble o no; real o no, no importa. Cada uno de los elementos, por sí mismos, simbolizan una realidad.

Las corrientes espirituales les identifican con un secreto muy bien guardado. Una especie de alquimia espiritual. Se refieren al Carnaval como la época de inversión del orden establecido. Momento de liberación de la sombra personal y social.

Tiempo de efervescencia del reprimido, la eclosión de las más viles inclinaciones del ser. Según estas corrientes espiritualistas, es un momento necesario para identificar la oscuridad, previo a la obsrvancia de la luz.

En su descripción más crítica, le definen como una celebración de carácter siniestro. Bajo ese enfoque, ocurre en el carnaval la satisfacción de los vicios más propios del hombre caído, de las características más viles de su ser. El carnaval es como el ultimo atracón, el ultimo cigarrillo antes de abandonar la nicotina

Muchos elementos son símbolos imprescindibles en el carnaval. En Italia, por ejemplo, se utilizan muchos tipos de máscaras. Cada una de ellas representa un tipo de personalidad o un rol dentro de la sociedad: quien toma decisiones políticas, artistas, el personaje tonto de la comunidad, la dama de prestigio, el bufón, entre muchos otros. Con el tiempo, la simbolización de animales, elementos de la naturaleza y hasta situaciones, ha dado un vuelco a la representatividad simbólica del carnaval.

Dos personajes son fundamentales en estas celebraciones. Las fiestas de carnaval suelen ser presididas por la reina y su rey Momo.

La reina es la máxima jerarquía simbólica del carnaval. Su poder se centra en su belleza y carisma. Es el personaje que encabeza los desfiles. Su nombramiento ocurre previo al desfile e incluye la participación de la comunidad.

El Rey Momo es otro de los personajes principales. En la mitología griega, representa la personalidad del sarcasmo, la burla y agudeza irónica. En su designación, entonces, la belleza es un atributo sin mayor importancia.

Específicamente en el Carnaval de Río de Janeiro, la Garota ocupa un papel fundamental. Se trata de una dama de contextura voluptuosa con un majestuoso movimiento de danza sincronizado en la samba.

Su preparación seguramente toma muchos días de entrenamiento a lo largo del año. Requiere elevadas condiciones físicas para tolerar horas de un baile realmente exigente con movimientos de caderas y piernas que demandan mucho consumo energético.

 

Río de Janeiro

 

Con muy buenas razones, Río de Janeiro es llamada por los brasileños la ciudad maravillosa. Concentrada en una angosta franja entre el océano y las montañas, rio alberga cerca de 7 millones de habitantes. Recibe permanentemente el abrazo del Cristo Redentor, el monumento más famoso de Río, con 38 m de altura.   

En Río de Janeiro se celebra la mayor fiesta de carnaval del planeta. La describen como la máxima expresión del ser brasileño, la fiesta más famosa del planeta. La celebración de esta fiesta ha hecho de Río, la ciudad más conocida del Brasil en el mundo.

La fiesta consiste en un desfile de dos días. La procesión más fascinante de la tierra. Allí, el centro es la identidad. Se dignifica el sentido del ser brasileño.

Su espíritu surge de las tradiciones de los primeros habitantes del Amazonas. Indios autóctonos y africanos que aportaron elementos de percusión y tamboreo a la musicalización y la danza de los carnavales. Los colonizadores aportaron las procesiones en su sentido religioso.

Los carnavales más representativos del mundo impactan el ecosistema económico local.  Surgen muchos emprendimientos que dan lugar a una economía emergente. Las comunidades adyacentes ocupan buena parte de su tiempo confeccionando disfraces, comparsas, ensayando cantos y bailes.

Productos y servicios que sólo se comercializan en esas fechas, motorizan esa economía alternativa. Estos ecosistemas económicos en Río de Janeiro se fueron nutriendo por emprendedores que visualizaron una atractivas y muy diversificadas oportunidades de negocio. Algunas de esas oportunidades son la confección, la mecanización de elementos móviles del desfile, maquillaje, clases de baile, servicios de tecnología, entre muchos otros.

A estas iniciativas, a lo largo del tiempo, se ha sumado el ingenio de un pueblo que labra su vida desde un desenfrenado y apasionado sentido nacionalista y la osadía del movimiento económico de Sao Paulo.

La principal mano de obra de los carnavales vive en las favelas o barriadas. Allí se concentran casi todas las escuelas de samba. Personas de condiciones económicas muy precarias, que trabajan buena parte del año para ganar la competencia.

Al otro lado de la ciudad, en el depósito de Mangueira -una de las escuelas de samba más prestigiosas- se pueden llegar a almacenar kilómetros de telas, toneladas de pintura y tubos de acero, millones de piezas de disfraces y comparsas. Se trata de toda una industria.

Las comparsas desfilan durante dos días, en el sambódromo, una pasarela de 1.5 k de largo. Lo hacen frente a un panel de 40 jueces, encargados de evaluar la música, las letras, vestuarios y coreografías. Las escuelas de samba permiten la participación de personas externas con una preparación previa de unos tres meses.

 

El desfile: la máquina del tiempo y las fantasías

 

Te sientas a observar el desfile y comienzas a experimentar un viaje en el tiempo. Vives cada fantasía desde la pasión de la samba.

Asistir a un desfile te integras inmediatamente al mundo imaginario de cada uno de los creadores. La hayas bailado o no, al compás de la samba sentirás tus caderas reclamarte el movimiento. Es un ritmo contagioso.

Al escucharla, pareciera que el cerebro envía señales involuntarias a tus caderas. No tienes salida. Te mueves al compás del tamborileo.

Las fantasías son variadas en cuanto a su contenido histórico. También son diversas en riqueza visual y movimiento.

Haciendo un paseo virtual por distintas ediciones del carnaval de Río, desde la pasividad de mi ordenador, pude vibrar al ritmo de la electrizante samba. Me sorprendió la multiplicidad de historias, colores e innovaciones.

Vi bailarines del aire, impulsados con propulsores sobre piscinas. El despliegue tecnológico es sorprendente. La innovación y la tecnología se ha integrado de tal forma al carnaval, que nada parece ilusorio.

También observé erizantes animales gigantes, algunos con movimientos mecánicos ingenuos, y otros capaces de devorar de un solo bocado a un fornido bailarín. Vi serpientes encantadas con autonomía de movimiento delante de barcos de pescas artesanales con los que parecieran rendirle honor a su tradición económica pesquera y a la faena campesina. El contraste entre las historias te hace sentir en un vórtice del multiuniverso.

En la cima de cada fantasía, observé bailarines en una demostración de equilibrio que viola las leyes de la gravedad. Se trata de rutinas de baile realmente atléticas, por las exigencias físicas que implica.

El carnaval es inclusivo. Pude observar comparsas de discapacitados haciendo parte de este fenómeno cultural.

Los efectos visuales de las fantasías pueden tener tal nivel de tecnología aplicada, que pueden hacerte dudar de la realidad. Algunas elaboraciones pueden tener el tamaño de un edificio de tamaño medio, con movimientos que denotan una elaborada mecánica semi industrial.

La sensualidad emanada por las garotas es, definitivamente, uno de los atractivos más populares. Una Garota (chica en portugués) es una especie de diosa del baile de la samba.

Su participación va incluso más allá de lo sensual. La preparación previa es casi preolímpica. Un kilómetro y medio de sacudidas de caderas así lo exigen.

La música es una realización conjunta. Cientos de músicos se acompasan, se sincronizan al ritmo de la samba oficial.

Fantasías que hacen honor a acontecimientos históricos, te pueden llevar a recrear la vida en las cavernas. Pueden también anticiparte el futuro posible. Algunas envían mensajes religiosos, sociales, ecologistas, ambientalistas. Todas ellas denotan el componente didáctico del carnaval de Río.

Majestuosidad, creatividad, imponencia, serán sensaciones que vivirías si decides ser testigo de primera fila. El brillo, la escarcha, la lentejueja en alianza con el despliegue lumínico, hacen suplencia al sol cuando se oculta.

En mi paseo virtual me sorprendió la estampa de una rasta, cuyo cabello de más de 2 mts de largo, era trenzado entre varias garotas y bailarines. Puedes pasar con mucha facilidad de esa imagen, tan propia de los suburbios y lo cotidiano, a los advengers, que estarán allí para recordarte que estás seguro, porque ellos garantizan la paz en el universo.

Cada participante es imprescindible. En ocasiones, las comparsas contienen elementos que son dinamizados por varias personas. El peso, la destreza en los movimientos, la sincronía impecable, dan cuenta de un trabajo en equipo bien coordinado.

 

Son protagonistas

 

Isabel es la reina del pueblo. Participa desde hace algunos años como la reina de la batería, siempre al lado de la orquesta, inspira a los grupos que la siguen. Ser reina tiene muchas exigencias de contextura física, talento para el baile y de estética.

Las reinas garotas tienen tras de sí, todo un equipo. Entrenadores, vestuaristas, maquillistas, instructores de samba; todos ellos hilan en conjunto para confeccionar cada año la mejor creación.

Las creencias extranjeras las tipifican, por ser parte de las favelas y por desconocimiento, como chicas con vidas dudosas. Pero la realidad es que muchas de ellas son madres trabajadoras, cabezas de familia, con los compromisos propios de esos oficios.

Algo las une: la pasión por el baile y el sueño de brillar en el desfile y la ambición extrema de ganar la competencia. Entre ellas no hay jerarquías, todas son reinas, todas son diosas.

 

En carnavales, Viaja en jet privado a Río de Janeiro

 

Sin dudas, el carnaval es una celebración mundial. Tenerife, las Palmas y Murcia en España; el Callao en Venezuela, Colonia en Alemania, Oruro en Bolivia, Venecia en Italia, son algunos de los lugares emblemáticos donde el carnaval tiene impacto turístico de relevancia. Sin favoritismos, pero si con un verdadero sentido de oportunidad, en este carnaval seguramente viajaré a Río de Janeiro a disfrutar esta majestuosa experiencia. Con pocos días de descanso disponibles, seguro lo haré en avión privado para aprovechar al máximo el tiempo.

Una vez allí, me entregaré a disfrutar del espectáculo de carnaval más grande y de mayor impacto en el mundo. El Carnaval de Río de Janeiro es una cita turística obligatoria en mi agenda. Río espera por mi.