Día internacional de la mujer | South American Jets
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Día internacional de la mujer

Ser mujer: una condición sublime y compleja

La búsqueda milenaria del trato igualitario

Esto de la búsqueda de la igualdad entre los dos géneros, es muy antiguo. Los avances han sido de pasos cortos pero muy contundentes y prometedores.

El día internacional de la mujer se celebra anualmente el 8 de marzo, en conmemoración de un incendio ocurrido en una fábrica textil. Sus trabajadoras se encontraban en huelga exigiendo la disminución de su jornada laboral y una remuneración igual a la de los hombres que realizaban sus mismas tareas.

A la particular manera de enfocar la diferencia entre los hombres y las mujeres se les llama género. Son las conductas impuestas al hombre y mujer por parte de la sociedad. Se reconoce como una construcción social, una construcción colectiva que ha resultado de la historia.

Parte del hecho de reconocer, en principio, las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. Más allá de estas diferencias biológicas, las sociedades han evolucionado su percepción sobre la mujer hacia la igualdad.

Esta evolución ha alcanzado diversos niveles de desarrollo en las naciones. Realmente es el resultado de la influencia de factores de tipo social, económico y cultural.

La lucha por la reivindicación de la mujer se fundamenta en valores como la dignidad, la solidaridad y la justicia social.  El dilema ético que afecta a las mujeres es la inequidad, la violencia de género o el maltrato. Pareciera que la condición natural es la de dominio del hombre sobre la mujer, una especie de posesión sobre ella y sus creaciones. Sobre el cuestionamiento de estos paradigmas, se ha desarrollado una larga y exhaustiva búsqueda de justicia.

Las cifras más alarmantes que argumentan la razón de ser de esta lucha centenaria son las referidas a la salud. Anualmente mueren aproximadamente 500.000 mujeres por causas asociadas al embarazo y parto. La ignorancia y la pobreza han sido identificadas como factores desencadenantes.

Los reportes de la Organización Panamericana de salud revelan que una de cada 3 mujeres es víctima de violencia. Un 33% reporta haber sufrido algún tipo de maltrato sexual. El 45% fue amenazada por su pareja. Cada 18 segundos una mujer es maltratada en el mundo.

En la lucha por los derechos de la mujer, se hace énfasis en el empoderamiento, que implica el otorgamiento de capacidades de acceso al poder. Muchos estudios se orientan a sensibilizar a la población hacia el rechazo a la violencia y el maltrato a la mujer. Hoy, dedicaremos algunas líneas a reivindicarlas.

Ser mujer, un compromiso

Ser mujer pareciera suponer compromisos adicionales. Una mujer tiene, a diferencia del hombre, la sagrada misión de la procreación en el vientre y el don de amamantar.

Esta condición que le confiere la maternidad, la equipa de emociones sublimes y responsabilidades adicionales a las que ya implica su propia existencia. Estas responsabilidades diferenciadoras le han generado capacidades adicionales de atención sensible hacia lo que ocurre en su entorno.

Atributos del ser mujer

Aun cuando está presente en los hombres en menor grado, y en algunos de ellos en un grado sumo elevado, el sentido protector de la mujer pareciera un atributo femenino. Ser mujer, además ser madre, parece potenciar poderes especiales a este atributo.

En términos generales, la evolución de la percepción sobre la mujer partió de suponer que la naturaleza humana establece que hombres y mujeres tienen capacidades similares en términos de sus derechos. Pero los hechos cotidianos e históricos dicen otras verdades. Hay una naturaleza biológica que al menos, impone diferencias desde el punto de vista físico.

Más allá de esas diferencias físicas o biológicas, existe una realidad. Ciertamente algunos atributos generales de los seres humanos son comunes para ambos géneros.  Siempre lo han sido, solo que el acceso de la mujer a ciertos roles ha demorado un poco más de la cuenta.

Los hechos revelan que las mujeres han ido ganando espacio en contextos empresariales, gubernamentales, sociales y laborales. Poco a poco, han equiparado sus derechos a los de los hombres. A pesar de la conveniencia igualitaria a la que aluden los movimientos sociales, es fácil reconocer que existen diferencias particulares que distinguen a la mujer del hombre y hacen de sus respectivos ejercicios de cada rol, un asunto personal diferenciado.

Pareciera que la mujer en hechos cotidianos es capaz de desarrollar una habilidad extraordinaria de pensamiento abstracto. Ese estilo de pensamiento permite obtener hipótesis sobre asociaciones rápidas de elementos que funcionan simultáneamente.

Quizá por su entrenamiento en la tarea de la maternidad, también ha destacado entre los atributos de la mujer, su capacidad multitasking. Se refiere a esa habilidad de atender exitosamente varias circunstancias de manera simultánea.

El desarrollo emocional es el atributo diferenciador en el que todos estamos de acuerdo. La mujer tiene la capacidad de desarrollar especial sensibilidad y orientación compasiva. Aunque no significa que el hombre no se oriente hacia o desde lo emocional, si existe acuerdo en la percepción de esta diferencia.

La feminidad en la modernidad

Hoy en día, cuando los movimientos feministas han abierto a la mujer puertas de acceso antes nunca imaginadas, se plantean retos importantes para la mujer. El feminismo extremo ha encontrado freno en críticas desde ambos géneros, lo que ha permitido buscar el equilibrio.

En la ampliación de los derechos de la mujer, es indispensable considerar que existen y seguirán existiendo capacidades en el hombre que la mujer no podrá desarrollar al menos en un corto plazo, dentro de la escala evolutiva. Pero la confianza en el potencial no utilizado en la mujer ha ido en crecimiento desde hace muchos años.

En el día internacional de la mujer, los organismos internacionales encargados a su celebración llaman a pensar en la igualdad, construir con inteligencia e innovar para el cambio. Las mujeres modernas buscan más allá de la igualdad, su integración en todos los espacios, en todos los momentos.

Se empoderan y comienzan a ganar terreno sin enfrentamientos desgastantes. Así, exaltan sus capacidades, se preparan y se muestran con autoconfianza todas sus habilidades.

Ingreso igualitario en el mercado laboral, incorporación del hombre en las labores domésticas, ocupación de cargos de alta responsabilidad tanto en entornos empresariales como gubernamentales, son solo algunas de las reivindicaciones alcanzadas.

A nivel académico, se ha evidenciado un incremento en la participación de la mujer en el estudio de las ciencias y su participación en el estudio de ciencias humanísticas, ya sobrepasa el 70%. En este sentido, desde el punto de vista del conocimiento, ya no existen temas exclusivos para los hombres.

Avances en el acceso a los derechos civiles de las mujeres

Los primeros derechos civiles de las mujeres eran realmente triviales: derecho a elegir en concursos de belleza. El derecho a estudiar, el derecho al voto y la participación política en derechos ciudadanos vinieron mucho después.

Aun cuando ya tenían roles laborales, no siempre tuvieron derecho a recibir remuneración. Desde ese nivel de discriminación, hoy en día las mujeres demandan la ocupación de cargos de mayores niveles de responsabilidad dentro de las empresas y la oportunidad de ascender por méritos profesionales.

Los inicios de la lucha por las reivindicaciones de las mujeres se remontan a 1848, cuando se realizó la I Convención de por los Derechos de las Mujeres. Convocada por un par de damas indignadas a quienes no se les había permitido participar en una convención sobre la esclavitud.

A partir de entonces comenzaron algunos cambios, en pasos muy pequeños que fueron sumando peldaños a la construcción de lo que hoy en día constituye el movimiento activista femenino. En aquellos años, una de las primeras “concesiones” fue el diseño de bicicletas que daban comodidad a las mujeres.

A partir de la primera década del siglo XX, comenzaron las luchas sistemáticas por conquistar el derecho al sufragio, el derecho al trabajo, la lucha contra violencias culturales como la mutilación de genitales femeninos. En casi todas las ocasiones en las que las mujeres ganaron nuevos derechos, lo alcanzaron por protestas muy valerosas y creativas.

En estas protestas las mujeres ganaron toda una variedad de nuevos derechos: acceso al trabajo, disminución de la jornada laboral, eliminación de impuestos a las mujeres. Las estrategias han sido igual de variadas: protestas en sitios públicos, pancartas, la no participación en oficios femeninos por el tiempo de huelga (huelgas de lavanderas, cocineras, amenazas de desnudos en vías públicas, hasta las contundentes huelgas de sexo para obligar a los hombres a hablar de paz).

Con la I y II guerra mundial, la ausencia del hombre en casa dio paso a que la mujer realizará oficios no convencionales para su género. Así, comenzaron a aparecer mujeres remachadoras, carpinteras, entre otros oficios, antes reservados para caballeros.

A partir de 1945, con la creación de Naciones Unidas, la lucha por los derechos de la mujer comienza a institucionalizarse en una organización internacional. La carta abierta a las mujeres leía por Eleanor Roosevelt en la sesión inaugural de la Asamblea General de Naciones Unidas, introduce un mensaje muy potente e inspirador. Eleanor insta a las mujeres a aumentar su participación en actividades nacionales e internacionales.

La Declaración de Derechos Humanos en 1948, las iguala a los hombres. Siendo los derechos humanos aplicables a todos los seres humanos, de todas las edades, la lucha por los derechos de las mujeres comienza a tener mayores y más contundentes argumentos jurídicos a partir de entonces.

Hoy en día la existencia de miles de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de defensa de los derechos de la mujer en todo el mundo ha generado más aproximaciones al estado deseado de igualdad. Los esfuerzos se centran en promover la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y las tecnologías de la información y las comunicaciones como ejes claves.

El activismo en las calles ha sido visible a lo largo de tantos años de lucha. Hoy en día, el activismo digital surgido con la democratización en el acceso a las redes sociales, ha conferido aún más contundencia a estos movimientos.

20 grandes mujeres en la historia

A los largo de la historia, a la par de los movimientos de luchas por la reivindicación de las mujeres, muchas mujeres destacaron por su talento, por su inteligencia, y por su don de servicio. En ocasiones, incluso destacaron por las tres virtudes.

10 grandes mujeres de la historia

Les compartimos algunos de los logros alcanzados por grandes mujeres de la historia.

  1. Carmen de Burgos es considerada como una de las pioneras del periodismo. Su participación en la lucha por los derechos de la mujer fué de gran impacto.
  2. En ciencias físicas aplicadas destaca como una de las grandes mujeres Mária Telkes, científica húngara – estadounidense, por haber sido pionera de invenciones basadas en la energía solar.
  3. En educación destaca Maria Montessori, la creadora del método lúdico de aprendizaje conocido como método Montesori .
  4. En tecnologías destaca Hedy Lamar es una reconocida actriz, reconocida también como la inventora del wifi y de lo que los tecnólogos describen como el primer espectro ensanchado que permitió las Comunicaciones inalámbricas.
  5. La historia de las afroamericanas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson y sus aportes como especialistas en física y matemática, hicieron posible que el hombre llegara a la luna.
  6. Los estudios y practices de Frances Glessner, impulsaron el desarrollo de lo que hoy en día es la ciencia forense.
  7. Mary Leakey descubrió al Homo habilis, un simio fósil en la Isla Rusinga
  8. Mary Sherman Morgan puso en órbita el primer satélite norteamericano.
  9. Rosalind Franklin fue la química y cristalógrafa que facilitó la comprensión de la estructura del ADN.
  10. Toda enfermera instruida, seguro ha tenido en sus manos el majestuoso manual de Florence Nightingale, la creadora de la enfermería moderna y héroe de Guerra.
  11. Grandes mujeres en la aviación

Raymonde de Laroche, Blanche Stuart, Harriet Quimby, Marie Marvingt, Neta Snook, Amelia Earhart, Helene Dutrieu, Adrienne Boland, Katherine Stinson, Phoebe Omlie; son las mujeres más reconocidas por sus logros en la aviación.

Alcanzar la primera licencia, pilotear un avion, atravesar rutas de impacto, participar en misiones de Guerra, hasta gerenciar infraestructuras aeroportuarias, son algunos de los logros que les han sido reconocidos.

Por sus logros las conoceréis. No queda duda del potencial de la mujer. Una verdad es cierta: se ha ganado terreno en la lucha por sus derechos. Sin embargo, aún siguen existiendo mujeres discriminadas, abusadas y violentadas. El día Internacional de la Mujer seguramente perderá sentido cuando la igualdad por tantos años buscada, se imponga como hecho cotidiano.

El camino pendiente por recorrer sigue siendo largo, pero la marcha no se detiene y los logros ya alcanzados son la procesa y la garantía de que esta larga lucha no ha sido en vano.

Ser mujer: una condición sublime y compleja

La búsqueda milenaria del trato igualitario

Esto de la búsqueda de la igualdad entre los dos géneros, es muy antiguo. Los avances han sido de pasos cortos pero muy contundentes y prometedores.

El día internacional de la mujer se celebra anualmente el 8 de marzo, en conmemoración de un incendio ocurrido en una fábrica textil. Sus trabajadoras se encontraban en huelga exigiendo la disminución de su jornada laboral y una remuneración igual a la de los hombres que realizaban sus mismas tareas.

A la particular manera de enfocar la diferencia entre los hombres y las mujeres se les llama género. Son las conductas impuestas al hombre y mujer por parte de la sociedad. Se reconoce como una construcción social, una construcción colectiva que ha resultado de la historia.

Parte del hecho de reconocer, en principio, las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. Más allá de estas diferencias biológicas, las sociedades han evolucionado su percepción sobre la mujer hacia la igualdad.

Esta evolución ha alcanzado diversos niveles de desarrollo en las naciones. Realmente es el resultado de la influencia de factores de tipo social, económico y cultural.

La lucha por la reivindicación de la mujer se fundamenta en valores como la dignidad, la solidaridad y la justicia social.  El dilema ético que afecta a las mujeres es la inequidad, la violencia de género o el maltrato. Pareciera que la condición natural es la de dominio del hombre sobre la mujer, una especie de posesión sobre ella y sus creaciones. Sobre el cuestionamiento de estos paradigmas, se ha desarrollado una larga y exhaustiva búsqueda de justicia.

Las cifras más alarmantes que argumentan la razón de ser de esta lucha centenaria son las referidas a la salud. Anualmente mueren aproximadamente 500.000 mujeres por causas asociadas al embarazo y parto. La ignorancia y la pobreza han sido identificadas como factores desencadenantes.

Los reportes de la Organización Panamericana de salud revelan que una de cada 3 mujeres es víctima de violencia. Un 33% reporta haber sufrido algún tipo de maltrato sexual. El 45% fue amenazada por su pareja. Cada 18 segundos una mujer es maltratada en el mundo.

En la lucha por los derechos de la mujer, se hace énfasis en el empoderamiento, que implica el otorgamiento de capacidades de acceso al poder. Muchos estudios se orientan a sensibilizar a la población hacia el rechazo a la violencia y el maltrato a la mujer. Hoy, dedicaremos algunas líneas a reivindicarlas.

Ser mujer, un compromiso

Ser mujer pareciera suponer compromisos adicionales. Una mujer tiene, a diferencia del hombre, la sagrada misión de la procreación en el vientre y el don de amamantar.

Esta condición que le confiere la maternidad, la equipa de emociones sublimes y responsabilidades adicionales a las que ya implica su propia existencia. Estas responsabilidades diferenciadoras le han generado capacidades adicionales de atención sensible hacia lo que ocurre en su entorno.

Atributos del ser mujer

Aun cuando está presente en los hombres en menor grado, y en algunos de ellos en un grado sumo elevado, el sentido protector de la mujer pareciera un atributo femenino. Ser mujer, además ser madre, parece potenciar poderes especiales a este atributo.

En términos generales, la evolución de la percepción sobre la mujer partió de suponer que la naturaleza humana establece que hombres y mujeres tienen capacidades similares en términos de sus derechos. Pero los hechos cotidianos e históricos dicen otras verdades. Hay una naturaleza biológica que al menos, impone diferencias desde el punto de vista físico.

Más allá de esas diferencias físicas o biológicas, existe una realidad. Ciertamente algunos atributos generales de los seres humanos son comunes para ambos géneros.  Siempre lo han sido, solo que el acceso de la mujer a ciertos roles ha demorado un poco más de la cuenta.

Los hechos revelan que las mujeres han ido ganando espacio en contextos empresariales, gubernamentales, sociales y laborales. Poco a poco, han equiparado sus derechos a los de los hombres. A pesar de la conveniencia igualitaria a la que aluden los movimientos sociales, es fácil reconocer que existen diferencias particulares que distinguen a la mujer del hombre y hacen de sus respectivos ejercicios de cada rol, un asunto personal diferenciado.

Pareciera que la mujer en hechos cotidianos es capaz de desarrollar una habilidad extraordinaria de pensamiento abstracto. Ese estilo de pensamiento permite obtener hipótesis sobre asociaciones rápidas de elementos que funcionan simultáneamente.

Quizá por su entrenamiento en la tarea de la maternidad, también ha destacado entre los atributos de la mujer, su capacidad multitasking. Se refiere a esa habilidad de atender exitosamente varias circunstancias de manera simultánea.

El desarrollo emocional es el atributo diferenciador en el que todos estamos de acuerdo. La mujer tiene la capacidad de desarrollar especial sensibilidad y orientación compasiva. Aunque no significa que el hombre no se oriente hacia o desde lo emocional, si existe acuerdo en la percepción de esta diferencia.

La feminidad en la modernidad

Hoy en día, cuando los movimientos feministas han abierto a la mujer puertas de acceso antes nunca imaginadas, se plantean retos importantes para la mujer. El feminismo extremo ha encontrado freno en críticas desde ambos géneros, lo que ha permitido buscar el equilibrio.

En la ampliación de los derechos de la mujer, es indispensable considerar que existen y seguirán existiendo capacidades en el hombre que la mujer no podrá desarrollar al menos en un corto plazo, dentro de la escala evolutiva. Pero la confianza en el potencial no utilizado en la mujer ha ido en crecimiento desde hace muchos años.

En el día internacional de la mujer, los organismos internacionales encargados a su celebración llaman a pensar en la igualdad, construir con inteligencia e innovar para el cambio. Las mujeres modernas buscan más allá de la igualdad, su integración en todos los espacios, en todos los momentos.

Se empoderan y comienzan a ganar terreno sin enfrentamientos desgastantes. Así, exaltan sus capacidades, se preparan y se muestran con autoconfianza todas sus habilidades.

Ingreso igualitario en el mercado laboral, incorporación del hombre en las labores domésticas, ocupación de cargos de alta responsabilidad tanto en entornos empresariales como gubernamentales, son solo algunas de las reivindicaciones alcanzadas.

A nivel académico, se ha evidenciado un incremento en la participación de la mujer en el estudio de las ciencias y su participación en el estudio de ciencias humanísticas, ya sobrepasa el 70%. En este sentido, desde el punto de vista del conocimiento, ya no existen temas exclusivos para los hombres.

Avances en el acceso a los derechos civiles de las mujeres

Los primeros derechos civiles de las mujeres eran realmente triviales: derecho a elegir en concursos de belleza. El derecho a estudiar, el derecho al voto y la participación política en derechos ciudadanos vinieron mucho después.

Aun cuando ya tenían roles laborales, no siempre tuvieron derecho a recibir remuneración. Desde ese nivel de discriminación, hoy en día las mujeres demandan la ocupación de cargos de mayores niveles de responsabilidad dentro de las empresas y la oportunidad de ascender por méritos profesionales.

Los inicios de la lucha por las reivindicaciones de las mujeres se remontan a 1848, cuando se realizó la I Convención de por los Derechos de las Mujeres. Convocada por un par de damas indignadas a quienes no se les había permitido participar en una convención sobre la esclavitud.

A partir de entonces comenzaron algunos cambios, en pasos muy pequeños que fueron sumando peldaños a la construcción de lo que hoy en día constituye el movimiento activista femenino. En aquellos años, una de las primeras “concesiones” fue el diseño de bicicletas que daban comodidad a las mujeres.

A partir de la primera década del siglo XX, comenzaron las luchas sistemáticas por conquistar el derecho al sufragio, el derecho al trabajo, la lucha contra violencias culturales como la mutilación de genitales femeninos. En casi todas las ocasiones en las que las mujeres ganaron nuevos derechos, lo alcanzaron por protestas muy valerosas y creativas.

En estas protestas las mujeres ganaron toda una variedad de nuevos derechos: acceso al trabajo, disminución de la jornada laboral, eliminación de impuestos a las mujeres. Las estrategias han sido igual de variadas: protestas en sitios públicos, pancartas, la no participación en oficios femeninos por el tiempo de huelga (huelgas de lavanderas, cocineras, amenazas de desnudos en vías públicas, hasta las contundentes huelgas de sexo para obligar a los hombres a hablar de paz).

Con la I y II guerra mundial, la ausencia del hombre en casa dio paso a que la mujer realizará oficios no convencionales para su género. Así, comenzaron a aparecer mujeres remachadoras, carpinteras, entre otros oficios, antes reservados para caballeros.

A partir de 1945, con la creación de Naciones Unidas, la lucha por los derechos de la mujer comienza a institucionalizarse en una organización internacional. La carta abierta a las mujeres leía por Eleanor Roosevelt en la sesión inaugural de la Asamblea General de Naciones Unidas, introduce un mensaje muy potente e inspirador. Eleanor insta a las mujeres a aumentar su participación en actividades nacionales e internacionales.

La Declaración de Derechos Humanos en 1948, las iguala a los hombres. Siendo los derechos humanos aplicables a todos los seres humanos, de todas las edades, la lucha por los derechos de las mujeres comienza a tener mayores y más contundentes argumentos jurídicos a partir de entonces.

Hoy en día la existencia de miles de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de defensa de los derechos de la mujer en todo el mundo ha generado más aproximaciones al estado deseado de igualdad. Los esfuerzos se centran en promover la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y las tecnologías de la información y las comunicaciones como ejes claves.

El activismo en las calles ha sido visible a lo largo de tantos años de lucha. Hoy en día, el activismo digital surgido con la democratización en el acceso a las redes sociales, ha conferido aún más contundencia a estos movimientos.

20 grandes mujeres en la historia

A los largo de la historia, a la par de los movimientos de luchas por la reivindicación de las mujeres, muchas mujeres destacaron por su talento, por su inteligencia, y por su don de servicio. En ocasiones, incluso destacaron por las tres virtudes.

10 grandes mujeres de la historia

Les compartimos algunos de los logros alcanzados por grandes mujeres de la historia.

  1. Carmen de Burgos es considerada como una de las pioneras del periodismo. Su participación en la lucha por los derechos de la mujer fué de gran impacto.
  2. En ciencias físicas aplicadas destaca como una de las grandes mujeres Mária Telkes, científica húngara – estadounidense, por haber sido pionera de invenciones basadas en la energía solar.
  3. En educación destaca Maria Montessori, la creadora del método lúdico de aprendizaje conocido como método Montesori .
  4. En tecnologías destaca Hedy Lamar es una reconocida actriz, reconocida también como la inventora del wifi y de lo que los tecnólogos describen como el primer espectro ensanchado que permitió las Comunicaciones inalámbricas.
  5. La historia de las afroamericanas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson y sus aportes como especialistas en física y matemática, hicieron posible que el hombre llegara a la luna.
  6. Los estudios y practices de Frances Glessner, impulsaron el desarrollo de lo que hoy en día es la ciencia forense.
  7. Mary Leakey descubrió al Homo habilis, un simio fósil en la Isla Rusinga
  8. Mary Sherman Morgan puso en órbita el primer satélite norteamericano.
  9. Rosalind Franklin fue la química y cristalógrafa que facilitó la comprensión de la estructura del ADN.
  10. Toda enfermera instruida, seguro ha tenido en sus manos el majestuoso manual de Florence Nightingale, la creadora de la enfermería moderna y héroe de Guerra.
  11. Grandes mujeres en la aviación

Raymonde de Laroche, Blanche Stuart, Harriet Quimby, Marie Marvingt, Neta Snook, Amelia Earhart, Helene Dutrieu, Adrienne Boland, Katherine Stinson, Phoebe Omlie; son las mujeres más reconocidas por sus logros en la aviación.

Alcanzar la primera licencia, pilotear un avion, atravesar rutas de impacto, participar en misiones de Guerra, hasta gerenciar infraestructuras aeroportuarias, son algunos de los logros que les han sido reconocidos.

Por sus logros las conoceréis. No queda duda del potencial de la mujer. Una verdad es cierta: se ha ganado terreno en la lucha por sus derechos. Sin embargo, aún siguen existiendo mujeres discriminadas, abusadas y violentadas. El día Internacional de la Mujer seguramente perderá sentido cuando la igualdad por tantos años buscada, se imponga como hecho cotidiano.

El camino pendiente por recorrer sigue siendo largo, pero la marcha no se detiene y los logros ya alcanzados son la procesa y la garantía de que esta larga lucha no ha sido en vano.

Ser mujer: una condición sublime y compleja

La búsqueda milenaria del trato igualitario

Esto de la búsqueda de la igualdad entre los dos géneros, es muy antiguo. Los avances han sido de pasos cortos pero muy contundentes y prometedores.

El día internacional de la mujer se celebra anualmente el 8 de marzo, en conmemoración de un incendio ocurrido en una fábrica textil. Sus trabajadoras se encontraban en huelga exigiendo la disminución de su jornada laboral y una remuneración igual a la de los hombres que realizaban sus mismas tareas.

A la particular manera de enfocar la diferencia entre los hombres y las mujeres se les llama género. Son las conductas impuestas al hombre y mujer por parte de la sociedad. Se reconoce como una construcción social, una construcción colectiva que ha resultado de la historia.

Parte del hecho de reconocer, en principio, las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. Más allá de estas diferencias biológicas, las sociedades han evolucionado su percepción sobre la mujer hacia la igualdad.

Esta evolución ha alcanzado diversos niveles de desarrollo en las naciones. Realmente es el resultado de la influencia de factores de tipo social, económico y cultural.

La lucha por la reivindicación de la mujer se fundamenta en valores como la dignidad, la solidaridad y la justicia social.  El dilema ético que afecta a las mujeres es la inequidad, la violencia de género o el maltrato. Pareciera que la condición natural es la de dominio del hombre sobre la mujer, una especie de posesión sobre ella y sus creaciones. Sobre el cuestionamiento de estos paradigmas, se ha desarrollado una larga y exhaustiva búsqueda de justicia.

Las cifras más alarmantes que argumentan la razón de ser de esta lucha centenaria son las referidas a la salud. Anualmente mueren aproximadamente 500.000 mujeres por causas asociadas al embarazo y parto. La ignorancia y la pobreza han sido identificadas como factores desencadenantes.

Los reportes de la Organización Panamericana de salud revelan que una de cada 3 mujeres es víctima de violencia. Un 33% reporta haber sufrido algún tipo de maltrato sexual. El 45% fue amenazada por su pareja. Cada 18 segundos una mujer es maltratada en el mundo.

En la lucha por los derechos de la mujer, se hace énfasis en el empoderamiento, que implica el otorgamiento de capacidades de acceso al poder. Muchos estudios se orientan a sensibilizar a la población hacia el rechazo a la violencia y el maltrato a la mujer. Hoy, dedicaremos algunas líneas a reivindicarlas.

Ser mujer, un compromiso

Ser mujer pareciera suponer compromisos adicionales. Una mujer tiene, a diferencia del hombre, la sagrada misión de la procreación en el vientre y el don de amamantar.

Esta condición que le confiere la maternidad, la equipa de emociones sublimes y responsabilidades adicionales a las que ya implica su propia existencia. Estas responsabilidades diferenciadoras le han generado capacidades adicionales de atención sensible hacia lo que ocurre en su entorno.

Atributos del ser mujer

Aun cuando está presente en los hombres en menor grado, y en algunos de ellos en un grado sumo elevado, el sentido protector de la mujer pareciera un atributo femenino. Ser mujer, además ser madre, parece potenciar poderes especiales a este atributo.

En términos generales, la evolución de la percepción sobre la mujer partió de suponer que la naturaleza humana establece que hombres y mujeres tienen capacidades similares en términos de sus derechos. Pero los hechos cotidianos e históricos dicen otras verdades. Hay una naturaleza biológica que al menos, impone diferencias desde el punto de vista físico.

Más allá de esas diferencias físicas o biológicas, existe una realidad. Ciertamente algunos atributos generales de los seres humanos son comunes para ambos géneros.  Siempre lo han sido, solo que el acceso de la mujer a ciertos roles ha demorado un poco más de la cuenta.

Los hechos revelan que las mujeres han ido ganando espacio en contextos empresariales, gubernamentales, sociales y laborales. Poco a poco, han equiparado sus derechos a los de los hombres. A pesar de la conveniencia igualitaria a la que aluden los movimientos sociales, es fácil reconocer que existen diferencias particulares que distinguen a la mujer del hombre y hacen de sus respectivos ejercicios de cada rol, un asunto personal diferenciado.

Pareciera que la mujer en hechos cotidianos es capaz de desarrollar una habilidad extraordinaria de pensamiento abstracto. Ese estilo de pensamiento permite obtener hipótesis sobre asociaciones rápidas de elementos que funcionan simultáneamente.

Quizá por su entrenamiento en la tarea de la maternidad, también ha destacado entre los atributos de la mujer, su capacidad multitasking. Se refiere a esa habilidad de atender exitosamente varias circunstancias de manera simultánea.

El desarrollo emocional es el atributo diferenciador en el que todos estamos de acuerdo. La mujer tiene la capacidad de desarrollar especial sensibilidad y orientación compasiva. Aunque no significa que el hombre no se oriente hacia o desde lo emocional, si existe acuerdo en la percepción de esta diferencia.

La feminidad en la modernidad

Hoy en día, cuando los movimientos feministas han abierto a la mujer puertas de acceso antes nunca imaginadas, se plantean retos importantes para la mujer. El feminismo extremo ha encontrado freno en críticas desde ambos géneros, lo que ha permitido buscar el equilibrio.

En la ampliación de los derechos de la mujer, es indispensable considerar que existen y seguirán existiendo capacidades en el hombre que la mujer no podrá desarrollar al menos en un corto plazo, dentro de la escala evolutiva. Pero la confianza en el potencial no utilizado en la mujer ha ido en crecimiento desde hace muchos años.

En el día internacional de la mujer, los organismos internacionales encargados a su celebración llaman a pensar en la igualdad, construir con inteligencia e innovar para el cambio. Las mujeres modernas buscan más allá de la igualdad, su integración en todos los espacios, en todos los momentos.

Se empoderan y comienzan a ganar terreno sin enfrentamientos desgastantes. Así, exaltan sus capacidades, se preparan y se muestran con autoconfianza todas sus habilidades.

Ingreso igualitario en el mercado laboral, incorporación del hombre en las labores domésticas, ocupación de cargos de alta responsabilidad tanto en entornos empresariales como gubernamentales, son solo algunas de las reivindicaciones alcanzadas.

A nivel académico, se ha evidenciado un incremento en la participación de la mujer en el estudio de las ciencias y su participación en el estudio de ciencias humanísticas, ya sobrepasa el 70%. En este sentido, desde el punto de vista del conocimiento, ya no existen temas exclusivos para los hombres.

Avances en el acceso a los derechos civiles de las mujeres

Los primeros derechos civiles de las mujeres eran realmente triviales: derecho a elegir en concursos de belleza. El derecho a estudiar, el derecho al voto y la participación política en derechos ciudadanos vinieron mucho después.

Aun cuando ya tenían roles laborales, no siempre tuvieron derecho a recibir remuneración. Desde ese nivel de discriminación, hoy en día las mujeres demandan la ocupación de cargos de mayores niveles de responsabilidad dentro de las empresas y la oportunidad de ascender por méritos profesionales.

Los inicios de la lucha por las reivindicaciones de las mujeres se remontan a 1848, cuando se realizó la I Convención de por los Derechos de las Mujeres. Convocada por un par de damas indignadas a quienes no se les había permitido participar en una convención sobre la esclavitud.

A partir de entonces comenzaron algunos cambios, en pasos muy pequeños que fueron sumando peldaños a la construcción de lo que hoy en día constituye el movimiento activista femenino. En aquellos años, una de las primeras “concesiones” fue el diseño de bicicletas que daban comodidad a las mujeres.

A partir de la primera década del siglo XX, comenzaron las luchas sistemáticas por conquistar el derecho al sufragio, el derecho al trabajo, la lucha contra violencias culturales como la mutilación de genitales femeninos. En casi todas las ocasiones en las que las mujeres ganaron nuevos derechos, lo alcanzaron por protestas muy valerosas y creativas.

En estas protestas las mujeres ganaron toda una variedad de nuevos derechos: acceso al trabajo, disminución de la jornada laboral, eliminación de impuestos a las mujeres. Las estrategias han sido igual de variadas: protestas en sitios públicos, pancartas, la no participación en oficios femeninos por el tiempo de huelga (huelgas de lavanderas, cocineras, amenazas de desnudos en vías públicas, hasta las contundentes huelgas de sexo para obligar a los hombres a hablar de paz).

Con la I y II guerra mundial, la ausencia del hombre en casa dio paso a que la mujer realizará oficios no convencionales para su género. Así, comenzaron a aparecer mujeres remachadoras, carpinteras, entre otros oficios, antes reservados para caballeros.

A partir de 1945, con la creación de Naciones Unidas, la lucha por los derechos de la mujer comienza a institucionalizarse en una organización internacional. La carta abierta a las mujeres leía por Eleanor Roosevelt en la sesión inaugural de la Asamblea General de Naciones Unidas, introduce un mensaje muy potente e inspirador. Eleanor insta a las mujeres a aumentar su participación en actividades nacionales e internacionales.

La Declaración de Derechos Humanos en 1948, las iguala a los hombres. Siendo los derechos humanos aplicables a todos los seres humanos, de todas las edades, la lucha por los derechos de las mujeres comienza a tener mayores y más contundentes argumentos jurídicos a partir de entonces.

Hoy en día la existencia de miles de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de defensa de los derechos de la mujer en todo el mundo ha generado más aproximaciones al estado deseado de igualdad. Los esfuerzos se centran en promover la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y las tecnologías de la información y las comunicaciones como ejes claves.

El activismo en las calles ha sido visible a lo largo de tantos años de lucha. Hoy en día, el activismo digital surgido con la democratización en el acceso a las redes sociales, ha conferido aún más contundencia a estos movimientos.

20 grandes mujeres en la historia

A los largo de la historia, a la par de los movimientos de luchas por la reivindicación de las mujeres, muchas mujeres destacaron por su talento, por su inteligencia, y por su don de servicio. En ocasiones, incluso destacaron por las tres virtudes.

10 grandes mujeres de la historia

Les compartimos algunos de los logros alcanzados por grandes mujeres de la historia.

  1. Carmen de Burgos es considerada como una de las pioneras del periodismo. Su participación en la lucha por los derechos de la mujer fué de gran impacto.
  2. En ciencias físicas aplicadas destaca como una de las grandes mujeres Mária Telkes, científica húngara – estadounidense, por haber sido pionera de invenciones basadas en la energía solar.
  3. En educación destaca Maria Montessori, la creadora del método lúdico de aprendizaje conocido como método Montesori .
  4. En tecnologías destaca Hedy Lamar es una reconocida actriz, reconocida también como la inventora del wifi y de lo que los tecnólogos describen como el primer espectro ensanchado que permitió las Comunicaciones inalámbricas.
  5. La historia de las afroamericanas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson y sus aportes como especialistas en física y matemática, hicieron posible que el hombre llegara a la luna.
  6. Los estudios y practices de Frances Glessner, impulsaron el desarrollo de lo que hoy en día es la ciencia forense.
  7. Mary Leakey descubrió al Homo habilis, un simio fósil en la Isla Rusinga
  8. Mary Sherman Morgan puso en órbita el primer satélite norteamericano.
  9. Rosalind Franklin fue la química y cristalógrafa que facilitó la comprensión de la estructura del ADN.
  10. Toda enfermera instruida, seguro ha tenido en sus manos el majestuoso manual de Florence Nightingale, la creadora de la enfermería moderna y héroe de Guerra.
  11. Grandes mujeres en la aviación

Raymonde de Laroche, Blanche Stuart, Harriet Quimby, Marie Marvingt, Neta Snook, Amelia Earhart, Helene Dutrieu, Adrienne Boland, Katherine Stinson, Phoebe Omlie; son las mujeres más reconocidas por sus logros en la aviación.

Alcanzar la primera licencia, pilotear un avion, atravesar rutas de impacto, participar en misiones de Guerra, hasta gerenciar infraestructuras aeroportuarias, son algunos de los logros que les han sido reconocidos.

Por sus logros las conoceréis. No queda duda del potencial de la mujer. Una verdad es cierta: se ha ganado terreno en la lucha por sus derechos. Sin embargo, aún siguen existiendo mujeres discriminadas, abusadas y violentadas. El día Internacional de la Mujer seguramente perderá sentido cuando la igualdad por tantos años buscada, se imponga como hecho cotidiano.

El camino pendiente por recorrer sigue siendo largo, pero la marcha no se detiene y los logros ya alcanzados son la procesa y la garantía de que esta larga lucha no ha sido en vano.