La transformación de América Latina en un “hub” clave de la Aviación
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La Transformación de América Latina en un “hub”

“Los Hubs la clave de la aviación comercial”

En publicaciones pasadas abordé algunos aspectos clave del auge de la industria aeronáutica en América Latina, tales como la configuración de 9 megaciudades de la Aviación, el crecimiento exponencial de las flotas regionales (tan sólo Airbus ha triplicado el número de aeronaves, ostentando el 53% de la flota en servicio), la captación de grandes inversiones y el acelerado incremento del tráfico y la demanda. No obstante, considero que hay ciertos retos que hay que debemos afrontar en conjunto para que la región se convierta en un centro de conexión clave a nivel mundial.

En principio, se estima que la demanda de aviones comerciales se triplicará para 2035. En este sentido, se requerirán unas 3.050 nuevas aeronaves en las próximas dos décadas, lo que arroja un valor estimado de 350 mil millones de dólares. Asimismo, el crecimiento de las economías de América Latina fortalecerá el tráfico de pasajeros, por lo que el primer desafío consiste en contar con al menos 2.500 nuevos aviones de un solo pasillo. Por lo tanto, la captación de inversiones y el establecimiento de alianzas estratégicas con las principales aerolíneas comerciales serán los pasos a seguir para poder incrementar las ganancias colectivas y disponer del financiamiento necesario para la adquisición de nuevas aeronaves. Por ejemplo, varios convenios suscritos en los últimos años con compañías financieramente fuertes y que cotizan en bolsa permitió incrementar las ganancias colectivas a más de $1.000 millones entre 2014 y 2015.

Por supuesto, el gran número de aeronaves de un solo pasillo revela que los mercados intrarregional y doméstico serán los segmentos que impulsarán el crecimiento del tráfico aéreo en la región. Sin embargo, mientras que las aerolíneas norteamericanas y europeas han ampliado sus servicios en América Latina, el número de vuelos de larga distancia entre la región y el resto del mundo sigue siendo insuficiente. Por ejemplo, entre 2013 y 2015 las seis principales compañías de América Latina aglutinaban un 20% del mercado de los vuelos de larga distancia, mientras que sus similares en Estados Unidos y Europa controlaban el 40%, según el informe Airbus Global Market Forecast (GMF).

Ante este escenario, creo que las compañías latinoamericanas y caribeñas y los “hub” que controlan (Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá y Lima) están en clara ventaja para competir si generan vuelos de largo recorrido a partir de su poderoso tráfico intrarregional y doméstico. Para ello será necesaria la adquisición de más de 400 aeronaves de fuselaje ancho (como el Airbus A380 o el Boeing 787 Dreamliner); de otra forma, será inevitable la congestión en los mayores aeropuertos. Evidentemente, sostengo que la apuesta por los vuelos de larga distancia entre la región y el resto del mundo también representa una opción con amplias posibilidades.

Por consiguiente, en South American Jets también hemos procurado en convertirnos en proveedores de las mayores compañías a nivel mundial. Nuestros planes de expansión han resultado atractivos para los principales inversionistas del sector porque, además del tráfico intrarregional, contemplamos el crecimiento de la demanda de los vuelos de largo recorrido entre América y demás continentes.

Max Brog

CEO

South American Jets

“Los Hubs la clave de la aviación comercial”

En publicaciones pasadas abordé algunos aspectos clave del auge de la industria aeronáutica en América Latina, tales como la configuración de 9 megaciudades de la Aviación, el crecimiento exponencial de las flotas regionales (tan sólo Airbus ha triplicado el número de aeronaves, ostentando el 53% de la flota en servicio), la captación de grandes inversiones y el acelerado incremento del tráfico y la demanda. No obstante, considero que hay ciertos retos que hay que debemos afrontar en conjunto para que la región se convierta en un centro de conexión clave a nivel mundial.

En principio, se estima que la demanda de aviones comerciales se triplicará para 2035. En este sentido, se requerirán unas 3.050 nuevas aeronaves en las próximas dos décadas, lo que arroja un valor estimado de 350 mil millones de dólares. Asimismo, el crecimiento de las economías de América Latina fortalecerá el tráfico de pasajeros, por lo que el primer desafío consiste en contar con al menos 2.500 nuevos aviones de un solo pasillo. Por lo tanto, la captación de inversiones y el establecimiento de alianzas estratégicas con las principales aerolíneas comerciales serán los pasos a seguir para poder incrementar las ganancias colectivas y disponer del financiamiento necesario para la adquisición de nuevas aeronaves. Por ejemplo, varios convenios suscritos en los últimos años con compañías financieramente fuertes y que cotizan en bolsa permitió incrementar las ganancias colectivas a más de $1.000 millones entre 2014 y 2015.

Por supuesto, el gran número de aeronaves de un solo pasillo revela que los mercados intrarregional y doméstico serán los segmentos que impulsarán el crecimiento del tráfico aéreo en la región. Sin embargo, mientras que las aerolíneas norteamericanas y europeas han ampliado sus servicios en América Latina, el número de vuelos de larga distancia entre la región y el resto del mundo sigue siendo insuficiente. Por ejemplo, entre 2013 y 2015 las seis principales compañías de América Latina aglutinaban un 20% del mercado de los vuelos de larga distancia, mientras que sus similares en Estados Unidos y Europa controlaban el 40%, según el informe Airbus Global Market Forecast (GMF).

Ante este escenario, creo que las compañías latinoamericanas y caribeñas y los “hub” que controlan (Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá y Lima) están en clara ventaja para competir si generan vuelos de largo recorrido a partir de su poderoso tráfico intrarregional y doméstico. Para ello será necesaria la adquisición de más de 400 aeronaves de fuselaje ancho (como el Airbus A380 o el Boeing 787 Dreamliner); de otra forma, será inevitable la congestión en los mayores aeropuertos. Evidentemente, sostengo que la apuesta por los vuelos de larga distancia entre la región y el resto del mundo también representa una opción con amplias posibilidades.

Por consiguiente, en South American Jets también hemos procurado en convertirnos en proveedores de las mayores compañías a nivel mundial. Nuestros planes de expansión han resultado atractivos para los principales inversionistas del sector porque, además del tráfico intrarregional, contemplamos el crecimiento de la demanda de los vuelos de largo recorrido entre América y demás continentes.

Max Brog

CEO

South American Jets

“Los Hubs la clave de la aviación comercial”

En publicaciones pasadas abordé algunos aspectos clave del auge de la industria aeronáutica en América Latina, tales como la configuración de 9 megaciudades de la Aviación, el crecimiento exponencial de las flotas regionales (tan sólo Airbus ha triplicado el número de aeronaves, ostentando el 53% de la flota en servicio), la captación de grandes inversiones y el acelerado incremento del tráfico y la demanda. No obstante, considero que hay ciertos retos que hay que debemos afrontar en conjunto para que la región se convierta en un centro de conexión clave a nivel mundial.

En principio, se estima que la demanda de aviones comerciales se triplicará para 2035. En este sentido, se requerirán unas 3.050 nuevas aeronaves en las próximas dos décadas, lo que arroja un valor estimado de 350 mil millones de dólares. Asimismo, el crecimiento de las economías de América Latina fortalecerá el tráfico de pasajeros, por lo que el primer desafío consiste en contar con al menos 2.500 nuevos aviones de un solo pasillo. Por lo tanto, la captación de inversiones y el establecimiento de alianzas estratégicas con las principales aerolíneas comerciales serán los pasos a seguir para poder incrementar las ganancias colectivas y disponer del financiamiento necesario para la adquisición de nuevas aeronaves. Por ejemplo, varios convenios suscritos en los últimos años con compañías financieramente fuertes y que cotizan en bolsa permitió incrementar las ganancias colectivas a más de $1.000 millones entre 2014 y 2015.

Por supuesto, el gran número de aeronaves de un solo pasillo revela que los mercados intrarregional y doméstico serán los segmentos que impulsarán el crecimiento del tráfico aéreo en la región. Sin embargo, mientras que las aerolíneas norteamericanas y europeas han ampliado sus servicios en América Latina, el número de vuelos de larga distancia entre la región y el resto del mundo sigue siendo insuficiente. Por ejemplo, entre 2013 y 2015 las seis principales compañías de América Latina aglutinaban un 20% del mercado de los vuelos de larga distancia, mientras que sus similares en Estados Unidos y Europa controlaban el 40%, según el informe Airbus Global Market Forecast (GMF).

Ante este escenario, creo que las compañías latinoamericanas y caribeñas y los “hub” que controlan (Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá y Lima) están en clara ventaja para competir si generan vuelos de largo recorrido a partir de su poderoso tráfico intrarregional y doméstico. Para ello será necesaria la adquisición de más de 400 aeronaves de fuselaje ancho (como el Airbus A380 o el Boeing 787 Dreamliner); de otra forma, será inevitable la congestión en los mayores aeropuertos. Evidentemente, sostengo que la apuesta por los vuelos de larga distancia entre la región y el resto del mundo también representa una opción con amplias posibilidades.

Por consiguiente, en South American Jets también hemos procurado en convertirnos en proveedores de las mayores compañías a nivel mundial. Nuestros planes de expansión han resultado atractivos para los principales inversionistas del sector porque, además del tráfico intrarregional, contemplamos el crecimiento de la demanda de los vuelos de largo recorrido entre América y demás continentes.

Max Brog

CEO

South American Jets