QUINTA GENERACIÓN DE TECNOLOGÍA MÓVIL CELULAR (5g) | South American Jets
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QUINTA GENERACIÓN DE TECNOLOGÍA MÓVIL CELULAR (5g)

¿En qué consiste un cambio generacional de tecnologías?

Una nueva era de avances en la dinámica laboral y cotidiana se avecina para todos. La telefonía inalámbrica, cuyos comienzos se remontan a la década de los setentas, ha renacido con cada generación de tecnologías hasta la predominante cuarta generación de inteligencia movil celular. 

Cada generación renueva los dispositivos que de modo personal utilizamos y que se involucran indispensablemente en muchas actividades cotidianas. Además, sustituye las capas invisibles de tecnología, imperceptibles a los usuarios comunes. 

Estos dos grupos (dispositivos y plataforma) conforman una compleja estructura de tecnologías que se convierte en la generación predominante. Cada nueva generación ha evolucionado la comunicación a niveles asombrosos.

A nivel de hardware nos referimos a: centrales telefónicas, servidores, cableados, enrutadores, antenas, dispositivos de almacenamientos y teléfonos móviles. A nivel de software: protocolos de comunicación, diseño y estructuras de redes (células de cobertura), lenguajes de programación y aplicaciones.

Todos éstos deben adaptarse y/o reemplazarse con cada entrada en vigencia de una nueva generación. Estos procesos de actualización requieren de enormes inversiones de dinero y tiempo. 

Son procesos disruptivos, donde lo predominante se vuelve obsoleto en el corto plazo y donde nadie quiere quedarse rezagado. Sobre todo, en un contexto globalizado donde el dominio de los datos y de la información generada por éstos, representa poder económico, político y social.

Es que las ventajas que ofrece cada generación emergente transforman la concepción de la industria y el manejo del gobierno, en cualquiera de sus niveles. Origina nuevas ramas de emprendimiento, modifica la estructura empresarial existente y cambia las rutinas individuales desde lo laboral, lo educativo, el esparcimiento y la salud.

La “Teoría de Moore” -que más que una teoría es un postulado estadístico- formulada a mediados del siglo XX, establece que la velocidad de procesamiento y la capacidad de almacenamiento de datos se duplicaban cada 18 meses. Es decir, cada año y medio la tecnología prácticamente se renovaba.

Este postulado se cumplió casi con exactitud de relojería suiza por casi medio siglo. Esto permitió a cualquier mortal experimentar varios cambios representativos en las tecnologías asociadas a su cotidianidad en un período corto de vida. 

Si un ente cada vez que evoluciona usa toda la energía acumulada de los procesos evolutivos previos para superarse, genera un cambio exponencial creciente. Es decir, cuando todo el potencial acumulado de conocimientos y experiencias que crearon las actuales tecnologías de punta es usado para construir la nueva generación tecnológica, los resultados son incalculables.

Está claro entonces, que la “Teoría de Moore” en el nacimiento del siglo XXI se echó al traste. El crecimiento exponencial de las tecnologías asociadas a las comunicaciones inalámbricas, hacen duplicar la rapidez en la transmisión y la capacidad de almacenamiento de datos en pocos meses.  

Los cambios exponenciales son fenómenos propios de la naturaleza o de carácter astronómicos. Nunca la humanidad había observado este fenómeno a nivel artificial o en algo creado por ella. 

Vivimos una época privilegiada al poder observar casi a diario, cambios sustantivos en su cotidianidad tecnológica.

4G y LTE vs 5G

La tecnología 5G nace de la imprescindible necesidad de solventar los problemas de cuello de botella generados por la creciente aglomeración de dispositivos en espacios urbanos. Es indispensable mejorar la conectividad de los dispositivos actuales y abrir las posibilidades de conexión a nuevos equipos.

El Internet de las cosas requiere de acceso a nuevos usuarios, pero también la conexión de más objetos. Es necesario conectar a más gente con sus dispositivos, pero también a todos los vehículos y cualquier aparato del hogar u oficina. 

Cambiar los actuales estándares de telefonía móvil-celular del 4G, 4G+ y LTE, al protocolo emergente 5G es una de las empresas más ambiciosas en las últimas décadas. Con cada nueva generación son apreciable los cambios de velocidad de carga y descarga de datos. Sin embargo, la 5G se presenta como una revolución tecnológica por las enormes diferencias con sus predecesoras.

Aunque el 5G no ha sido implementado y está dando sus primeros pasos en el 2019, fabricantes como Samsung, Huawei, Xiaomi o LG ya hacen anuncios relacionados con su implantación. Actualmente se hacen pruebas en sitios confinados y áreas de poca extensión, pudiéndose estimar que este proceso de cambio lleve al menos unos 4 años de maduración.

Hasta el momento, la tecnología 4G sirvió para conectar personas con otras personas con relativa eficiencia. La implantación del 5G evoluciona al conectar personas con todo lo que les rodea, dando un salto exponencial a otros sectores como la educación, la medicina y la empresa en general.

Quinta generación y el comienzo de la singularidad tecnológica.

Al definir singularidad es necesario pensar en un hecho único e inédito. Un evento inminente, cuyo desenlace o consecuencias pueden dar paso a la especulación, sin precisión. 

Estamos a las puertas de un evento de este tipo en materia de tecnología. La comunidad científica coincide en afirmar que en menos de 20 años habrá un cambio jamás antes visto en la evolución de la tecnología.

El crecimiento exponencial de las tecnologías permitirá a corto plazo igualar y superar el número de procesamientos y la velocidad en un microprocesador, con el número de sinapsis por segundo de las neuronas en el cerebro. ¡Ese será el comienzo de la singularidad tecnológica!

Son desconocidos y sólo entran en el terreno de la imaginación, los alcances de este hecho trascendental. Los más osados especulan respecto al auge de la inteligencia artificial y como consecuencia de ésta, el desarrollo abrumador de la robótica y de los androides humanoides.

Parece inminente la incorporación absoluta de la biología humana a la cibernética y la réplica de nuestro planeta en otros astros (terraformación). Además, será un hecho común la erradicación de todas las enfermedades, la multiplicación de la longevidad y la trascendencia de la vida en dispositivos tecnológicos.

La 5G y todo el avance tecnológico que involucra, sienta las bases para la integración de todos los sistemas. Inclusive aquellos que por su naturaleza daban la impresión de alejarse en compatibilidad con la tecnología. Tal es el caso de los sistemas biológicos.

¿Qué avances ofrece la tecnología 5G?

La característica más resaltante de la tecnología de la quinta generación radica en la velocidad de transmisión. En la actualidad poseer una conexión de entre 10 a 20 mega bits por segundo (Mbs) ya puede hacer feliz a cualquier internauta.

Pues imagine aumentar esa velocidad por cien. Así es, se podrá navegar en Internet cien veces más rápido de lo que se logra hoy día. Por ejemplo, usted podrá descargar una película de dos horas en alta definición en solo 3 segundos. 

En streaming podrá ver 400 películas al mismo tiempo. En un metro cuadrado podrán estar conectados más de 100 dispositivos y hasta un millón en sólo una cuadra. 

Pero según los tecnólogos, lo más importante e impresionante será la latencia. Este término asociado a la transmisión de datos, explica la velocidad de la información entre el dispositivo transmisor y el receptor por medios radio o foto eléctricos.

La latencia es apreciable en las conversaciones telefónicas a muy larga distancia en la que existe un desfase entre cuando se habla y cuando realmente el otro escucha. En el 5G la latencia se mide en términos de milisegundos.

La quinta generación manejará velocidades de latencia de un milisegundo, es decir 400 veces más rápido que un pestañeo. La velocidad de reacción de los seres humanos oscila entre 0,9 y 1,2 segundos, dependiendo de con cuántos reflejos se cuente. La velocidad del 5G supera esta habilidad humana en miles de veces.

Esta nueva tecnología implica la erradicación de los accidentes de tránsito al prescindir de los conductores en los autos. La reacción y acción ante imprevistos en la vía estará a cargo de los sistemas automatizados en los vehículos, interactuando con los de las carreteras y satélites.

La aviación comercial totalmente autónoma, sin pilotos y el control absoluto de centros médicos o industriales por parte de sistemas cibernéticos, serán los más comunes. Se verá a todos los aparatos domésticos conectados a la red y actuando por su cuenta para satisfacer nuestras necesidades.

Las interacciones con la red y con la nube serán casi instantáneas. Descargar una foto de la nube tardará lo mismo que abrir otra almacenada en la memoria del celular. La 5G revolucionará la concepción y uso de las aplicaciones celulares.

Antes que podamos disfrutar las enormes ventajas que nos espera con la 5G, habrá que resolver las disputas comerciales entre aquellos que desean apoderarse de ella. Mientras que en oriente ya comenzó la implantación, en occidente se debate cómo superar a los pioneros retrasando el desarrollo de estas tecnologías.

Independientemente de quién lidere este desarrollo, el futuro de nuestras vidas depende del 5G y no cabe duda de que llegará y lo cambiará todo. Lo que aún no sabemos, por lo dinámico del proceso, es la forma concreta de esta revolución.

Guerra comercial global y el 5G

El 5G se presenta, no como un grado más del 4G, sino como la espina dorsal de las ciudades del futuro próximo. Ahora se entiende que Estados Unidos y China hayan iniciado una guerra comercial por ella.

A diferencia de las antenas de las redes 3G y 4G que pueden estar a kilómetros, la 5G tiene que estar mucho más cerca. Muchas en una misma calle, una en cada esquina. A esto sume la fabricación de nuevos servidores, dispositivos móviles y adaptar todas las cosas para que se conecten a la nube.

Estamos hablando que el negocio de la 5G controlará un mercado de más de 12 billones de dólares. Así es, 12 millones de millones de dólares. Es decir, la economía de Rusia, Japón, Reino Unido y Alemania “juntas”.

Según el CEO de comunicaciones de Rivada Networks, Declan Ganley, lo que realmente está en juego es “quién va a definir y controlar el modelo, la arquitectura y la agenda de las 5G”. Huawei, Intel, Qualcomm e incluso las europeas Nokia y Ericsson quieren cartografiar la mayor porción posible de ese océano cibernético antes que nadie.

A esto obedece que cortes de justicia de Estados Unidos han acusado a las chinas Huawei y ZTE de espionaje, conspiración y robo de tecnologías. Esto ocurre justo cuando estas últimas han firmado contratos con más de 25 países para la implantación de la 5G. Definitivamente EEUU está preocupado y no quiere que los chinos se apoderen del futuro.

Todo esto significa que el 5G también tiene una evidente implantación geopolítica. Para China, es la llave que le permitiría a su presidente Xi Jinping, convertir a su país en el líder mundial en materia de inteligencia artificial antes de 2030. Para Donald Trump, obtener la supremacía de la nueva internet significaría volver a hacer la América grande de mediados del siglo pasado. 

La guerra comercial entre ambas potencias ya comenzó. Ambas tienen un objetivo claro y parece que de momento son los chinos los que la están ganando. Y aunque lo único que se haya logrado hasta ahora es retrasar la puesta en marcha de la 5G, esto está apenas comenzando.  

Lo que se evidencia cada día más es que la 5G es un nuevo paradigma tecnológico en el que EEUU lucha por posicionarse con su empresa AT&T. Para ello utiliza y reacciona con todo su poder comercial y político mitigando situaciones desventajosas ante el futuro.

Los nuevos celulares Huawei ya poseen toda la tecnología para adaptarse a la red 5G. La pregunta es ¿Están haciendo lo mismo las compañías norteamericanas? 

Lo que está claro es que los episodios de la guerra comercial por el predominio de la 5G apenas comienzan. El actual dominio chino sobre la tecnología 5G y sus patentes y la inminente ofensiva norteamericana en el sector de las tecnologías darán mucho que hablar en los próximos meses.

Cada día se escribe un nuevo capítulo de esta batalla de intrigas y acciones económicas de parte y parte. 

Sin embargo, todos coinciden en que la meta es la hegemonía por una tecnología que cambiará el futuro de todos.

¿En qué consiste un cambio generacional de tecnologías?

Una nueva era de avances en la dinámica laboral y cotidiana se avecina para todos. La telefonía inalámbrica, cuyos comienzos se remontan a la década de los setentas, ha renacido con cada generación de tecnologías hasta la predominante cuarta generación de inteligencia movil celular. 

Cada generación renueva los dispositivos que de modo personal utilizamos y que se involucran indispensablemente en muchas actividades cotidianas. Además, sustituye las capas invisibles de tecnología, imperceptibles a los usuarios comunes. 

Estos dos grupos (dispositivos y plataforma) conforman una compleja estructura de tecnologías que se convierte en la generación predominante. Cada nueva generación ha evolucionado la comunicación a niveles asombrosos.

A nivel de hardware nos referimos a: centrales telefónicas, servidores, cableados, enrutadores, antenas, dispositivos de almacenamientos y teléfonos móviles. A nivel de software: protocolos de comunicación, diseño y estructuras de redes (células de cobertura), lenguajes de programación y aplicaciones.

Todos éstos deben adaptarse y/o reemplazarse con cada entrada en vigencia de una nueva generación. Estos procesos de actualización requieren de enormes inversiones de dinero y tiempo. 

Son procesos disruptivos, donde lo predominante se vuelve obsoleto en el corto plazo y donde nadie quiere quedarse rezagado. Sobre todo, en un contexto globalizado donde el dominio de los datos y de la información generada por éstos, representa poder económico, político y social.

Es que las ventajas que ofrece cada generación emergente transforman la concepción de la industria y el manejo del gobierno, en cualquiera de sus niveles. Origina nuevas ramas de emprendimiento, modifica la estructura empresarial existente y cambia las rutinas individuales desde lo laboral, lo educativo, el esparcimiento y la salud.

La “Teoría de Moore” -que más que una teoría es un postulado estadístico- formulada a mediados del siglo XX, establece que la velocidad de procesamiento y la capacidad de almacenamiento de datos se duplicaban cada 18 meses. Es decir, cada año y medio la tecnología prácticamente se renovaba.

Este postulado se cumplió casi con exactitud de relojería suiza por casi medio siglo. Esto permitió a cualquier mortal experimentar varios cambios representativos en las tecnologías asociadas a su cotidianidad en un período corto de vida. 

Si un ente cada vez que evoluciona usa toda la energía acumulada de los procesos evolutivos previos para superarse, genera un cambio exponencial creciente. Es decir, cuando todo el potencial acumulado de conocimientos y experiencias que crearon las actuales tecnologías de punta es usado para construir la nueva generación tecnológica, los resultados son incalculables.

Está claro entonces, que la “Teoría de Moore” en el nacimiento del siglo XXI se echó al traste. El crecimiento exponencial de las tecnologías asociadas a las comunicaciones inalámbricas, hacen duplicar la rapidez en la transmisión y la capacidad de almacenamiento de datos en pocos meses.  

Los cambios exponenciales son fenómenos propios de la naturaleza o de carácter astronómicos. Nunca la humanidad había observado este fenómeno a nivel artificial o en algo creado por ella. 

Vivimos una época privilegiada al poder observar casi a diario, cambios sustantivos en su cotidianidad tecnológica.

4G y LTE vs 5G

La tecnología 5G nace de la imprescindible necesidad de solventar los problemas de cuello de botella generados por la creciente aglomeración de dispositivos en espacios urbanos. Es indispensable mejorar la conectividad de los dispositivos actuales y abrir las posibilidades de conexión a nuevos equipos.

El Internet de las cosas requiere de acceso a nuevos usuarios, pero también la conexión de más objetos. Es necesario conectar a más gente con sus dispositivos, pero también a todos los vehículos y cualquier aparato del hogar u oficina. 

Cambiar los actuales estándares de telefonía móvil-celular del 4G, 4G+ y LTE, al protocolo emergente 5G es una de las empresas más ambiciosas en las últimas décadas. Con cada nueva generación son apreciable los cambios de velocidad de carga y descarga de datos. Sin embargo, la 5G se presenta como una revolución tecnológica por las enormes diferencias con sus predecesoras.

Aunque el 5G no ha sido implementado y está dando sus primeros pasos en el 2019, fabricantes como Samsung, Huawei, Xiaomi o LG ya hacen anuncios relacionados con su implantación. Actualmente se hacen pruebas en sitios confinados y áreas de poca extensión, pudiéndose estimar que este proceso de cambio lleve al menos unos 4 años de maduración.

Hasta el momento, la tecnología 4G sirvió para conectar personas con otras personas con relativa eficiencia. La implantación del 5G evoluciona al conectar personas con todo lo que les rodea, dando un salto exponencial a otros sectores como la educación, la medicina y la empresa en general.

Quinta generación y el comienzo de la singularidad tecnológica.

Al definir singularidad es necesario pensar en un hecho único e inédito. Un evento inminente, cuyo desenlace o consecuencias pueden dar paso a la especulación, sin precisión. 

Estamos a las puertas de un evento de este tipo en materia de tecnología. La comunidad científica coincide en afirmar que en menos de 20 años habrá un cambio jamás antes visto en la evolución de la tecnología.

El crecimiento exponencial de las tecnologías permitirá a corto plazo igualar y superar el número de procesamientos y la velocidad en un microprocesador, con el número de sinapsis por segundo de las neuronas en el cerebro. ¡Ese será el comienzo de la singularidad tecnológica!

Son desconocidos y sólo entran en el terreno de la imaginación, los alcances de este hecho trascendental. Los más osados especulan respecto al auge de la inteligencia artificial y como consecuencia de ésta, el desarrollo abrumador de la robótica y de los androides humanoides.

Parece inminente la incorporación absoluta de la biología humana a la cibernética y la réplica de nuestro planeta en otros astros (terraformación). Además, será un hecho común la erradicación de todas las enfermedades, la multiplicación de la longevidad y la trascendencia de la vida en dispositivos tecnológicos.

La 5G y todo el avance tecnológico que involucra, sienta las bases para la integración de todos los sistemas. Inclusive aquellos que por su naturaleza daban la impresión de alejarse en compatibilidad con la tecnología. Tal es el caso de los sistemas biológicos.

¿Qué avances ofrece la tecnología 5G?

La característica más resaltante de la tecnología de la quinta generación radica en la velocidad de transmisión. En la actualidad poseer una conexión de entre 10 a 20 mega bits por segundo (Mbs) ya puede hacer feliz a cualquier internauta.

Pues imagine aumentar esa velocidad por cien. Así es, se podrá navegar en Internet cien veces más rápido de lo que se logra hoy día. Por ejemplo, usted podrá descargar una película de dos horas en alta definición en solo 3 segundos. 

En streaming podrá ver 400 películas al mismo tiempo. En un metro cuadrado podrán estar conectados más de 100 dispositivos y hasta un millón en sólo una cuadra. 

Pero según los tecnólogos, lo más importante e impresionante será la latencia. Este término asociado a la transmisión de datos, explica la velocidad de la información entre el dispositivo transmisor y el receptor por medios radio o foto eléctricos.

La latencia es apreciable en las conversaciones telefónicas a muy larga distancia en la que existe un desfase entre cuando se habla y cuando realmente el otro escucha. En el 5G la latencia se mide en términos de milisegundos.

La quinta generación manejará velocidades de latencia de un milisegundo, es decir 400 veces más rápido que un pestañeo. La velocidad de reacción de los seres humanos oscila entre 0,9 y 1,2 segundos, dependiendo de con cuántos reflejos se cuente. La velocidad del 5G supera esta habilidad humana en miles de veces.

Esta nueva tecnología implica la erradicación de los accidentes de tránsito al prescindir de los conductores en los autos. La reacción y acción ante imprevistos en la vía estará a cargo de los sistemas automatizados en los vehículos, interactuando con los de las carreteras y satélites.

La aviación comercial totalmente autónoma, sin pilotos y el control absoluto de centros médicos o industriales por parte de sistemas cibernéticos, serán los más comunes. Se verá a todos los aparatos domésticos conectados a la red y actuando por su cuenta para satisfacer nuestras necesidades.

Las interacciones con la red y con la nube serán casi instantáneas. Descargar una foto de la nube tardará lo mismo que abrir otra almacenada en la memoria del celular. La 5G revolucionará la concepción y uso de las aplicaciones celulares.

Antes que podamos disfrutar las enormes ventajas que nos espera con la 5G, habrá que resolver las disputas comerciales entre aquellos que desean apoderarse de ella. Mientras que en oriente ya comenzó la implantación, en occidente se debate cómo superar a los pioneros retrasando el desarrollo de estas tecnologías.

Independientemente de quién lidere este desarrollo, el futuro de nuestras vidas depende del 5G y no cabe duda de que llegará y lo cambiará todo. Lo que aún no sabemos, por lo dinámico del proceso, es la forma concreta de esta revolución.

Guerra comercial global y el 5G

El 5G se presenta, no como un grado más del 4G, sino como la espina dorsal de las ciudades del futuro próximo. Ahora se entiende que Estados Unidos y China hayan iniciado una guerra comercial por ella.

A diferencia de las antenas de las redes 3G y 4G que pueden estar a kilómetros, la 5G tiene que estar mucho más cerca. Muchas en una misma calle, una en cada esquina. A esto sume la fabricación de nuevos servidores, dispositivos móviles y adaptar todas las cosas para que se conecten a la nube.

Estamos hablando que el negocio de la 5G controlará un mercado de más de 12 billones de dólares. Así es, 12 millones de millones de dólares. Es decir, la economía de Rusia, Japón, Reino Unido y Alemania “juntas”.

Según el CEO de comunicaciones de Rivada Networks, Declan Ganley, lo que realmente está en juego es “quién va a definir y controlar el modelo, la arquitectura y la agenda de las 5G”. Huawei, Intel, Qualcomm e incluso las europeas Nokia y Ericsson quieren cartografiar la mayor porción posible de ese océano cibernético antes que nadie.

A esto obedece que cortes de justicia de Estados Unidos han acusado a las chinas Huawei y ZTE de espionaje, conspiración y robo de tecnologías. Esto ocurre justo cuando estas últimas han firmado contratos con más de 25 países para la implantación de la 5G. Definitivamente EEUU está preocupado y no quiere que los chinos se apoderen del futuro.

Todo esto significa que el 5G también tiene una evidente implantación geopolítica. Para China, es la llave que le permitiría a su presidente Xi Jinping, convertir a su país en el líder mundial en materia de inteligencia artificial antes de 2030. Para Donald Trump, obtener la supremacía de la nueva internet significaría volver a hacer la América grande de mediados del siglo pasado. 

La guerra comercial entre ambas potencias ya comenzó. Ambas tienen un objetivo claro y parece que de momento son los chinos los que la están ganando. Y aunque lo único que se haya logrado hasta ahora es retrasar la puesta en marcha de la 5G, esto está apenas comenzando.  

Lo que se evidencia cada día más es que la 5G es un nuevo paradigma tecnológico en el que EEUU lucha por posicionarse con su empresa AT&T. Para ello utiliza y reacciona con todo su poder comercial y político mitigando situaciones desventajosas ante el futuro.

Los nuevos celulares Huawei ya poseen toda la tecnología para adaptarse a la red 5G. La pregunta es ¿Están haciendo lo mismo las compañías norteamericanas? 

Lo que está claro es que los episodios de la guerra comercial por el predominio de la 5G apenas comienzan. El actual dominio chino sobre la tecnología 5G y sus patentes y la inminente ofensiva norteamericana en el sector de las tecnologías darán mucho que hablar en los próximos meses.

Cada día se escribe un nuevo capítulo de esta batalla de intrigas y acciones económicas de parte y parte. 

Sin embargo, todos coinciden en que la meta es la hegemonía por una tecnología que cambiará el futuro de todos.

¿En qué consiste un cambio generacional de tecnologías?

Una nueva era de avances en la dinámica laboral y cotidiana se avecina para todos. La telefonía inalámbrica, cuyos comienzos se remontan a la década de los setentas, ha renacido con cada generación de tecnologías hasta la predominante cuarta generación de inteligencia movil celular. 

Cada generación renueva los dispositivos que de modo personal utilizamos y que se involucran indispensablemente en muchas actividades cotidianas. Además, sustituye las capas invisibles de tecnología, imperceptibles a los usuarios comunes. 

Estos dos grupos (dispositivos y plataforma) conforman una compleja estructura de tecnologías que se convierte en la generación predominante. Cada nueva generación ha evolucionado la comunicación a niveles asombrosos.

A nivel de hardware nos referimos a: centrales telefónicas, servidores, cableados, enrutadores, antenas, dispositivos de almacenamientos y teléfonos móviles. A nivel de software: protocolos de comunicación, diseño y estructuras de redes (células de cobertura), lenguajes de programación y aplicaciones.

Todos éstos deben adaptarse y/o reemplazarse con cada entrada en vigencia de una nueva generación. Estos procesos de actualización requieren de enormes inversiones de dinero y tiempo. 

Son procesos disruptivos, donde lo predominante se vuelve obsoleto en el corto plazo y donde nadie quiere quedarse rezagado. Sobre todo, en un contexto globalizado donde el dominio de los datos y de la información generada por éstos, representa poder económico, político y social.

Es que las ventajas que ofrece cada generación emergente transforman la concepción de la industria y el manejo del gobierno, en cualquiera de sus niveles. Origina nuevas ramas de emprendimiento, modifica la estructura empresarial existente y cambia las rutinas individuales desde lo laboral, lo educativo, el esparcimiento y la salud.

La “Teoría de Moore” -que más que una teoría es un postulado estadístico- formulada a mediados del siglo XX, establece que la velocidad de procesamiento y la capacidad de almacenamiento de datos se duplicaban cada 18 meses. Es decir, cada año y medio la tecnología prácticamente se renovaba.

Este postulado se cumplió casi con exactitud de relojería suiza por casi medio siglo. Esto permitió a cualquier mortal experimentar varios cambios representativos en las tecnologías asociadas a su cotidianidad en un período corto de vida. 

Si un ente cada vez que evoluciona usa toda la energía acumulada de los procesos evolutivos previos para superarse, genera un cambio exponencial creciente. Es decir, cuando todo el potencial acumulado de conocimientos y experiencias que crearon las actuales tecnologías de punta es usado para construir la nueva generación tecnológica, los resultados son incalculables.

Está claro entonces, que la “Teoría de Moore” en el nacimiento del siglo XXI se echó al traste. El crecimiento exponencial de las tecnologías asociadas a las comunicaciones inalámbricas, hacen duplicar la rapidez en la transmisión y la capacidad de almacenamiento de datos en pocos meses.  

Los cambios exponenciales son fenómenos propios de la naturaleza o de carácter astronómicos. Nunca la humanidad había observado este fenómeno a nivel artificial o en algo creado por ella. 

Vivimos una época privilegiada al poder observar casi a diario, cambios sustantivos en su cotidianidad tecnológica.

4G y LTE vs 5G

La tecnología 5G nace de la imprescindible necesidad de solventar los problemas de cuello de botella generados por la creciente aglomeración de dispositivos en espacios urbanos. Es indispensable mejorar la conectividad de los dispositivos actuales y abrir las posibilidades de conexión a nuevos equipos.

El Internet de las cosas requiere de acceso a nuevos usuarios, pero también la conexión de más objetos. Es necesario conectar a más gente con sus dispositivos, pero también a todos los vehículos y cualquier aparato del hogar u oficina. 

Cambiar los actuales estándares de telefonía móvil-celular del 4G, 4G+ y LTE, al protocolo emergente 5G es una de las empresas más ambiciosas en las últimas décadas. Con cada nueva generación son apreciable los cambios de velocidad de carga y descarga de datos. Sin embargo, la 5G se presenta como una revolución tecnológica por las enormes diferencias con sus predecesoras.

Aunque el 5G no ha sido implementado y está dando sus primeros pasos en el 2019, fabricantes como Samsung, Huawei, Xiaomi o LG ya hacen anuncios relacionados con su implantación. Actualmente se hacen pruebas en sitios confinados y áreas de poca extensión, pudiéndose estimar que este proceso de cambio lleve al menos unos 4 años de maduración.

Hasta el momento, la tecnología 4G sirvió para conectar personas con otras personas con relativa eficiencia. La implantación del 5G evoluciona al conectar personas con todo lo que les rodea, dando un salto exponencial a otros sectores como la educación, la medicina y la empresa en general.

Quinta generación y el comienzo de la singularidad tecnológica.

Al definir singularidad es necesario pensar en un hecho único e inédito. Un evento inminente, cuyo desenlace o consecuencias pueden dar paso a la especulación, sin precisión. 

Estamos a las puertas de un evento de este tipo en materia de tecnología. La comunidad científica coincide en afirmar que en menos de 20 años habrá un cambio jamás antes visto en la evolución de la tecnología.

El crecimiento exponencial de las tecnologías permitirá a corto plazo igualar y superar el número de procesamientos y la velocidad en un microprocesador, con el número de sinapsis por segundo de las neuronas en el cerebro. ¡Ese será el comienzo de la singularidad tecnológica!

Son desconocidos y sólo entran en el terreno de la imaginación, los alcances de este hecho trascendental. Los más osados especulan respecto al auge de la inteligencia artificial y como consecuencia de ésta, el desarrollo abrumador de la robótica y de los androides humanoides.

Parece inminente la incorporación absoluta de la biología humana a la cibernética y la réplica de nuestro planeta en otros astros (terraformación). Además, será un hecho común la erradicación de todas las enfermedades, la multiplicación de la longevidad y la trascendencia de la vida en dispositivos tecnológicos.

La 5G y todo el avance tecnológico que involucra, sienta las bases para la integración de todos los sistemas. Inclusive aquellos que por su naturaleza daban la impresión de alejarse en compatibilidad con la tecnología. Tal es el caso de los sistemas biológicos.

¿Qué avances ofrece la tecnología 5G?

La característica más resaltante de la tecnología de la quinta generación radica en la velocidad de transmisión. En la actualidad poseer una conexión de entre 10 a 20 mega bits por segundo (Mbs) ya puede hacer feliz a cualquier internauta.

Pues imagine aumentar esa velocidad por cien. Así es, se podrá navegar en Internet cien veces más rápido de lo que se logra hoy día. Por ejemplo, usted podrá descargar una película de dos horas en alta definición en solo 3 segundos. 

En streaming podrá ver 400 películas al mismo tiempo. En un metro cuadrado podrán estar conectados más de 100 dispositivos y hasta un millón en sólo una cuadra. 

Pero según los tecnólogos, lo más importante e impresionante será la latencia. Este término asociado a la transmisión de datos, explica la velocidad de la información entre el dispositivo transmisor y el receptor por medios radio o foto eléctricos.

La latencia es apreciable en las conversaciones telefónicas a muy larga distancia en la que existe un desfase entre cuando se habla y cuando realmente el otro escucha. En el 5G la latencia se mide en términos de milisegundos.

La quinta generación manejará velocidades de latencia de un milisegundo, es decir 400 veces más rápido que un pestañeo. La velocidad de reacción de los seres humanos oscila entre 0,9 y 1,2 segundos, dependiendo de con cuántos reflejos se cuente. La velocidad del 5G supera esta habilidad humana en miles de veces.

Esta nueva tecnología implica la erradicación de los accidentes de tránsito al prescindir de los conductores en los autos. La reacción y acción ante imprevistos en la vía estará a cargo de los sistemas automatizados en los vehículos, interactuando con los de las carreteras y satélites.

La aviación comercial totalmente autónoma, sin pilotos y el control absoluto de centros médicos o industriales por parte de sistemas cibernéticos, serán los más comunes. Se verá a todos los aparatos domésticos conectados a la red y actuando por su cuenta para satisfacer nuestras necesidades.

Las interacciones con la red y con la nube serán casi instantáneas. Descargar una foto de la nube tardará lo mismo que abrir otra almacenada en la memoria del celular. La 5G revolucionará la concepción y uso de las aplicaciones celulares.

Antes que podamos disfrutar las enormes ventajas que nos espera con la 5G, habrá que resolver las disputas comerciales entre aquellos que desean apoderarse de ella. Mientras que en oriente ya comenzó la implantación, en occidente se debate cómo superar a los pioneros retrasando el desarrollo de estas tecnologías.

Independientemente de quién lidere este desarrollo, el futuro de nuestras vidas depende del 5G y no cabe duda de que llegará y lo cambiará todo. Lo que aún no sabemos, por lo dinámico del proceso, es la forma concreta de esta revolución.

Guerra comercial global y el 5G

El 5G se presenta, no como un grado más del 4G, sino como la espina dorsal de las ciudades del futuro próximo. Ahora se entiende que Estados Unidos y China hayan iniciado una guerra comercial por ella.

A diferencia de las antenas de las redes 3G y 4G que pueden estar a kilómetros, la 5G tiene que estar mucho más cerca. Muchas en una misma calle, una en cada esquina. A esto sume la fabricación de nuevos servidores, dispositivos móviles y adaptar todas las cosas para que se conecten a la nube.

Estamos hablando que el negocio de la 5G controlará un mercado de más de 12 billones de dólares. Así es, 12 millones de millones de dólares. Es decir, la economía de Rusia, Japón, Reino Unido y Alemania “juntas”.

Según el CEO de comunicaciones de Rivada Networks, Declan Ganley, lo que realmente está en juego es “quién va a definir y controlar el modelo, la arquitectura y la agenda de las 5G”. Huawei, Intel, Qualcomm e incluso las europeas Nokia y Ericsson quieren cartografiar la mayor porción posible de ese océano cibernético antes que nadie.

A esto obedece que cortes de justicia de Estados Unidos han acusado a las chinas Huawei y ZTE de espionaje, conspiración y robo de tecnologías. Esto ocurre justo cuando estas últimas han firmado contratos con más de 25 países para la implantación de la 5G. Definitivamente EEUU está preocupado y no quiere que los chinos se apoderen del futuro.

Todo esto significa que el 5G también tiene una evidente implantación geopolítica. Para China, es la llave que le permitiría a su presidente Xi Jinping, convertir a su país en el líder mundial en materia de inteligencia artificial antes de 2030. Para Donald Trump, obtener la supremacía de la nueva internet significaría volver a hacer la América grande de mediados del siglo pasado. 

La guerra comercial entre ambas potencias ya comenzó. Ambas tienen un objetivo claro y parece que de momento son los chinos los que la están ganando. Y aunque lo único que se haya logrado hasta ahora es retrasar la puesta en marcha de la 5G, esto está apenas comenzando.  

Lo que se evidencia cada día más es que la 5G es un nuevo paradigma tecnológico en el que EEUU lucha por posicionarse con su empresa AT&T. Para ello utiliza y reacciona con todo su poder comercial y político mitigando situaciones desventajosas ante el futuro.

Los nuevos celulares Huawei ya poseen toda la tecnología para adaptarse a la red 5G. La pregunta es ¿Están haciendo lo mismo las compañías norteamericanas? 

Lo que está claro es que los episodios de la guerra comercial por el predominio de la 5G apenas comienzan. El actual dominio chino sobre la tecnología 5G y sus patentes y la inminente ofensiva norteamericana en el sector de las tecnologías darán mucho que hablar en los próximos meses.

Cada día se escribe un nuevo capítulo de esta batalla de intrigas y acciones económicas de parte y parte. 

Sin embargo, todos coinciden en que la meta es la hegemonía por una tecnología que cambiará el futuro de todos.