Gerencia por Intuición | South American Jets
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Gerencia por Intuición

La neurociencia y el estudio de los procesos de toma de decisión

¿Cómo tomas tus decisiones?

Muchos CEO´s establecen sus mecanismos de toma de decisión conforme a los procedimientos organizacionales. Sin embargo, esos procedimientos no siempre dan respuestas a todas las circunstancias.

Si eres CEO, seguramente te ha ocurrido que has tenido que tomar alguna decisión muy importante, en un plazo muy corto. ¿Cómo lo haces? ¿Has tomado consciencia de lo que ocurre dentro de ti cuando tomas decisiones, casi sin que intervenga tu intelecto?

Lo llaman gerencia por intuición. Los avances de la neurociencia han permitido que la flexibilización de las estrategias para tomar decisiones, dejen de ser cuestionadas. Por el contrario, cada día cobra mayor importancia, la toma de decisiones rápidas.

Ahora mismo, es posible que estés en la comodidad de un viaje aéreo en jet privado, rumbo a tu destino de negocios. Ahora mismo, es posible que estés pensando en tomar una decisión sobre la cual no tienes experiencias previas que puedan guiarte. Hoy queremos compartirte algunas consideraciones sobre los avances de la neurociencia en la gerencia organizacional. Un libro de Gerard PAG. Hodgkinson y su equipo de investigación aportó interesantes conclusiones sobre la posibilidad, no sólo sobre la importancia de valorar la intuición, sino de detectarla, evaluarla, desarrollarla y administrarla efectivamente.

Origen de la gerencia por intuición

La intuición y su aplicación en el campo gerencial están siendo estudiadas desde la neurociencia con mucho rigor. El mundo tiene ya evidencias de muchos importantes CEO´s y empresarios, que han hecho de la gerencia intuitiva, su mayor fortaleza.

Más allá de los procedimientos, las organizaciones demandan líderes capaces de desarrollar habilidades internas que les permitan anticiparse a los distintos escenarios. Intuir sobre lo que viene, intuir sobre lo que conviene, intuir sobre quiénes pueden o no sumar a nuestro proyecto, es una nueva competencia empresarial.

Hacer ciencia desde la intuición, fue el objetivo planteado por los fundadores de Raychen. Raychen es la firma que patentó los tubos termo contraíbles que se posicionó como experta en sistemas de cableados.

El cofundador de Sony, Akio Moriata, fue el impulsor del Walkman ¿Te recuerdas en una caminata, en un paseo en bici o en tu oficina, portando tu consola musical contigo?

Dando validez a la intuición como estrategia de decisiones, Moriata decía que la creatividad requiere algo más que el procesamiento de la información. Requiere pensamiento humano, intuición espontánea y mucho valor. Pero los estudios sobre la intuición y su valoración como mecanismo efectivo para las decisiones exitosas, comenzó hace mucho tiempo. Los expertos dan crédito a la filosofía como madre del estudio de la intuición.

Tres prejuicios resueltos acerca de la intuición

Muchos crecieron bajo la falsa creencia de que las decisiones tomadas sin analizar todos los criterios, eran irresponsables. Pero ¡el mundo ha cambiado!

La dinámica de variación de las condiciones externas son tales, que en muchas ocasiones no es humanamente posible controlar todos los factores antes de decidir. Entonces, comenzaron a tomarse decisiones atendiendo a un extraño impulso interior que todos tienen, pero que muy poco entienden: la intuición.

Muchos asuntos por entender habían relegado a la intuición por muchos años. Hoy en día, los casos de éxito en la ejecución gerencial y en la investigación desde la neurociencia, han permitido “lavar el rostro” de la gerencia intuitiva.

A muchos les atemoriza aquello que no conocen. El uso de la intuición para tomar decisiones importantes, incluso, atemorizaba a la gerencia y era cuestionado.

Los avances han dado en la mira justo allí, en desmitificar la gerencia por intuición desde el conocimiento. Así, algunos de los prejuicios acerca de la intuición que ya han sido resueltos, los resumimos para ti:

  1. Anteriormente, hablar de la intuición generaba una opinión por cada individuo. Hoy en día podemos decir que ha sido aclarada la naturaleza de la intuición. Aun siendo un intangible en los activos gerenciales, cada día tenemos una mejor precisión conceptual sobre ella.
  2. Desde investigaciones de carácter experimental, la neurociencia ha logrado identificar los procesos psicológicos y los mecanismos neurobiológicos que sustentan la operación y uso de la intuición. Ha dejado de ser abstracta.
  3. No sólo se conoce lo que es y cómo opera, ahora se cuenta con mecanismos sólidos para evaluarla y desarrollarla.

Razones para darle un voto de confianza a la intuición

Zigmun Bauman es reconocido como uno de los filósofos más prominentes de la actualidad. Bauman desarrolló su teoría sobre la modernidad líquida.

Esta teoría, según Bauman, llegó a desplazar la antigua modernidad sólida. Para hacerlo de más fácil entendimiento, te lo explicamos con temas cotidianos.

Los sólidos no cambian su forma con facilidad, se mantienen estables en el tiempo. Lo que ocurrirá con ellos el minuto, el día, el año o el siglo siguiente, es de alguna manera predecible.

Hablar de modernidad sólida es justamente hablar de eso. Un contexto social y económico estable en el tiempo, fácil de predecir y en el que las decisiones pueden ser tomadas según las experiencias anteriores. Los procedimientos suelen ser acertados y exitosos cuando se aplican en la realidad.

La modernidad líquida nos ofrece un panorama completamente diferente. Como los líquidos, este contexto es cambiante. Cambia la forma con rapidez, adopta la forma del recipiente que lo contiene (rápida adaptación a los cambios externos). En nuestro artículo Tecnología 5G podrás enterarte de otras muchas manifestaciones de esta modernidad líquida que se hará mucho más visible muy pronto a través de la tecnología.

Bajo este nuevo contexto “dinámica y agresivamente cambiante”, los procedimientos comenzaron a perder su efectividad. Ya no aplican y demandan el surgimiento de otros nuevos.

¿Qué hacer entonces en la modernidad líquida?

La gerencia por intuición puede ser una salida. Pero no se trata de adoptar la improvisación como norma. Se trata de entrenar la improvisación, desde el reconocimiento y mejor aprovechamiento de la intuición.

La neurociencia invita a aprender a conocer tus propios mecanismos intuitivos y a emplearlos para tu máximo provecho.

¿Qué es la intuición?

Para los fines de este artículo, visitamos muchos artículos científicos sobre el tema. En términos generales, la intuición es reconocida o percibida comúnmente como un presentimiento.

Los positivistas la describen como una especie de impulso anticipatorio que se pueda manifestar como la sensación o certeza de que algo sucederá. Se trata de un impulso involuntario e inconsciente, surgido del corazón, que anticipa una rápida respuesta.

Es una certeza persistente sobre algo, activada desde la percepción sensorial o espiritual sin que opere el pensamiento racional. La intuición induce juicios asociados (está bien o no está bien).

Por lo general, cuando recibimos una información mediante la intuición, esos juicios nos inducen la decisión. Se incuban desde lo emocional o lo intelectual para, finalmente, tomar una decisión.

¿Eres un gerente racional o un gerente intuitivo?

En el estudio de la intuición y sus variantes, los expertos han logrado reconocer dos tipos de gerencias, según sus mecanismos de toma de decisiones: gerencia racional y gerencia por intuición.

Gerencia racional

La gerencia racional es la clásica, usada tradicionalmente. Fundamenta sus decisiones en mecanismos de pensamiento consciente.

La decisión que resulta es intencional, muchas veces forzada o pautada por normas de la organización. Implica un proceso lógico, mediado por la evaluación consciente de eventos pasados.

Aquello que resultó bien en el pasado, es muy probable que vuelva a ser exitoso. Cuando tomas una decisión razonada, seguro podrás describirla con palabras desde el inicio.

Este tipo de decisiones tienen un mecanismo de acción lento, pero una vez tomada, puedes cambiarlas con rapidez.

Gerencia intuitiva

Está basada en argumentos. La certeza que te produce, se apoya en el método. Dicen los neurocientíficos que desata operaciones cognitivas de alto nivel, no conscientes.

Aquí, las decisiones son automática, por lo general, activadas desde el corazón. La idea te viene sin esfuerzo. Funciona como una especie de conexión directa al conocimiento.

Cuando tomas decisiones desde tu intuición, la acción proviene de una facultad del inconsciente inteligente. Esa facultad se manifiesta por el impulso de una señal interior.

Este tipo de decisiones gerenciales las tomas rápidamente. Una vez tomada una decisión intuitiva, difícilmente cambie en el tiempo.

Es posible que te haya ocurrido muchas veces. Si evocas algunos de esos recuerdos, es posible que recuerdes que, en ese momento, justo cuando la idea “te llegó”, no podías describirla con palabras. Sólo tenías una especie de sensación de oportunidad.

¿Cuál es tu mecanismo de toma de decisiones? ¿eres racional o eres intuitivo?

Es posible que aún no puedas responder. Incluso, es muy probable que tengas la impresión de emplear ambos métodos y, seguramente, estarás en lo correcto. Cuando las decisiones estén en el campo de lo conocido, lo más probable es que tomes la decisión racionalmente. La intuición es útil cuando no conoces bien el contexto. Allí, en el campo de lo desconocido, escuchar tu voz interior y dejarte llevar puede que sea tu única opción.

¿Cómo opera la intuición en la toma de decisiones?

Puede que, hasta ahora, hayas logrado identificarte con este artículo. Seguro has recordado unos cuantos momentos en los que “te has dejado llevar por esa voz interna”.

Y ahora que ya sabes que no está nada mal escuchar esas voces, y tampoco “atenderlas”, puede que te interese saber que es algo que puedes llegar a controlar.

Los expertos han avanzado en su estudio. No hay una fórmula, pero los resultados sí han permitido concluir que puedes comenzar experimentando.

Experimentar con la intuición implica, en principio, darle valor. Luego, comenzar a reconocer cuándo te envía señales. Finalmente, lo más complejo, implica el llevarlo al campo de las acciones.

La intuición actúa en un campo intermedio entre el pensar y el sentir. De ahí que la dificultad de hacerla visible la haya dejado a un lado de las metodologías gerenciales por mucho tiempo.

En ese espacio intermedio en el cual pensamos y sentimos, sentimos y luego pensamos, se genera un insumo fundamental para las decisiones: el juicio. Ese juicio nos estimula a seguir adelante o nos envía una alerta de stop.

Los expertos dicen que el proceso de toma de decisiones se lleva a cabo en tres fases.

En una primera fase ocurre un proceso de pensamiento humano consciente. Lo llaman mecanismo primitivo. Durante ella, existen dos posibilidades:

Si el gerente posee información previa, seguramente, de una manera visceral, la va a asociar a un patrón previo y, casi sin darse cuenta, tomará la decisión.

Dicen que este es el mecanismo de toma de decisiones de los bomberos o los médicos de emergencia. No tienen mucho tiempo para pensar, pero existe una gran información sobre lo que debe hacerse en casos determinados.

En un segundo escenario, puede que el gerente se enfrente a una situación nueva. Allí operan otros mecanismos. Lo llaman intuición ingenua.

Los neurocientíficos han llegado a deducir que este tipo de decisiones, ya no son viscerales, se toman desde el corazón. El gerente podría decirse a sí mismo: no sé por qué tomé esa decisión, el corazón me decía que era la mejor opción.

En una segunda fase, se presenta un proceso de transición. El tiempo de esa fase puede ser de segundos hasta unos pocos días. Aquí ocurre una incubación.

En esa fase de incubación, se presentan visualizaciones. En ocasiones se presentan como ráfagas de imágenes. El proceso es tan rápido que la mente no logra comprenderlo en un comienzo, pero si existe la “sensación de conocimiento”.

La última y tercera fase, es en la que ocurre el pensamiento consciente. Allí todo es más claro para el gerente. Sus percepciones y sus juicios ya son más nítidas. Ahora puede incluso argumentar su decisión.

Tipos de intuición

Desde la filosofía se han desarrollado numerosos estudios para diferencias los tipos de intuición. Se han logrado evidenciar tres tipos que describiré para ti, dentro del marco de un entorno corporativo.

Hay tres tipos de intuición, según el nivel de las percepciones.

Intuición sensible.

Esta intuición en el gerente, se desarrolla través de sus 5 sentidos. Es la más común en las personas. Le permite identificar el objeto de interés: un recurso, una empresa, un mercado, un espacio, un socio, un proveedor.

No es muy efectiva en la toma de decisiones por que por lo general no aporta conocimientos profundos, sólo los necesarios para responder al ¿qué es? No es una muy buena guía para el gerente porque sus decisiones deben ir más allá de las sensaciones y requieren establecer puntos de comparación.

Intuición espiritual básica. 

Es la intuición que aporta información sobre las relaciones. No está mediada por los sentidos. Dicen los neurocientíficos que nace del espíritu. Esta intuición es de mucha utilidad para el gerente.

Es la que permite establecer comparaciones entre dos objetos o situaciones y concluir: mejor-peor, bueno-malo, mucho-poco. Sin embargo, esta intuición, por sí sola, tampoco expresa el máximo potencial intuitivo de un gerente en tiempos de crisis.

Intuición espiritual real.

Este tipo de intuición capta la esencia (lo que es), la presencia y la coexistencia. La intuición penetra el fondo de las cosas y capta su relación con el entorno.

Esta intuición real, puede diferenciarse según el tipo de implicación del gerente. Algunas decisiones pueden provenir de una intuición emocional, es decir, lo que quiere el gerente.

También puede activarse de ella una intuición intelectual, que le hará al gerente decidir por aquello que le hace sentido a sus conocimientos o a su experiencia. Y, por último, la intuición volitiva, en la que se desencadena una decisión seguramente inspirada por el “querer hacer” del gerente.

Acerca de la intuición ¿qué debe aprender un gerente?

Los gerentes que comiencen a dar valor a los procesos de toma de decisión basados en la intuición deben comenzar a desarrollar el juicio intuitivo. A futuro, seguramente esta será una competencia para incorporar en los esquemas de selección y desarrollo del personal en las organizaciones.

El reto para los gerentes consiste entonces en superar las restricciones que suelen estar programadas. Existen procesos y normas que deben cumplirse, cierto. Pero el feeling sobre la decisión es el tesoro de un gerente que navega en tanques de tiburones.

A nivel individual, esta nueva competencia organizacional busca colaboradores que, además del conocimiento técnico requerido para el desempeño instrumental del rol, tengan desarrolladas competencias intuitivas.

A nivel colectivo, los procesos de desplazamiento organizacional deben orientarse hacia fomentar en el equipo una noción compartida de sus intuiciones. Aunque sean poco objetivas y experienciales, deben ser compartidas. En el transcurso de esa experiencia, los equipos de trabajo comenzarán a alinearse, no sólo en los asuntos formales de la empresa, sino en aquel espacio de percepciones, emociones y voluntades.

10 hábitos de las personas altamente intuitivas

Hay estudios realizados desde la neurociencia con variados grupos sociales en los que se analizan las conductas comunes de los trabajadores intuitivos. A continuación, te compartimos algunas para que comiences a observarlas y a desarrollarlas en ti, en tu equipo y en toda tu organización.

Según estos estudios, los gerentes intuitivos:

  1. Escuchan a su voz interna.
  2. Se toman tiempo para estar solos.
  3. Crean.
  4. Meditan.
  5. Observan todo.
  6. Escuchan a su cuerpo.
  7. Conectan profundamente con otros.
  8. Prestan atención a sus sueños.
  9. Disfrutan de bastante tiempo de relajación.
  10. Dejan ir las emociones negativas.

Ya lo sabes, ser intuitivo no implica ser irresponsable. Por el contrario, es una nueva competencia que debes desarrollar para ti y para tu empresa.

Recuerda que desarrollar la intuición, como en todo deporte, implica hacer músculo. Algunos gerentes recomiendan ejercitarse con situaciones elementales:

  1. Hacerte preguntas sobre algo que debe ocurrir inmediatamente (próxima persona en hablar, color del próximo carro, ambientación de un espacio en el que estás por entrar, etc).
  2. Escuchar tu voz interna.
  3. Aventurarse a responder.
  4. Evaluar tus resultados.

Mientras más confianza tengas en tu intuición más acertadas serán tus decisiones intuitivas.

La neurociencia y el estudio de los procesos de toma de decisión

¿Cómo tomas tus decisiones?

Muchos CEO´s establecen sus mecanismos de toma de decisión conforme a los procedimientos organizacionales. Sin embargo, esos procedimientos no siempre dan respuestas a todas las circunstancias.

Si eres CEO, seguramente te ha ocurrido que has tenido que tomar alguna decisión muy importante, en un plazo muy corto. ¿Cómo lo haces? ¿Has tomado consciencia de lo que ocurre dentro de ti cuando tomas decisiones, casi sin que intervenga tu intelecto?

Lo llaman gerencia por intuición. Los avances de la neurociencia han permitido que la flexibilización de las estrategias para tomar decisiones, dejen de ser cuestionadas. Por el contrario, cada día cobra mayor importancia, la toma de decisiones rápidas.

Ahora mismo, es posible que estés en la comodidad de un viaje aéreo en jet privado, rumbo a tu destino de negocios. Ahora mismo, es posible que estés pensando en tomar una decisión sobre la cual no tienes experiencias previas que puedan guiarte. Hoy queremos compartirte algunas consideraciones sobre los avances de la neurociencia en la gerencia organizacional. Un libro de Gerard PAG. Hodgkinson y su equipo de investigación aportó interesantes conclusiones sobre la posibilidad, no sólo sobre la importancia de valorar la intuición, sino de detectarla, evaluarla, desarrollarla y administrarla efectivamente.

Origen de la gerencia por intuición

La intuición y su aplicación en el campo gerencial están siendo estudiadas desde la neurociencia con mucho rigor. El mundo tiene ya evidencias de muchos importantes CEO´s y empresarios, que han hecho de la gerencia intuitiva, su mayor fortaleza.

Más allá de los procedimientos, las organizaciones demandan líderes capaces de desarrollar habilidades internas que les permitan anticiparse a los distintos escenarios. Intuir sobre lo que viene, intuir sobre lo que conviene, intuir sobre quiénes pueden o no sumar a nuestro proyecto, es una nueva competencia empresarial.

Hacer ciencia desde la intuición, fue el objetivo planteado por los fundadores de Raychen. Raychen es la firma que patentó los tubos termo contraíbles que se posicionó como experta en sistemas de cableados.

El cofundador de Sony, Akio Moriata, fue el impulsor del Walkman ¿Te recuerdas en una caminata, en un paseo en bici o en tu oficina, portando tu consola musical contigo?

Dando validez a la intuición como estrategia de decisiones, Moriata decía que la creatividad requiere algo más que el procesamiento de la información. Requiere pensamiento humano, intuición espontánea y mucho valor. Pero los estudios sobre la intuición y su valoración como mecanismo efectivo para las decisiones exitosas, comenzó hace mucho tiempo. Los expertos dan crédito a la filosofía como madre del estudio de la intuición.

Tres prejuicios resueltos acerca de la intuición

Muchos crecieron bajo la falsa creencia de que las decisiones tomadas sin analizar todos los criterios, eran irresponsables. Pero ¡el mundo ha cambiado!

La dinámica de variación de las condiciones externas son tales, que en muchas ocasiones no es humanamente posible controlar todos los factores antes de decidir. Entonces, comenzaron a tomarse decisiones atendiendo a un extraño impulso interior que todos tienen, pero que muy poco entienden: la intuición.

Muchos asuntos por entender habían relegado a la intuición por muchos años. Hoy en día, los casos de éxito en la ejecución gerencial y en la investigación desde la neurociencia, han permitido “lavar el rostro” de la gerencia intuitiva.

A muchos les atemoriza aquello que no conocen. El uso de la intuición para tomar decisiones importantes, incluso, atemorizaba a la gerencia y era cuestionado.

Los avances han dado en la mira justo allí, en desmitificar la gerencia por intuición desde el conocimiento. Así, algunos de los prejuicios acerca de la intuición que ya han sido resueltos, los resumimos para ti:

  1. Anteriormente, hablar de la intuición generaba una opinión por cada individuo. Hoy en día podemos decir que ha sido aclarada la naturaleza de la intuición. Aun siendo un intangible en los activos gerenciales, cada día tenemos una mejor precisión conceptual sobre ella.
  2. Desde investigaciones de carácter experimental, la neurociencia ha logrado identificar los procesos psicológicos y los mecanismos neurobiológicos que sustentan la operación y uso de la intuición. Ha dejado de ser abstracta.
  3. No sólo se conoce lo que es y cómo opera, ahora se cuenta con mecanismos sólidos para evaluarla y desarrollarla.

Razones para darle un voto de confianza a la intuición

Zigmun Bauman es reconocido como uno de los filósofos más prominentes de la actualidad. Bauman desarrolló su teoría sobre la modernidad líquida.

Esta teoría, según Bauman, llegó a desplazar la antigua modernidad sólida. Para hacerlo de más fácil entendimiento, te lo explicamos con temas cotidianos.

Los sólidos no cambian su forma con facilidad, se mantienen estables en el tiempo. Lo que ocurrirá con ellos el minuto, el día, el año o el siglo siguiente, es de alguna manera predecible.

Hablar de modernidad sólida es justamente hablar de eso. Un contexto social y económico estable en el tiempo, fácil de predecir y en el que las decisiones pueden ser tomadas según las experiencias anteriores. Los procedimientos suelen ser acertados y exitosos cuando se aplican en la realidad.

La modernidad líquida nos ofrece un panorama completamente diferente. Como los líquidos, este contexto es cambiante. Cambia la forma con rapidez, adopta la forma del recipiente que lo contiene (rápida adaptación a los cambios externos). En nuestro artículo Tecnología 5G podrás enterarte de otras muchas manifestaciones de esta modernidad líquida que se hará mucho más visible muy pronto a través de la tecnología.

Bajo este nuevo contexto “dinámica y agresivamente cambiante”, los procedimientos comenzaron a perder su efectividad. Ya no aplican y demandan el surgimiento de otros nuevos.

¿Qué hacer entonces en la modernidad líquida?

La gerencia por intuición puede ser una salida. Pero no se trata de adoptar la improvisación como norma. Se trata de entrenar la improvisación, desde el reconocimiento y mejor aprovechamiento de la intuición.

La neurociencia invita a aprender a conocer tus propios mecanismos intuitivos y a emplearlos para tu máximo provecho.

¿Qué es la intuición?

Para los fines de este artículo, visitamos muchos artículos científicos sobre el tema. En términos generales, la intuición es reconocida o percibida comúnmente como un presentimiento.

Los positivistas la describen como una especie de impulso anticipatorio que se pueda manifestar como la sensación o certeza de que algo sucederá. Se trata de un impulso involuntario e inconsciente, surgido del corazón, que anticipa una rápida respuesta.

Es una certeza persistente sobre algo, activada desde la percepción sensorial o espiritual sin que opere el pensamiento racional. La intuición induce juicios asociados (está bien o no está bien).

Por lo general, cuando recibimos una información mediante la intuición, esos juicios nos inducen la decisión. Se incuban desde lo emocional o lo intelectual para, finalmente, tomar una decisión.

¿Eres un gerente racional o un gerente intuitivo?

En el estudio de la intuición y sus variantes, los expertos han logrado reconocer dos tipos de gerencias, según sus mecanismos de toma de decisiones: gerencia racional y gerencia por intuición.

Gerencia racional

La gerencia racional es la clásica, usada tradicionalmente. Fundamenta sus decisiones en mecanismos de pensamiento consciente.

La decisión que resulta es intencional, muchas veces forzada o pautada por normas de la organización. Implica un proceso lógico, mediado por la evaluación consciente de eventos pasados.

Aquello que resultó bien en el pasado, es muy probable que vuelva a ser exitoso. Cuando tomas una decisión razonada, seguro podrás describirla con palabras desde el inicio.

Este tipo de decisiones tienen un mecanismo de acción lento, pero una vez tomada, puedes cambiarlas con rapidez.

Gerencia intuitiva

Está basada en argumentos. La certeza que te produce, se apoya en el método. Dicen los neurocientíficos que desata operaciones cognitivas de alto nivel, no conscientes.

Aquí, las decisiones son automática, por lo general, activadas desde el corazón. La idea te viene sin esfuerzo. Funciona como una especie de conexión directa al conocimiento.

Cuando tomas decisiones desde tu intuición, la acción proviene de una facultad del inconsciente inteligente. Esa facultad se manifiesta por el impulso de una señal interior.

Este tipo de decisiones gerenciales las tomas rápidamente. Una vez tomada una decisión intuitiva, difícilmente cambie en el tiempo.

Es posible que te haya ocurrido muchas veces. Si evocas algunos de esos recuerdos, es posible que recuerdes que, en ese momento, justo cuando la idea “te llegó”, no podías describirla con palabras. Sólo tenías una especie de sensación de oportunidad.

¿Cuál es tu mecanismo de toma de decisiones? ¿eres racional o eres intuitivo?

Es posible que aún no puedas responder. Incluso, es muy probable que tengas la impresión de emplear ambos métodos y, seguramente, estarás en lo correcto. Cuando las decisiones estén en el campo de lo conocido, lo más probable es que tomes la decisión racionalmente. La intuición es útil cuando no conoces bien el contexto. Allí, en el campo de lo desconocido, escuchar tu voz interior y dejarte llevar puede que sea tu única opción.

¿Cómo opera la intuición en la toma de decisiones?

Puede que, hasta ahora, hayas logrado identificarte con este artículo. Seguro has recordado unos cuantos momentos en los que “te has dejado llevar por esa voz interna”.

Y ahora que ya sabes que no está nada mal escuchar esas voces, y tampoco “atenderlas”, puede que te interese saber que es algo que puedes llegar a controlar.

Los expertos han avanzado en su estudio. No hay una fórmula, pero los resultados sí han permitido concluir que puedes comenzar experimentando.

Experimentar con la intuición implica, en principio, darle valor. Luego, comenzar a reconocer cuándo te envía señales. Finalmente, lo más complejo, implica el llevarlo al campo de las acciones.

La intuición actúa en un campo intermedio entre el pensar y el sentir. De ahí que la dificultad de hacerla visible la haya dejado a un lado de las metodologías gerenciales por mucho tiempo.

En ese espacio intermedio en el cual pensamos y sentimos, sentimos y luego pensamos, se genera un insumo fundamental para las decisiones: el juicio. Ese juicio nos estimula a seguir adelante o nos envía una alerta de stop.

Los expertos dicen que el proceso de toma de decisiones se lleva a cabo en tres fases.

En una primera fase ocurre un proceso de pensamiento humano consciente. Lo llaman mecanismo primitivo. Durante ella, existen dos posibilidades:

Si el gerente posee información previa, seguramente, de una manera visceral, la va a asociar a un patrón previo y, casi sin darse cuenta, tomará la decisión.

Dicen que este es el mecanismo de toma de decisiones de los bomberos o los médicos de emergencia. No tienen mucho tiempo para pensar, pero existe una gran información sobre lo que debe hacerse en casos determinados.

En un segundo escenario, puede que el gerente se enfrente a una situación nueva. Allí operan otros mecanismos. Lo llaman intuición ingenua.

Los neurocientíficos han llegado a deducir que este tipo de decisiones, ya no son viscerales, se toman desde el corazón. El gerente podría decirse a sí mismo: no sé por qué tomé esa decisión, el corazón me decía que era la mejor opción.

En una segunda fase, se presenta un proceso de transición. El tiempo de esa fase puede ser de segundos hasta unos pocos días. Aquí ocurre una incubación.

En esa fase de incubación, se presentan visualizaciones. En ocasiones se presentan como ráfagas de imágenes. El proceso es tan rápido que la mente no logra comprenderlo en un comienzo, pero si existe la “sensación de conocimiento”.

La última y tercera fase, es en la que ocurre el pensamiento consciente. Allí todo es más claro para el gerente. Sus percepciones y sus juicios ya son más nítidas. Ahora puede incluso argumentar su decisión.

Tipos de intuición

Desde la filosofía se han desarrollado numerosos estudios para diferencias los tipos de intuición. Se han logrado evidenciar tres tipos que describiré para ti, dentro del marco de un entorno corporativo.

Hay tres tipos de intuición, según el nivel de las percepciones.

Intuición sensible.

Esta intuición en el gerente, se desarrolla través de sus 5 sentidos. Es la más común en las personas. Le permite identificar el objeto de interés: un recurso, una empresa, un mercado, un espacio, un socio, un proveedor.

No es muy efectiva en la toma de decisiones por que por lo general no aporta conocimientos profundos, sólo los necesarios para responder al ¿qué es? No es una muy buena guía para el gerente porque sus decisiones deben ir más allá de las sensaciones y requieren establecer puntos de comparación.

Intuición espiritual básica. 

Es la intuición que aporta información sobre las relaciones. No está mediada por los sentidos. Dicen los neurocientíficos que nace del espíritu. Esta intuición es de mucha utilidad para el gerente.

Es la que permite establecer comparaciones entre dos objetos o situaciones y concluir: mejor-peor, bueno-malo, mucho-poco. Sin embargo, esta intuición, por sí sola, tampoco expresa el máximo potencial intuitivo de un gerente en tiempos de crisis.

Intuición espiritual real.

Este tipo de intuición capta la esencia (lo que es), la presencia y la coexistencia. La intuición penetra el fondo de las cosas y capta su relación con el entorno.

Esta intuición real, puede diferenciarse según el tipo de implicación del gerente. Algunas decisiones pueden provenir de una intuición emocional, es decir, lo que quiere el gerente.

También puede activarse de ella una intuición intelectual, que le hará al gerente decidir por aquello que le hace sentido a sus conocimientos o a su experiencia. Y, por último, la intuición volitiva, en la que se desencadena una decisión seguramente inspirada por el “querer hacer” del gerente.

Acerca de la intuición ¿qué debe aprender un gerente?

Los gerentes que comiencen a dar valor a los procesos de toma de decisión basados en la intuición deben comenzar a desarrollar el juicio intuitivo. A futuro, seguramente esta será una competencia para incorporar en los esquemas de selección y desarrollo del personal en las organizaciones.

El reto para los gerentes consiste entonces en superar las restricciones que suelen estar programadas. Existen procesos y normas que deben cumplirse, cierto. Pero el feeling sobre la decisión es el tesoro de un gerente que navega en tanques de tiburones.

A nivel individual, esta nueva competencia organizacional busca colaboradores que, además del conocimiento técnico requerido para el desempeño instrumental del rol, tengan desarrolladas competencias intuitivas.

A nivel colectivo, los procesos de desplazamiento organizacional deben orientarse hacia fomentar en el equipo una noción compartida de sus intuiciones. Aunque sean poco objetivas y experienciales, deben ser compartidas. En el transcurso de esa experiencia, los equipos de trabajo comenzarán a alinearse, no sólo en los asuntos formales de la empresa, sino en aquel espacio de percepciones, emociones y voluntades.

10 hábitos de las personas altamente intuitivas

Hay estudios realizados desde la neurociencia con variados grupos sociales en los que se analizan las conductas comunes de los trabajadores intuitivos. A continuación, te compartimos algunas para que comiences a observarlas y a desarrollarlas en ti, en tu equipo y en toda tu organización.

Según estos estudios, los gerentes intuitivos:

  1. Escuchan a su voz interna.
  2. Se toman tiempo para estar solos.
  3. Crean.
  4. Meditan.
  5. Observan todo.
  6. Escuchan a su cuerpo.
  7. Conectan profundamente con otros.
  8. Prestan atención a sus sueños.
  9. Disfrutan de bastante tiempo de relajación.
  10. Dejan ir las emociones negativas.

Ya lo sabes, ser intuitivo no implica ser irresponsable. Por el contrario, es una nueva competencia que debes desarrollar para ti y para tu empresa.

Recuerda que desarrollar la intuición, como en todo deporte, implica hacer músculo. Algunos gerentes recomiendan ejercitarse con situaciones elementales:

  1. Hacerte preguntas sobre algo que debe ocurrir inmediatamente (próxima persona en hablar, color del próximo carro, ambientación de un espacio en el que estás por entrar, etc).
  2. Escuchar tu voz interna.
  3. Aventurarse a responder.
  4. Evaluar tus resultados.

Mientras más confianza tengas en tu intuición más acertadas serán tus decisiones intuitivas.

La neurociencia y el estudio de los procesos de toma de decisión

¿Cómo tomas tus decisiones?

Muchos CEO´s establecen sus mecanismos de toma de decisión conforme a los procedimientos organizacionales. Sin embargo, esos procedimientos no siempre dan respuestas a todas las circunstancias.

Si eres CEO, seguramente te ha ocurrido que has tenido que tomar alguna decisión muy importante, en un plazo muy corto. ¿Cómo lo haces? ¿Has tomado consciencia de lo que ocurre dentro de ti cuando tomas decisiones, casi sin que intervenga tu intelecto?

Lo llaman gerencia por intuición. Los avances de la neurociencia han permitido que la flexibilización de las estrategias para tomar decisiones, dejen de ser cuestionadas. Por el contrario, cada día cobra mayor importancia, la toma de decisiones rápidas.

Ahora mismo, es posible que estés en la comodidad de un viaje aéreo en jet privado, rumbo a tu destino de negocios. Ahora mismo, es posible que estés pensando en tomar una decisión sobre la cual no tienes experiencias previas que puedan guiarte. Hoy queremos compartirte algunas consideraciones sobre los avances de la neurociencia en la gerencia organizacional. Un libro de Gerard PAG. Hodgkinson y su equipo de investigación aportó interesantes conclusiones sobre la posibilidad, no sólo sobre la importancia de valorar la intuición, sino de detectarla, evaluarla, desarrollarla y administrarla efectivamente.

Origen de la gerencia por intuición

La intuición y su aplicación en el campo gerencial están siendo estudiadas desde la neurociencia con mucho rigor. El mundo tiene ya evidencias de muchos importantes CEO´s y empresarios, que han hecho de la gerencia intuitiva, su mayor fortaleza.

Más allá de los procedimientos, las organizaciones demandan líderes capaces de desarrollar habilidades internas que les permitan anticiparse a los distintos escenarios. Intuir sobre lo que viene, intuir sobre lo que conviene, intuir sobre quiénes pueden o no sumar a nuestro proyecto, es una nueva competencia empresarial.

Hacer ciencia desde la intuición, fue el objetivo planteado por los fundadores de Raychen. Raychen es la firma que patentó los tubos termo contraíbles que se posicionó como experta en sistemas de cableados.

El cofundador de Sony, Akio Moriata, fue el impulsor del Walkman ¿Te recuerdas en una caminata, en un paseo en bici o en tu oficina, portando tu consola musical contigo?

Dando validez a la intuición como estrategia de decisiones, Moriata decía que la creatividad requiere algo más que el procesamiento de la información. Requiere pensamiento humano, intuición espontánea y mucho valor. Pero los estudios sobre la intuición y su valoración como mecanismo efectivo para las decisiones exitosas, comenzó hace mucho tiempo. Los expertos dan crédito a la filosofía como madre del estudio de la intuición.

Tres prejuicios resueltos acerca de la intuición

Muchos crecieron bajo la falsa creencia de que las decisiones tomadas sin analizar todos los criterios, eran irresponsables. Pero ¡el mundo ha cambiado!

La dinámica de variación de las condiciones externas son tales, que en muchas ocasiones no es humanamente posible controlar todos los factores antes de decidir. Entonces, comenzaron a tomarse decisiones atendiendo a un extraño impulso interior que todos tienen, pero que muy poco entienden: la intuición.

Muchos asuntos por entender habían relegado a la intuición por muchos años. Hoy en día, los casos de éxito en la ejecución gerencial y en la investigación desde la neurociencia, han permitido “lavar el rostro” de la gerencia intuitiva.

A muchos les atemoriza aquello que no conocen. El uso de la intuición para tomar decisiones importantes, incluso, atemorizaba a la gerencia y era cuestionado.

Los avances han dado en la mira justo allí, en desmitificar la gerencia por intuición desde el conocimiento. Así, algunos de los prejuicios acerca de la intuición que ya han sido resueltos, los resumimos para ti:

  1. Anteriormente, hablar de la intuición generaba una opinión por cada individuo. Hoy en día podemos decir que ha sido aclarada la naturaleza de la intuición. Aun siendo un intangible en los activos gerenciales, cada día tenemos una mejor precisión conceptual sobre ella.
  2. Desde investigaciones de carácter experimental, la neurociencia ha logrado identificar los procesos psicológicos y los mecanismos neurobiológicos que sustentan la operación y uso de la intuición. Ha dejado de ser abstracta.
  3. No sólo se conoce lo que es y cómo opera, ahora se cuenta con mecanismos sólidos para evaluarla y desarrollarla.

Razones para darle un voto de confianza a la intuición

Zigmun Bauman es reconocido como uno de los filósofos más prominentes de la actualidad. Bauman desarrolló su teoría sobre la modernidad líquida.

Esta teoría, según Bauman, llegó a desplazar la antigua modernidad sólida. Para hacerlo de más fácil entendimiento, te lo explicamos con temas cotidianos.

Los sólidos no cambian su forma con facilidad, se mantienen estables en el tiempo. Lo que ocurrirá con ellos el minuto, el día, el año o el siglo siguiente, es de alguna manera predecible.

Hablar de modernidad sólida es justamente hablar de eso. Un contexto social y económico estable en el tiempo, fácil de predecir y en el que las decisiones pueden ser tomadas según las experiencias anteriores. Los procedimientos suelen ser acertados y exitosos cuando se aplican en la realidad.

La modernidad líquida nos ofrece un panorama completamente diferente. Como los líquidos, este contexto es cambiante. Cambia la forma con rapidez, adopta la forma del recipiente que lo contiene (rápida adaptación a los cambios externos). En nuestro artículo Tecnología 5G podrás enterarte de otras muchas manifestaciones de esta modernidad líquida que se hará mucho más visible muy pronto a través de la tecnología.

Bajo este nuevo contexto “dinámica y agresivamente cambiante”, los procedimientos comenzaron a perder su efectividad. Ya no aplican y demandan el surgimiento de otros nuevos.

¿Qué hacer entonces en la modernidad líquida?

La gerencia por intuición puede ser una salida. Pero no se trata de adoptar la improvisación como norma. Se trata de entrenar la improvisación, desde el reconocimiento y mejor aprovechamiento de la intuición.

La neurociencia invita a aprender a conocer tus propios mecanismos intuitivos y a emplearlos para tu máximo provecho.

¿Qué es la intuición?

Para los fines de este artículo, visitamos muchos artículos científicos sobre el tema. En términos generales, la intuición es reconocida o percibida comúnmente como un presentimiento.

Los positivistas la describen como una especie de impulso anticipatorio que se pueda manifestar como la sensación o certeza de que algo sucederá. Se trata de un impulso involuntario e inconsciente, surgido del corazón, que anticipa una rápida respuesta.

Es una certeza persistente sobre algo, activada desde la percepción sensorial o espiritual sin que opere el pensamiento racional. La intuición induce juicios asociados (está bien o no está bien).

Por lo general, cuando recibimos una información mediante la intuición, esos juicios nos inducen la decisión. Se incuban desde lo emocional o lo intelectual para, finalmente, tomar una decisión.

¿Eres un gerente racional o un gerente intuitivo?

En el estudio de la intuición y sus variantes, los expertos han logrado reconocer dos tipos de gerencias, según sus mecanismos de toma de decisiones: gerencia racional y gerencia por intuición.

Gerencia racional

La gerencia racional es la clásica, usada tradicionalmente. Fundamenta sus decisiones en mecanismos de pensamiento consciente.

La decisión que resulta es intencional, muchas veces forzada o pautada por normas de la organización. Implica un proceso lógico, mediado por la evaluación consciente de eventos pasados.

Aquello que resultó bien en el pasado, es muy probable que vuelva a ser exitoso. Cuando tomas una decisión razonada, seguro podrás describirla con palabras desde el inicio.

Este tipo de decisiones tienen un mecanismo de acción lento, pero una vez tomada, puedes cambiarlas con rapidez.

Gerencia intuitiva

Está basada en argumentos. La certeza que te produce, se apoya en el método. Dicen los neurocientíficos que desata operaciones cognitivas de alto nivel, no conscientes.

Aquí, las decisiones son automática, por lo general, activadas desde el corazón. La idea te viene sin esfuerzo. Funciona como una especie de conexión directa al conocimiento.

Cuando tomas decisiones desde tu intuición, la acción proviene de una facultad del inconsciente inteligente. Esa facultad se manifiesta por el impulso de una señal interior.

Este tipo de decisiones gerenciales las tomas rápidamente. Una vez tomada una decisión intuitiva, difícilmente cambie en el tiempo.

Es posible que te haya ocurrido muchas veces. Si evocas algunos de esos recuerdos, es posible que recuerdes que, en ese momento, justo cuando la idea “te llegó”, no podías describirla con palabras. Sólo tenías una especie de sensación de oportunidad.

¿Cuál es tu mecanismo de toma de decisiones? ¿eres racional o eres intuitivo?

Es posible que aún no puedas responder. Incluso, es muy probable que tengas la impresión de emplear ambos métodos y, seguramente, estarás en lo correcto. Cuando las decisiones estén en el campo de lo conocido, lo más probable es que tomes la decisión racionalmente. La intuición es útil cuando no conoces bien el contexto. Allí, en el campo de lo desconocido, escuchar tu voz interior y dejarte llevar puede que sea tu única opción.

¿Cómo opera la intuición en la toma de decisiones?

Puede que, hasta ahora, hayas logrado identificarte con este artículo. Seguro has recordado unos cuantos momentos en los que “te has dejado llevar por esa voz interna”.

Y ahora que ya sabes que no está nada mal escuchar esas voces, y tampoco “atenderlas”, puede que te interese saber que es algo que puedes llegar a controlar.

Los expertos han avanzado en su estudio. No hay una fórmula, pero los resultados sí han permitido concluir que puedes comenzar experimentando.

Experimentar con la intuición implica, en principio, darle valor. Luego, comenzar a reconocer cuándo te envía señales. Finalmente, lo más complejo, implica el llevarlo al campo de las acciones.

La intuición actúa en un campo intermedio entre el pensar y el sentir. De ahí que la dificultad de hacerla visible la haya dejado a un lado de las metodologías gerenciales por mucho tiempo.

En ese espacio intermedio en el cual pensamos y sentimos, sentimos y luego pensamos, se genera un insumo fundamental para las decisiones: el juicio. Ese juicio nos estimula a seguir adelante o nos envía una alerta de stop.

Los expertos dicen que el proceso de toma de decisiones se lleva a cabo en tres fases.

En una primera fase ocurre un proceso de pensamiento humano consciente. Lo llaman mecanismo primitivo. Durante ella, existen dos posibilidades:

Si el gerente posee información previa, seguramente, de una manera visceral, la va a asociar a un patrón previo y, casi sin darse cuenta, tomará la decisión.

Dicen que este es el mecanismo de toma de decisiones de los bomberos o los médicos de emergencia. No tienen mucho tiempo para pensar, pero existe una gran información sobre lo que debe hacerse en casos determinados.

En un segundo escenario, puede que el gerente se enfrente a una situación nueva. Allí operan otros mecanismos. Lo llaman intuición ingenua.

Los neurocientíficos han llegado a deducir que este tipo de decisiones, ya no son viscerales, se toman desde el corazón. El gerente podría decirse a sí mismo: no sé por qué tomé esa decisión, el corazón me decía que era la mejor opción.

En una segunda fase, se presenta un proceso de transición. El tiempo de esa fase puede ser de segundos hasta unos pocos días. Aquí ocurre una incubación.

En esa fase de incubación, se presentan visualizaciones. En ocasiones se presentan como ráfagas de imágenes. El proceso es tan rápido que la mente no logra comprenderlo en un comienzo, pero si existe la “sensación de conocimiento”.

La última y tercera fase, es en la que ocurre el pensamiento consciente. Allí todo es más claro para el gerente. Sus percepciones y sus juicios ya son más nítidas. Ahora puede incluso argumentar su decisión.

Tipos de intuición

Desde la filosofía se han desarrollado numerosos estudios para diferencias los tipos de intuición. Se han logrado evidenciar tres tipos que describiré para ti, dentro del marco de un entorno corporativo.

Hay tres tipos de intuición, según el nivel de las percepciones.

Intuición sensible.

Esta intuición en el gerente, se desarrolla través de sus 5 sentidos. Es la más común en las personas. Le permite identificar el objeto de interés: un recurso, una empresa, un mercado, un espacio, un socio, un proveedor.

No es muy efectiva en la toma de decisiones por que por lo general no aporta conocimientos profundos, sólo los necesarios para responder al ¿qué es? No es una muy buena guía para el gerente porque sus decisiones deben ir más allá de las sensaciones y requieren establecer puntos de comparación.

Intuición espiritual básica. 

Es la intuición que aporta información sobre las relaciones. No está mediada por los sentidos. Dicen los neurocientíficos que nace del espíritu. Esta intuición es de mucha utilidad para el gerente.

Es la que permite establecer comparaciones entre dos objetos o situaciones y concluir: mejor-peor, bueno-malo, mucho-poco. Sin embargo, esta intuición, por sí sola, tampoco expresa el máximo potencial intuitivo de un gerente en tiempos de crisis.

Intuición espiritual real.

Este tipo de intuición capta la esencia (lo que es), la presencia y la coexistencia. La intuición penetra el fondo de las cosas y capta su relación con el entorno.

Esta intuición real, puede diferenciarse según el tipo de implicación del gerente. Algunas decisiones pueden provenir de una intuición emocional, es decir, lo que quiere el gerente.

También puede activarse de ella una intuición intelectual, que le hará al gerente decidir por aquello que le hace sentido a sus conocimientos o a su experiencia. Y, por último, la intuición volitiva, en la que se desencadena una decisión seguramente inspirada por el “querer hacer” del gerente.

Acerca de la intuición ¿qué debe aprender un gerente?

Los gerentes que comiencen a dar valor a los procesos de toma de decisión basados en la intuición deben comenzar a desarrollar el juicio intuitivo. A futuro, seguramente esta será una competencia para incorporar en los esquemas de selección y desarrollo del personal en las organizaciones.

El reto para los gerentes consiste entonces en superar las restricciones que suelen estar programadas. Existen procesos y normas que deben cumplirse, cierto. Pero el feeling sobre la decisión es el tesoro de un gerente que navega en tanques de tiburones.

A nivel individual, esta nueva competencia organizacional busca colaboradores que, además del conocimiento técnico requerido para el desempeño instrumental del rol, tengan desarrolladas competencias intuitivas.

A nivel colectivo, los procesos de desplazamiento organizacional deben orientarse hacia fomentar en el equipo una noción compartida de sus intuiciones. Aunque sean poco objetivas y experienciales, deben ser compartidas. En el transcurso de esa experiencia, los equipos de trabajo comenzarán a alinearse, no sólo en los asuntos formales de la empresa, sino en aquel espacio de percepciones, emociones y voluntades.

10 hábitos de las personas altamente intuitivas

Hay estudios realizados desde la neurociencia con variados grupos sociales en los que se analizan las conductas comunes de los trabajadores intuitivos. A continuación, te compartimos algunas para que comiences a observarlas y a desarrollarlas en ti, en tu equipo y en toda tu organización.

Según estos estudios, los gerentes intuitivos:

  1. Escuchan a su voz interna.
  2. Se toman tiempo para estar solos.
  3. Crean.
  4. Meditan.
  5. Observan todo.
  6. Escuchan a su cuerpo.
  7. Conectan profundamente con otros.
  8. Prestan atención a sus sueños.
  9. Disfrutan de bastante tiempo de relajación.
  10. Dejan ir las emociones negativas.

Ya lo sabes, ser intuitivo no implica ser irresponsable. Por el contrario, es una nueva competencia que debes desarrollar para ti y para tu empresa.

Recuerda que desarrollar la intuición, como en todo deporte, implica hacer músculo. Algunos gerentes recomiendan ejercitarse con situaciones elementales:

  1. Hacerte preguntas sobre algo que debe ocurrir inmediatamente (próxima persona en hablar, color del próximo carro, ambientación de un espacio en el que estás por entrar, etc).
  2. Escuchar tu voz interna.
  3. Aventurarse a responder.
  4. Evaluar tus resultados.

Mientras más confianza tengas en tu intuición más acertadas serán tus decisiones intuitivas.