Emprendimiento | South American Jets
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Emprendimiento

Un fenómeno social que impacta la economía.

¿Qué es un empredimiento?

El emprendimiento es un fenómeno social que ha sido reconocido como propio de economías fluctuantes, caracterizadas o contextualizadas en situaciones de crisis. Algunos investigadores destacados la describen como un “reflejo evasor de la pobreza”.

Es inherente a la esencia del ser. Orrego, un estudioso del tema, declaró que “está presente en cada una de las acciones que desarrolla [el emprendedor] para la búsqueda de la transformación y mejoramiento de sus condiciones de vida“.

Lo cierto es que el emprendimiento es reconocido como una poderosa estrategia de adaptación al cambio. Esta estrategia genera, al mismo tiempo, impactos importantes sobre la economía local: recuperación y sostenimiento de fuentes de trabajo, son algunas de ellas.

En otras palabras, los emprendimientos y sus ecosistemas generan progreso económico. En algunos lugares del mundo, han descritos modelos económicos alternativos a los imperantes en el sistema económico local.

La innovación no puede existir sin emprendimiento. La relación inversa sí es posible: porque es cierto, ¡hay emprendimientos que no son innovadores!

Emprendimiento innovador se entiende acá como aquel que se concibe con el fin en mente de “…la implementación de un producto (bien o servicio), proceso, método de mercadeo, método organizacional en prácticas de negocio, organización del trabajo o relaciones externas, nuevas o significativamente mejoradas”

Al inicio, un emprendedor tiene una idea de negocio que potencialmente puede convertirse en una oportunidad para generar ingresos. A esta fase del emprendimiento, el GEM [Global Entrepreneurship Monitor] la llama emprendimiento potencial.

Una vez la persona empieza a invertir recursos, dedicar esfuerzo y tiempo a actividades concretas para poner en marcha su negocio, el proyecto deja de ser una idea y se convierte en un emprendimiento naciente. Cuando ese emprendimiento o negocio genera ingresos mensuales consecutivamente por un período de tiempo inferior a los 42 meses, se le llama al emprendedor “propietario de su negocio”.

Rasgos de un emprendedor

Hay algunos elementos que se han encontrado comunes entre los emprendedores. No se trata de una norma, pero sí de lo que pareciera un patrón, digno de ser analizado:

  • La mayoría de los emprendedores tienen entre 18 y 34 años.
  • Tanto hombres como mujeres emprenden por igual.
  • 67% de los emprendedores está casado.
  • 70% de los negocios opera en el sector consumo, donde las actividades predominantes son la venta al detalle.
  • El 3.1% de los emprendimientos, genera más de 5 empleos.
  • El pensamiento de un emprendedor pareciera no ver límites: quiere, intenta, actúa, busca siempre mejorar y se fija en los demás.

3 rasgos de un emprendedor, según el GEM

Un emprendedor es un agente de prosperidad, un generador de bienestar y un multiplicador del conocimiento.

1. Agente de prosperidad

La más importante de todas las contribuciones de un emprendedor está relacionada con su habilidad para crear ganancias y generar riquezas. Cuando un emprendedor, a través de sus productos y/o servicios, ofrece ahorro a su cliente, o más rentabilidad a sus aliados, seguramente está impulsando en ellos la capacidad de reinvertir, de mover capitales y de hacer fluir la prosperidad hacia otros ámbitos del mercado.

2. Generador de bienestar

En un principio, el emprendedor es capaz de generar bienestar para sí mismo y para su entorno familiar. Luego, va expandiendo ese bienestar a las olas siguientes de su desempeño dentro del mercado.

Muchos estudios revelan el interés ético del grueso de emprendedores por hacer las cosas bien, hacer el bien, procurarse el bien, a sí mismos y a otros. En esta búsqueda, se ha determinado que muchos emprendedores con capacidad para generar empleos, propician el bienestar entre sus trabajadores.

Aguas abajo, los emprendedores piensan también en su cliente. Procuran su bienestar entregando productos con la calidad anunciada y alcanzando cada día importantes mejoras en la atención y servicio al cliente.

Otro aspecto importante que constituye un rasgo de los emprendedores, es su voluntad altruista. Los emprendedores, por lo general, tienen buena disposición de unirse a causas sociales importantes.

3. El emprendedor como multiplicador del conocimiento

Los emprendedores son hábiles para aprender y para desaprender. Tienen que serlo, los mercados cambian constantemente y demandan resiliencia y rápida capacidad de adaptación.

No se trata sólo de aprender. Un rasgo típico en emprendedores de Latinoamérica es la enseñanza de sus conocimientos.

El emprendedor enseña primero a su núcleo familiar. Quizá el propósito es formar la generación de relevo, fortalecer la plantilla de producción.

En estudios realizados por el Monitor Global del Emprendimiento, se ha demostrado que cerca de un 50% de emprendedores tienen o tuvieron padres con negocios similares.

Quizá sea una forma de honrar su historia familiar. Es posible que sus padres o sus abuelos, lo formaran en el conocimiento necesario para emprender.

Pero este deseo de enseñar sobrepasa el interés individual cuando encontramos emprendedores explicando detalles sobre sus productos o servicios.

Adicionalmente a esta explicación, hay aún hechos más sorprendentes en el mundo de los negocios. Los emprendedores llegan a compartir secretos con sus competidores.

Han adquirido un sentido de coopetencia, si, sin “M”. La Coopetencia supera el alcance de cualquier hábito competitivo. En la coopetencia se compite colaborativamente. De esta forma, todos ganan.

Siete motores en un emprendedor

1. Pasión

Un emprendedor es apasionado. Busca hacer lo que le gusta y por esa razón alcanza niveles de disfrute excepcionales con lo que hace.

2. Ambición

Por lo general, los emprendedores se mueven a gran velocidad y muy buena disposición hacia grandes retos. Anhelan cosas positivas y trabajan por alcanzarlas.

3. Iniciativa

Por lo general, un emprendedor no procrastina. A menos que lo haga en fases de maduración de una gran idea.

Los emprendedores suelen tener iniciativa. Significa que se mueven en el hacer, más que en el pensar.

4. Superación

Los emprendedores son altamente resilientes. Tienen gran capacidad para superar caídas o aprender de errores.

5. Creatividad

Un emprendedor es, por lo general, hacedor de muchas buenas ideas. Ser creativo no es necesariamente ser innovador, pero es indispensable para pensar en negocios innovadores.

La creatividad les permite abordar problemas con mucha versatilidad, encontrar nuevas y mejores maneras de mejorar los procesos, los productos.

6. Liderazgo

Especialmente en emprendimientos que requieren mano de obra, es imprescindible contar con emprendedores con liderazgo.

Un líder emprendedor es capaz de contagiar a otros en sus pasiones de emprendimiento y buenas ideas. Ser líder es tener la capacidad de hacer líderes.

7. Organización

Los emprendedores que tienen éxito suelen ser organizados. Tienen sus procesos organizados, así como sus espacios físicos y ambiente.

El efecto multiplicador del emprendimiento

Un estudio desarrollado por la investigadora Mónica Nevado, sobre el efecto expansivo del emprendimiento, permitió demostrar que los emprendimientos tienen impactos acumulativos. Generan las olas del efecto multiplicador.

Este estudio reveló la existencia de una extensa cadena de personas que llegan a sentirse impactadas con un emprendimiento. Las llamadas olas de multiplicación se ubican en 4 ámbitos:

1. El emprendedor y su familia

La primera ola, o primer anillo de actores involucrados, corresponde al entorno familiar del emprendedor. Allí es posible que las parejas, hijos y familiares cercanos lleguen a involucrarse directamente en alguna fase del proceso productivo.

2. Los clientes y empleados

La ola número 2 de impactos de un emprendimiento corresponde a los clientes y empleados. Los emprendedores suelen conferir mucha personalidad a sus emprendimientos.

Esos rasgos son compartidos y seguramente bien recibidos por los clientes, proveedores y empleados. Esta ola tiene que ver con la cultura organizacional.

Si, por ejemplo, un emprendedor es orientado por el servicio, se mantiene inspirado en el amor compasivo, seguramente sus clientes recibirán ese efecto. Muy posiblemente compren los productos y servicios justamente por ese rasgo espectacular que comparten en el plano de las creencias.

3. El ambiente cercano al negocio

En todos aquellos emprendimientos que operan en un espacio físico específico, seguramente ocurre una relación activa con el entorno. Es posible que en ese entorno se ubican algunos clientes, o algunos empleados. Es posible que en ese entorno se produzcan las materias primas u otros servicios requeridos para producir.

4. La economía

Los emprendimientos generan impactos económicos en el entorno. En algunos países se han gestado ecosistemas de emprendimientos muy robustos que han introducido modificaciones a los modelos económicos tradicionales.

En especial, este fenómeno se observa con mayor énfasis en espacios insulares que atraviesan situaciones de crisis económica. En estos espacios, impactados por la crisis y, adicionalmente, condicionados por políticas portuarias y arancelarias particulares, los movimientos emprendedores han llegado a consolidar nuevas modalidades económicas, de pagos e intercambios de bienes.

10 características que debe tener un nuevo producto

La revista Americaeconomía.com, sugiere que la misión es generar una buena primera impresión, seducir durante esos primeros momentos de interacción entre usuario y producto y tener en cuenta que el tiempo y el contexto determinan la calidad de la interacción.

Las 10 características que esta revista sugiere que debe tener un nuevo producto son:

1. Ser memorable.

Haz que tus clientes te recuerden. Ganar fidelidad implica dejar grabados buenos recuerdos.

2. Ser simple.

La facilidad con la que el cliente puede hacer uso del servicio o producto es fundamental para que desee una nueva experiencia de compra. Simplifica tus procesos, a veces, “menos es más”.

3. Nunca ignorar a los usuarios.

Aprende a gestionar las solicitudes de tus clientes. Pon especial énfasis si se trata de quejas o reclamos. Nunca dejes de escucharlos, pero mejor aún, genera las acciones para procurar cada día mejores experiencias.

4. Marcar la diferencia.

Puedes hacer productos u ofrecer servicios similares a los que se encuentran en el mercado. Sin embargo, debes tener claridad en el elemento diferenciador.

¿Qué te diferencia de los otros? Responder esa pregunta constantemente te puede llevar a niveles de satisfacción al cliente que se revertirán en beneficios para tu emprendimiento.

5. Ser emocionales.

Intenta que el cliente viva emociones positivas. Las personas olvidan lo que saben, pero difícilmente lo que han sentido. Piensa en qué emociones deseas comunicar y planea la estrategia para promoverlas en las distintas fases del procesos de atención al cliente.

6. El valor del primer usuario es el mismo del usuario 100.000.

No generes preferencias. Atiende a todos tus clientes por igual. Cada día, observa, detecta sus necesidades y genera estrategias para satisfacerlas, incluso sin que te las hayan pedido.

7. Generar usuarios fanáticos.

En tus redes, es preferible calidad que cantidad. Valen más 100 clientes que aman tu marca y escriben sobre ellas, que un 1.000 que ignora tus post. Descubre quiénes son tus fans y enfócate en ellos.

8. Ser creador y usuario.

Los mejores productos de internet fueron desarrollados por sus creadores para resolver sus propias necesidades. El haber sido creador y consumidor, les permitió conocer verdaderamente a sus usuarios.

No dejes de probar tu producto. Incluso, intenta probar los productos de la competencia con cierta frecuencia. Es la referencia más cercana de mejora.

9. Ser enfocado.

Desde el diseño del producto, pasando por los procesos de producción o las comunicaciones que tienes para alcanzar una venta, debes estar enfocado.

Para ésto debes definir con claridad tu foco. A veces pensamos que lo tenemos claro, pero cuando nos sentamos a describirlo, vemos que el alcance y el poder se multiplica.

Escribe tu enfoque como productor, el enfoque que esperas para la relación con el cliente, con los proveedores. Luego, actúa coherentemente con relación a tu enfoque.

10. No pretender ser el primero, pero sí ser el mejor.

Los clientes pueden no tener interés en saber quién es el primero en el área, pero como expresa la revista Amba y Educación, lo que sí está en su interés es que puedas resolver su necesidad.

Adicionalmente a las recomendaciones anteriores, Robert Cooper, experto miembro de la Product Development and Management Association (PDMA) sugiere dos grandes claves:

  1. Tener un producto único, superior – diferenciado, que brinda beneficios únicos y propuestas de valor robustas al cliente o usuario – para obtener la máxima rentabilidad.
  2. Mejorar las habilidades de innovación de las organizaciones, es el propulsor número uno del crecimiento y prosperidad de las empresas y emprendimientos.

¿Por qué emprenden las personas?

Algunos estudios reflejan que las personas emprenden por lo general, por alguna de estas dos razones: 

1. Busca emprender por necesidad.

El no poseer trabajo o, el tener empleo, pero no resultar suficiente sus ingresos para la manutención de su hogar o para cubrir sus necesidad.

2. El sentido de oportunidad.

Es posible que el emprendedor esté cómodamente en un empleo, que no tenga necesidad de buscar ingresos adicionales. Puede que se trate de una persona con un muy buen olfato para los negocios, que perciba la oportunidad y, por sus propias cualidades de orientación hacia el éxito, no la desperdicie.

El ecosistema emprendedor de Chile ha tenido un desempeño destacado en el mundo. En un estudio liderado por organismos gubernamentales de ese país, se definen los emprendimientos como “instancias que abordan la satisfacción de las urgentes necesidades y cambios en la sociedad y su entorno”.

Definitivamente, los emprendimientos generan valor a las sociedades donde se desarrollan. La tarea de los gobiernos está en mantener la sostenibilidad en el tiempo.

El Monitor Global de Emprendimiento analiza año tras año, una variable importante: la supervivencia del emprendimiento al tercer año.

En Latinoamérica resalta el contraste entre una elevada tasa de emprendimiento y una baja tasa de supervivencia al tercer año (inferior al 3%)

¿Por qué la tasa de supervivencia de emprendimientos al tercer año es baja?

La baja tasa de supervivencia en emprendimientos es una tendencia generalizada en los emprendimientos del entorno Latinoamericano. Se dice que menos de un 3% de los emprendimientos logran sobrevivir al tercer año de operaciones.

Las razones son muy variadas. Desde las internas, propias del emprendimiento o vinculadas a ciertas incompetencias por parte del emprendedor, hasta las externas vinculadas a las políticas gubernamentales o características del ecosistema emprendedor de las ciudades.

Según un estudio realizado para el Monitor Global de Emprendimiento, éstas son algunas de las causas de la baja supervivencia de emprendimientos:

  1. La baja capitalización del emprendimiento (43% de los negocios inician con menos capital del que requieren).
  2. Tecnología anticuada (43% de los negocios utilizan tecnología disponible desde hace 5 años) y poco explotada de formas innovadoras.
  3. La insuficiente cantidad y calidad de la infraestructura vial representa serias dificultades para ampliar mercados.
  4. La falta de conocimientos y capacidades específicas para organizar la empresa limitan el tipo y el tamaño de los negocios.
  5. La debilidad en materia derechos de propiedad limita las posibilidades de crecimiento.
  6. Políticas inadecuadas en cuanto a facilidades para emprender, prioridad para el gobierno del emprendimiento, rapidez de procesos de formalización.

Algunas cifras de interés en el emprendimiento

Conoce algunas cifras que pueden ser de tu interés:

  • 73.2% de los emprendedores, son informales.
  • 60% de los emprendedores tienen menos de 35 años.
  • 20.4% se encuentran en las etapas incipientes de la Tasa Activa de Emprendimiento.
  • 2 de cada 5 personas piensa en abrir un negocio en los próximos 5 años.
  • 67% de los establecidos desarrollan negocios basados en sectores orientados al consumo.

Ser emprendedor, de la pasión a la sostenibilidad

Como puedes haber percibido en esta lectura, pareciera que ser emprendedor está de moda, pero mantenerse en el tiempo y consolidarse como empresario, es una habilidad de negocios que muy pocos logran con éxito.

Esta habilidad puede ser entrenada desde los ecosistemas emprendedores de las ciudades. Busca ayuda, busca a tus pares emprendedores.

Emprender en compañía te dará el sentido de coopetencia que necesitas para crecer juntos, sin dejar de ser competitivos.

Un fenómeno social que impacta la economía.

¿Qué es un empredimiento?

El emprendimiento es un fenómeno social que ha sido reconocido como propio de economías fluctuantes, caracterizadas o contextualizadas en situaciones de crisis. Algunos investigadores destacados la describen como un “reflejo evasor de la pobreza”.

Es inherente a la esencia del ser. Orrego, un estudioso del tema, declaró que “está presente en cada una de las acciones que desarrolla [el emprendedor] para la búsqueda de la transformación y mejoramiento de sus condiciones de vida“.

Lo cierto es que el emprendimiento es reconocido como una poderosa estrategia de adaptación al cambio. Esta estrategia genera, al mismo tiempo, impactos importantes sobre la economía local: recuperación y sostenimiento de fuentes de trabajo, son algunas de ellas.

En otras palabras, los emprendimientos y sus ecosistemas generan progreso económico. En algunos lugares del mundo, han descritos modelos económicos alternativos a los imperantes en el sistema económico local.

La innovación no puede existir sin emprendimiento. La relación inversa sí es posible: porque es cierto, ¡hay emprendimientos que no son innovadores!

Emprendimiento innovador se entiende acá como aquel que se concibe con el fin en mente de “…la implementación de un producto (bien o servicio), proceso, método de mercadeo, método organizacional en prácticas de negocio, organización del trabajo o relaciones externas, nuevas o significativamente mejoradas”

Al inicio, un emprendedor tiene una idea de negocio que potencialmente puede convertirse en una oportunidad para generar ingresos. A esta fase del emprendimiento, el GEM [Global Entrepreneurship Monitor] la llama emprendimiento potencial.

Una vez la persona empieza a invertir recursos, dedicar esfuerzo y tiempo a actividades concretas para poner en marcha su negocio, el proyecto deja de ser una idea y se convierte en un emprendimiento naciente. Cuando ese emprendimiento o negocio genera ingresos mensuales consecutivamente por un período de tiempo inferior a los 42 meses, se le llama al emprendedor “propietario de su negocio”.

Rasgos de un emprendedor

Hay algunos elementos que se han encontrado comunes entre los emprendedores. No se trata de una norma, pero sí de lo que pareciera un patrón, digno de ser analizado:

  • La mayoría de los emprendedores tienen entre 18 y 34 años.
  • Tanto hombres como mujeres emprenden por igual.
  • 67% de los emprendedores está casado.
  • 70% de los negocios opera en el sector consumo, donde las actividades predominantes son la venta al detalle.
  • El 3.1% de los emprendimientos, genera más de 5 empleos.
  • El pensamiento de un emprendedor pareciera no ver límites: quiere, intenta, actúa, busca siempre mejorar y se fija en los demás.

3 rasgos de un emprendedor, según el GEM

Un emprendedor es un agente de prosperidad, un generador de bienestar y un multiplicador del conocimiento.

1. Agente de prosperidad

La más importante de todas las contribuciones de un emprendedor está relacionada con su habilidad para crear ganancias y generar riquezas. Cuando un emprendedor, a través de sus productos y/o servicios, ofrece ahorro a su cliente, o más rentabilidad a sus aliados, seguramente está impulsando en ellos la capacidad de reinvertir, de mover capitales y de hacer fluir la prosperidad hacia otros ámbitos del mercado.

2. Generador de bienestar

En un principio, el emprendedor es capaz de generar bienestar para sí mismo y para su entorno familiar. Luego, va expandiendo ese bienestar a las olas siguientes de su desempeño dentro del mercado.

Muchos estudios revelan el interés ético del grueso de emprendedores por hacer las cosas bien, hacer el bien, procurarse el bien, a sí mismos y a otros. En esta búsqueda, se ha determinado que muchos emprendedores con capacidad para generar empleos, propician el bienestar entre sus trabajadores.

Aguas abajo, los emprendedores piensan también en su cliente. Procuran su bienestar entregando productos con la calidad anunciada y alcanzando cada día importantes mejoras en la atención y servicio al cliente.

Otro aspecto importante que constituye un rasgo de los emprendedores, es su voluntad altruista. Los emprendedores, por lo general, tienen buena disposición de unirse a causas sociales importantes.

3. El emprendedor como multiplicador del conocimiento

Los emprendedores son hábiles para aprender y para desaprender. Tienen que serlo, los mercados cambian constantemente y demandan resiliencia y rápida capacidad de adaptación.

No se trata sólo de aprender. Un rasgo típico en emprendedores de Latinoamérica es la enseñanza de sus conocimientos.

El emprendedor enseña primero a su núcleo familiar. Quizá el propósito es formar la generación de relevo, fortalecer la plantilla de producción.

En estudios realizados por el Monitor Global del Emprendimiento, se ha demostrado que cerca de un 50% de emprendedores tienen o tuvieron padres con negocios similares.

Quizá sea una forma de honrar su historia familiar. Es posible que sus padres o sus abuelos, lo formaran en el conocimiento necesario para emprender.

Pero este deseo de enseñar sobrepasa el interés individual cuando encontramos emprendedores explicando detalles sobre sus productos o servicios.

Adicionalmente a esta explicación, hay aún hechos más sorprendentes en el mundo de los negocios. Los emprendedores llegan a compartir secretos con sus competidores.

Han adquirido un sentido de coopetencia, si, sin “M”. La Coopetencia supera el alcance de cualquier hábito competitivo. En la coopetencia se compite colaborativamente. De esta forma, todos ganan.

Siete motores en un emprendedor

1. Pasión

Un emprendedor es apasionado. Busca hacer lo que le gusta y por esa razón alcanza niveles de disfrute excepcionales con lo que hace.

2. Ambición

Por lo general, los emprendedores se mueven a gran velocidad y muy buena disposición hacia grandes retos. Anhelan cosas positivas y trabajan por alcanzarlas.

3. Iniciativa

Por lo general, un emprendedor no procrastina. A menos que lo haga en fases de maduración de una gran idea.

Los emprendedores suelen tener iniciativa. Significa que se mueven en el hacer, más que en el pensar.

4. Superación

Los emprendedores son altamente resilientes. Tienen gran capacidad para superar caídas o aprender de errores.

5. Creatividad

Un emprendedor es, por lo general, hacedor de muchas buenas ideas. Ser creativo no es necesariamente ser innovador, pero es indispensable para pensar en negocios innovadores.

La creatividad les permite abordar problemas con mucha versatilidad, encontrar nuevas y mejores maneras de mejorar los procesos, los productos.

6. Liderazgo

Especialmente en emprendimientos que requieren mano de obra, es imprescindible contar con emprendedores con liderazgo.

Un líder emprendedor es capaz de contagiar a otros en sus pasiones de emprendimiento y buenas ideas. Ser líder es tener la capacidad de hacer líderes.

7. Organización

Los emprendedores que tienen éxito suelen ser organizados. Tienen sus procesos organizados, así como sus espacios físicos y ambiente.

El efecto multiplicador del emprendimiento

Un estudio desarrollado por la investigadora Mónica Nevado, sobre el efecto expansivo del emprendimiento, permitió demostrar que los emprendimientos tienen impactos acumulativos. Generan las olas del efecto multiplicador.

Este estudio reveló la existencia de una extensa cadena de personas que llegan a sentirse impactadas con un emprendimiento. Las llamadas olas de multiplicación se ubican en 4 ámbitos:

1. El emprendedor y su familia

La primera ola, o primer anillo de actores involucrados, corresponde al entorno familiar del emprendedor. Allí es posible que las parejas, hijos y familiares cercanos lleguen a involucrarse directamente en alguna fase del proceso productivo.

2. Los clientes y empleados

La ola número 2 de impactos de un emprendimiento corresponde a los clientes y empleados. Los emprendedores suelen conferir mucha personalidad a sus emprendimientos.

Esos rasgos son compartidos y seguramente bien recibidos por los clientes, proveedores y empleados. Esta ola tiene que ver con la cultura organizacional.

Si, por ejemplo, un emprendedor es orientado por el servicio, se mantiene inspirado en el amor compasivo, seguramente sus clientes recibirán ese efecto. Muy posiblemente compren los productos y servicios justamente por ese rasgo espectacular que comparten en el plano de las creencias.

3. El ambiente cercano al negocio

En todos aquellos emprendimientos que operan en un espacio físico específico, seguramente ocurre una relación activa con el entorno. Es posible que en ese entorno se ubican algunos clientes, o algunos empleados. Es posible que en ese entorno se produzcan las materias primas u otros servicios requeridos para producir.

4. La economía

Los emprendimientos generan impactos económicos en el entorno. En algunos países se han gestado ecosistemas de emprendimientos muy robustos que han introducido modificaciones a los modelos económicos tradicionales.

En especial, este fenómeno se observa con mayor énfasis en espacios insulares que atraviesan situaciones de crisis económica. En estos espacios, impactados por la crisis y, adicionalmente, condicionados por políticas portuarias y arancelarias particulares, los movimientos emprendedores han llegado a consolidar nuevas modalidades económicas, de pagos e intercambios de bienes.

10 características que debe tener un nuevo producto

La revista Americaeconomía.com, sugiere que la misión es generar una buena primera impresión, seducir durante esos primeros momentos de interacción entre usuario y producto y tener en cuenta que el tiempo y el contexto determinan la calidad de la interacción.

Las 10 características que esta revista sugiere que debe tener un nuevo producto son:

1. Ser memorable.

Haz que tus clientes te recuerden. Ganar fidelidad implica dejar grabados buenos recuerdos.

2. Ser simple.

La facilidad con la que el cliente puede hacer uso del servicio o producto es fundamental para que desee una nueva experiencia de compra. Simplifica tus procesos, a veces, “menos es más”.

3. Nunca ignorar a los usuarios.

Aprende a gestionar las solicitudes de tus clientes. Pon especial énfasis si se trata de quejas o reclamos. Nunca dejes de escucharlos, pero mejor aún, genera las acciones para procurar cada día mejores experiencias.

4. Marcar la diferencia.

Puedes hacer productos u ofrecer servicios similares a los que se encuentran en el mercado. Sin embargo, debes tener claridad en el elemento diferenciador.

¿Qué te diferencia de los otros? Responder esa pregunta constantemente te puede llevar a niveles de satisfacción al cliente que se revertirán en beneficios para tu emprendimiento.

5. Ser emocionales.

Intenta que el cliente viva emociones positivas. Las personas olvidan lo que saben, pero difícilmente lo que han sentido. Piensa en qué emociones deseas comunicar y planea la estrategia para promoverlas en las distintas fases del procesos de atención al cliente.

6. El valor del primer usuario es el mismo del usuario 100.000.

No generes preferencias. Atiende a todos tus clientes por igual. Cada día, observa, detecta sus necesidades y genera estrategias para satisfacerlas, incluso sin que te las hayan pedido.

7. Generar usuarios fanáticos.

En tus redes, es preferible calidad que cantidad. Valen más 100 clientes que aman tu marca y escriben sobre ellas, que un 1.000 que ignora tus post. Descubre quiénes son tus fans y enfócate en ellos.

8. Ser creador y usuario.

Los mejores productos de internet fueron desarrollados por sus creadores para resolver sus propias necesidades. El haber sido creador y consumidor, les permitió conocer verdaderamente a sus usuarios.

No dejes de probar tu producto. Incluso, intenta probar los productos de la competencia con cierta frecuencia. Es la referencia más cercana de mejora.

9. Ser enfocado.

Desde el diseño del producto, pasando por los procesos de producción o las comunicaciones que tienes para alcanzar una venta, debes estar enfocado.

Para ésto debes definir con claridad tu foco. A veces pensamos que lo tenemos claro, pero cuando nos sentamos a describirlo, vemos que el alcance y el poder se multiplica.

Escribe tu enfoque como productor, el enfoque que esperas para la relación con el cliente, con los proveedores. Luego, actúa coherentemente con relación a tu enfoque.

10. No pretender ser el primero, pero sí ser el mejor.

Los clientes pueden no tener interés en saber quién es el primero en el área, pero como expresa la revista Amba y Educación, lo que sí está en su interés es que puedas resolver su necesidad.

Adicionalmente a las recomendaciones anteriores, Robert Cooper, experto miembro de la Product Development and Management Association (PDMA) sugiere dos grandes claves:

  1. Tener un producto único, superior – diferenciado, que brinda beneficios únicos y propuestas de valor robustas al cliente o usuario – para obtener la máxima rentabilidad.
  2. Mejorar las habilidades de innovación de las organizaciones, es el propulsor número uno del crecimiento y prosperidad de las empresas y emprendimientos.

¿Por qué emprenden las personas?

Algunos estudios reflejan que las personas emprenden por lo general, por alguna de estas dos razones: 

1. Busca emprender por necesidad.

El no poseer trabajo o, el tener empleo, pero no resultar suficiente sus ingresos para la manutención de su hogar o para cubrir sus necesidad.

2. El sentido de oportunidad.

Es posible que el emprendedor esté cómodamente en un empleo, que no tenga necesidad de buscar ingresos adicionales. Puede que se trate de una persona con un muy buen olfato para los negocios, que perciba la oportunidad y, por sus propias cualidades de orientación hacia el éxito, no la desperdicie.

El ecosistema emprendedor de Chile ha tenido un desempeño destacado en el mundo. En un estudio liderado por organismos gubernamentales de ese país, se definen los emprendimientos como “instancias que abordan la satisfacción de las urgentes necesidades y cambios en la sociedad y su entorno”.

Definitivamente, los emprendimientos generan valor a las sociedades donde se desarrollan. La tarea de los gobiernos está en mantener la sostenibilidad en el tiempo.

El Monitor Global de Emprendimiento analiza año tras año, una variable importante: la supervivencia del emprendimiento al tercer año.

En Latinoamérica resalta el contraste entre una elevada tasa de emprendimiento y una baja tasa de supervivencia al tercer año (inferior al 3%)

¿Por qué la tasa de supervivencia de emprendimientos al tercer año es baja?

La baja tasa de supervivencia en emprendimientos es una tendencia generalizada en los emprendimientos del entorno Latinoamericano. Se dice que menos de un 3% de los emprendimientos logran sobrevivir al tercer año de operaciones.

Las razones son muy variadas. Desde las internas, propias del emprendimiento o vinculadas a ciertas incompetencias por parte del emprendedor, hasta las externas vinculadas a las políticas gubernamentales o características del ecosistema emprendedor de las ciudades.

Según un estudio realizado para el Monitor Global de Emprendimiento, éstas son algunas de las causas de la baja supervivencia de emprendimientos:

  1. La baja capitalización del emprendimiento (43% de los negocios inician con menos capital del que requieren).
  2. Tecnología anticuada (43% de los negocios utilizan tecnología disponible desde hace 5 años) y poco explotada de formas innovadoras.
  3. La insuficiente cantidad y calidad de la infraestructura vial representa serias dificultades para ampliar mercados.
  4. La falta de conocimientos y capacidades específicas para organizar la empresa limitan el tipo y el tamaño de los negocios.
  5. La debilidad en materia derechos de propiedad limita las posibilidades de crecimiento.
  6. Políticas inadecuadas en cuanto a facilidades para emprender, prioridad para el gobierno del emprendimiento, rapidez de procesos de formalización.

Algunas cifras de interés en el emprendimiento

Conoce algunas cifras que pueden ser de tu interés:

  • 73.2% de los emprendedores, son informales.
  • 60% de los emprendedores tienen menos de 35 años.
  • 20.4% se encuentran en las etapas incipientes de la Tasa Activa de Emprendimiento.
  • 2 de cada 5 personas piensa en abrir un negocio en los próximos 5 años.
  • 67% de los establecidos desarrollan negocios basados en sectores orientados al consumo.

Ser emprendedor, de la pasión a la sostenibilidad

Como puedes haber percibido en esta lectura, pareciera que ser emprendedor está de moda, pero mantenerse en el tiempo y consolidarse como empresario, es una habilidad de negocios que muy pocos logran con éxito.

Esta habilidad puede ser entrenada desde los ecosistemas emprendedores de las ciudades. Busca ayuda, busca a tus pares emprendedores.

Emprender en compañía te dará el sentido de coopetencia que necesitas para crecer juntos, sin dejar de ser competitivos.

Un fenómeno social que impacta la economía.

¿Qué es un empredimiento?

El emprendimiento es un fenómeno social que ha sido reconocido como propio de economías fluctuantes, caracterizadas o contextualizadas en situaciones de crisis. Algunos investigadores destacados la describen como un “reflejo evasor de la pobreza”.

Es inherente a la esencia del ser. Orrego, un estudioso del tema, declaró que “está presente en cada una de las acciones que desarrolla [el emprendedor] para la búsqueda de la transformación y mejoramiento de sus condiciones de vida“.

Lo cierto es que el emprendimiento es reconocido como una poderosa estrategia de adaptación al cambio. Esta estrategia genera, al mismo tiempo, impactos importantes sobre la economía local: recuperación y sostenimiento de fuentes de trabajo, son algunas de ellas.

En otras palabras, los emprendimientos y sus ecosistemas generan progreso económico. En algunos lugares del mundo, han descritos modelos económicos alternativos a los imperantes en el sistema económico local.

La innovación no puede existir sin emprendimiento. La relación inversa sí es posible: porque es cierto, ¡hay emprendimientos que no son innovadores!

Emprendimiento innovador se entiende acá como aquel que se concibe con el fin en mente de “…la implementación de un producto (bien o servicio), proceso, método de mercadeo, método organizacional en prácticas de negocio, organización del trabajo o relaciones externas, nuevas o significativamente mejoradas”

Al inicio, un emprendedor tiene una idea de negocio que potencialmente puede convertirse en una oportunidad para generar ingresos. A esta fase del emprendimiento, el GEM [Global Entrepreneurship Monitor] la llama emprendimiento potencial.

Una vez la persona empieza a invertir recursos, dedicar esfuerzo y tiempo a actividades concretas para poner en marcha su negocio, el proyecto deja de ser una idea y se convierte en un emprendimiento naciente. Cuando ese emprendimiento o negocio genera ingresos mensuales consecutivamente por un período de tiempo inferior a los 42 meses, se le llama al emprendedor “propietario de su negocio”.

Rasgos de un emprendedor

Hay algunos elementos que se han encontrado comunes entre los emprendedores. No se trata de una norma, pero sí de lo que pareciera un patrón, digno de ser analizado:

  • La mayoría de los emprendedores tienen entre 18 y 34 años.
  • Tanto hombres como mujeres emprenden por igual.
  • 67% de los emprendedores está casado.
  • 70% de los negocios opera en el sector consumo, donde las actividades predominantes son la venta al detalle.
  • El 3.1% de los emprendimientos, genera más de 5 empleos.
  • El pensamiento de un emprendedor pareciera no ver límites: quiere, intenta, actúa, busca siempre mejorar y se fija en los demás.

3 rasgos de un emprendedor, según el GEM

Un emprendedor es un agente de prosperidad, un generador de bienestar y un multiplicador del conocimiento.

1. Agente de prosperidad

La más importante de todas las contribuciones de un emprendedor está relacionada con su habilidad para crear ganancias y generar riquezas. Cuando un emprendedor, a través de sus productos y/o servicios, ofrece ahorro a su cliente, o más rentabilidad a sus aliados, seguramente está impulsando en ellos la capacidad de reinvertir, de mover capitales y de hacer fluir la prosperidad hacia otros ámbitos del mercado.

2. Generador de bienestar

En un principio, el emprendedor es capaz de generar bienestar para sí mismo y para su entorno familiar. Luego, va expandiendo ese bienestar a las olas siguientes de su desempeño dentro del mercado.

Muchos estudios revelan el interés ético del grueso de emprendedores por hacer las cosas bien, hacer el bien, procurarse el bien, a sí mismos y a otros. En esta búsqueda, se ha determinado que muchos emprendedores con capacidad para generar empleos, propician el bienestar entre sus trabajadores.

Aguas abajo, los emprendedores piensan también en su cliente. Procuran su bienestar entregando productos con la calidad anunciada y alcanzando cada día importantes mejoras en la atención y servicio al cliente.

Otro aspecto importante que constituye un rasgo de los emprendedores, es su voluntad altruista. Los emprendedores, por lo general, tienen buena disposición de unirse a causas sociales importantes.

3. El emprendedor como multiplicador del conocimiento

Los emprendedores son hábiles para aprender y para desaprender. Tienen que serlo, los mercados cambian constantemente y demandan resiliencia y rápida capacidad de adaptación.

No se trata sólo de aprender. Un rasgo típico en emprendedores de Latinoamérica es la enseñanza de sus conocimientos.

El emprendedor enseña primero a su núcleo familiar. Quizá el propósito es formar la generación de relevo, fortalecer la plantilla de producción.

En estudios realizados por el Monitor Global del Emprendimiento, se ha demostrado que cerca de un 50% de emprendedores tienen o tuvieron padres con negocios similares.

Quizá sea una forma de honrar su historia familiar. Es posible que sus padres o sus abuelos, lo formaran en el conocimiento necesario para emprender.

Pero este deseo de enseñar sobrepasa el interés individual cuando encontramos emprendedores explicando detalles sobre sus productos o servicios.

Adicionalmente a esta explicación, hay aún hechos más sorprendentes en el mundo de los negocios. Los emprendedores llegan a compartir secretos con sus competidores.

Han adquirido un sentido de coopetencia, si, sin “M”. La Coopetencia supera el alcance de cualquier hábito competitivo. En la coopetencia se compite colaborativamente. De esta forma, todos ganan.

Siete motores en un emprendedor

1. Pasión

Un emprendedor es apasionado. Busca hacer lo que le gusta y por esa razón alcanza niveles de disfrute excepcionales con lo que hace.

2. Ambición

Por lo general, los emprendedores se mueven a gran velocidad y muy buena disposición hacia grandes retos. Anhelan cosas positivas y trabajan por alcanzarlas.

3. Iniciativa

Por lo general, un emprendedor no procrastina. A menos que lo haga en fases de maduración de una gran idea.

Los emprendedores suelen tener iniciativa. Significa que se mueven en el hacer, más que en el pensar.

4. Superación

Los emprendedores son altamente resilientes. Tienen gran capacidad para superar caídas o aprender de errores.

5. Creatividad

Un emprendedor es, por lo general, hacedor de muchas buenas ideas. Ser creativo no es necesariamente ser innovador, pero es indispensable para pensar en negocios innovadores.

La creatividad les permite abordar problemas con mucha versatilidad, encontrar nuevas y mejores maneras de mejorar los procesos, los productos.

6. Liderazgo

Especialmente en emprendimientos que requieren mano de obra, es imprescindible contar con emprendedores con liderazgo.

Un líder emprendedor es capaz de contagiar a otros en sus pasiones de emprendimiento y buenas ideas. Ser líder es tener la capacidad de hacer líderes.

7. Organización

Los emprendedores que tienen éxito suelen ser organizados. Tienen sus procesos organizados, así como sus espacios físicos y ambiente.

El efecto multiplicador del emprendimiento

Un estudio desarrollado por la investigadora Mónica Nevado, sobre el efecto expansivo del emprendimiento, permitió demostrar que los emprendimientos tienen impactos acumulativos. Generan las olas del efecto multiplicador.

Este estudio reveló la existencia de una extensa cadena de personas que llegan a sentirse impactadas con un emprendimiento. Las llamadas olas de multiplicación se ubican en 4 ámbitos:

1. El emprendedor y su familia

La primera ola, o primer anillo de actores involucrados, corresponde al entorno familiar del emprendedor. Allí es posible que las parejas, hijos y familiares cercanos lleguen a involucrarse directamente en alguna fase del proceso productivo.

2. Los clientes y empleados

La ola número 2 de impactos de un emprendimiento corresponde a los clientes y empleados. Los emprendedores suelen conferir mucha personalidad a sus emprendimientos.

Esos rasgos son compartidos y seguramente bien recibidos por los clientes, proveedores y empleados. Esta ola tiene que ver con la cultura organizacional.

Si, por ejemplo, un emprendedor es orientado por el servicio, se mantiene inspirado en el amor compasivo, seguramente sus clientes recibirán ese efecto. Muy posiblemente compren los productos y servicios justamente por ese rasgo espectacular que comparten en el plano de las creencias.

3. El ambiente cercano al negocio

En todos aquellos emprendimientos que operan en un espacio físico específico, seguramente ocurre una relación activa con el entorno. Es posible que en ese entorno se ubican algunos clientes, o algunos empleados. Es posible que en ese entorno se produzcan las materias primas u otros servicios requeridos para producir.

4. La economía

Los emprendimientos generan impactos económicos en el entorno. En algunos países se han gestado ecosistemas de emprendimientos muy robustos que han introducido modificaciones a los modelos económicos tradicionales.

En especial, este fenómeno se observa con mayor énfasis en espacios insulares que atraviesan situaciones de crisis económica. En estos espacios, impactados por la crisis y, adicionalmente, condicionados por políticas portuarias y arancelarias particulares, los movimientos emprendedores han llegado a consolidar nuevas modalidades económicas, de pagos e intercambios de bienes.

10 características que debe tener un nuevo producto

La revista Americaeconomía.com, sugiere que la misión es generar una buena primera impresión, seducir durante esos primeros momentos de interacción entre usuario y producto y tener en cuenta que el tiempo y el contexto determinan la calidad de la interacción.

Las 10 características que esta revista sugiere que debe tener un nuevo producto son:

1. Ser memorable.

Haz que tus clientes te recuerden. Ganar fidelidad implica dejar grabados buenos recuerdos.

2. Ser simple.

La facilidad con la que el cliente puede hacer uso del servicio o producto es fundamental para que desee una nueva experiencia de compra. Simplifica tus procesos, a veces, “menos es más”.

3. Nunca ignorar a los usuarios.

Aprende a gestionar las solicitudes de tus clientes. Pon especial énfasis si se trata de quejas o reclamos. Nunca dejes de escucharlos, pero mejor aún, genera las acciones para procurar cada día mejores experiencias.

4. Marcar la diferencia.

Puedes hacer productos u ofrecer servicios similares a los que se encuentran en el mercado. Sin embargo, debes tener claridad en el elemento diferenciador.

¿Qué te diferencia de los otros? Responder esa pregunta constantemente te puede llevar a niveles de satisfacción al cliente que se revertirán en beneficios para tu emprendimiento.

5. Ser emocionales.

Intenta que el cliente viva emociones positivas. Las personas olvidan lo que saben, pero difícilmente lo que han sentido. Piensa en qué emociones deseas comunicar y planea la estrategia para promoverlas en las distintas fases del procesos de atención al cliente.

6. El valor del primer usuario es el mismo del usuario 100.000.

No generes preferencias. Atiende a todos tus clientes por igual. Cada día, observa, detecta sus necesidades y genera estrategias para satisfacerlas, incluso sin que te las hayan pedido.

7. Generar usuarios fanáticos.

En tus redes, es preferible calidad que cantidad. Valen más 100 clientes que aman tu marca y escriben sobre ellas, que un 1.000 que ignora tus post. Descubre quiénes son tus fans y enfócate en ellos.

8. Ser creador y usuario.

Los mejores productos de internet fueron desarrollados por sus creadores para resolver sus propias necesidades. El haber sido creador y consumidor, les permitió conocer verdaderamente a sus usuarios.

No dejes de probar tu producto. Incluso, intenta probar los productos de la competencia con cierta frecuencia. Es la referencia más cercana de mejora.

9. Ser enfocado.

Desde el diseño del producto, pasando por los procesos de producción o las comunicaciones que tienes para alcanzar una venta, debes estar enfocado.

Para ésto debes definir con claridad tu foco. A veces pensamos que lo tenemos claro, pero cuando nos sentamos a describirlo, vemos que el alcance y el poder se multiplica.

Escribe tu enfoque como productor, el enfoque que esperas para la relación con el cliente, con los proveedores. Luego, actúa coherentemente con relación a tu enfoque.

10. No pretender ser el primero, pero sí ser el mejor.

Los clientes pueden no tener interés en saber quién es el primero en el área, pero como expresa la revista Amba y Educación, lo que sí está en su interés es que puedas resolver su necesidad.

Adicionalmente a las recomendaciones anteriores, Robert Cooper, experto miembro de la Product Development and Management Association (PDMA) sugiere dos grandes claves:

  1. Tener un producto único, superior – diferenciado, que brinda beneficios únicos y propuestas de valor robustas al cliente o usuario – para obtener la máxima rentabilidad.
  2. Mejorar las habilidades de innovación de las organizaciones, es el propulsor número uno del crecimiento y prosperidad de las empresas y emprendimientos.

¿Por qué emprenden las personas?

Algunos estudios reflejan que las personas emprenden por lo general, por alguna de estas dos razones: 

1. Busca emprender por necesidad.

El no poseer trabajo o, el tener empleo, pero no resultar suficiente sus ingresos para la manutención de su hogar o para cubrir sus necesidad.

2. El sentido de oportunidad.

Es posible que el emprendedor esté cómodamente en un empleo, que no tenga necesidad de buscar ingresos adicionales. Puede que se trate de una persona con un muy buen olfato para los negocios, que perciba la oportunidad y, por sus propias cualidades de orientación hacia el éxito, no la desperdicie.

El ecosistema emprendedor de Chile ha tenido un desempeño destacado en el mundo. En un estudio liderado por organismos gubernamentales de ese país, se definen los emprendimientos como “instancias que abordan la satisfacción de las urgentes necesidades y cambios en la sociedad y su entorno”.

Definitivamente, los emprendimientos generan valor a las sociedades donde se desarrollan. La tarea de los gobiernos está en mantener la sostenibilidad en el tiempo.

El Monitor Global de Emprendimiento analiza año tras año, una variable importante: la supervivencia del emprendimiento al tercer año.

En Latinoamérica resalta el contraste entre una elevada tasa de emprendimiento y una baja tasa de supervivencia al tercer año (inferior al 3%)

¿Por qué la tasa de supervivencia de emprendimientos al tercer año es baja?

La baja tasa de supervivencia en emprendimientos es una tendencia generalizada en los emprendimientos del entorno Latinoamericano. Se dice que menos de un 3% de los emprendimientos logran sobrevivir al tercer año de operaciones.

Las razones son muy variadas. Desde las internas, propias del emprendimiento o vinculadas a ciertas incompetencias por parte del emprendedor, hasta las externas vinculadas a las políticas gubernamentales o características del ecosistema emprendedor de las ciudades.

Según un estudio realizado para el Monitor Global de Emprendimiento, éstas son algunas de las causas de la baja supervivencia de emprendimientos:

  1. La baja capitalización del emprendimiento (43% de los negocios inician con menos capital del que requieren).
  2. Tecnología anticuada (43% de los negocios utilizan tecnología disponible desde hace 5 años) y poco explotada de formas innovadoras.
  3. La insuficiente cantidad y calidad de la infraestructura vial representa serias dificultades para ampliar mercados.
  4. La falta de conocimientos y capacidades específicas para organizar la empresa limitan el tipo y el tamaño de los negocios.
  5. La debilidad en materia derechos de propiedad limita las posibilidades de crecimiento.
  6. Políticas inadecuadas en cuanto a facilidades para emprender, prioridad para el gobierno del emprendimiento, rapidez de procesos de formalización.

Algunas cifras de interés en el emprendimiento

Conoce algunas cifras que pueden ser de tu interés:

  • 73.2% de los emprendedores, son informales.
  • 60% de los emprendedores tienen menos de 35 años.
  • 20.4% se encuentran en las etapas incipientes de la Tasa Activa de Emprendimiento.
  • 2 de cada 5 personas piensa en abrir un negocio en los próximos 5 años.
  • 67% de los establecidos desarrollan negocios basados en sectores orientados al consumo.

Ser emprendedor, de la pasión a la sostenibilidad

Como puedes haber percibido en esta lectura, pareciera que ser emprendedor está de moda, pero mantenerse en el tiempo y consolidarse como empresario, es una habilidad de negocios que muy pocos logran con éxito.

Esta habilidad puede ser entrenada desde los ecosistemas emprendedores de las ciudades. Busca ayuda, busca a tus pares emprendedores.

Emprender en compañía te dará el sentido de coopetencia que necesitas para crecer juntos, sin dejar de ser competitivos.